Castilla y León mantiene la vigilancia sobre sus grandes incendios pese a la mejora en Fermoselle, Burgohondo y Veguellina

Los dos mayores incendios forestales que siguen activos en Castilla y León afrontan este domingo una jornada marcada por la vigilancia extrema ante el riesgo de reactivaciones. En Fermoselle (Zamora), el incendio evoluciona favorablemente tras una noche de intensos trabajos que han permitido consolidar la estabilización del perímetro, mientras que en Burgohondo (Ávila) no se han registrado nuevos rebrotes durante la madrugada, después de las reproducciones que obligaron este sábado a evacuar de forma preventiva la urbanización La Picota, en La Adrada.

En el incendio de Fermoselle, que encara ya su quinto día de extinción, el operativo concentra sus esfuerzos en la zona de los Arribes del Duero, especialmente en el entorno de Mámoles, donde durante la tarde del sábado se produjo una reactivación que pudo ser controlada horas después. Según ha explicado la directora técnica de extinción de la jornada, Mar Lejárraga, los trabajos desarrollados durante la noche en las zonas más escarpadas, mediante el regado con autobombas y la apertura manual de líneas de defensa, han permitido mantener el perímetro mayoritariamente estabilizado. No obstante, persiste el riesgo de nuevas reproducciones en ese sector, donde continúan trabajando medios terrestres y aéreos.

La preocupación vuelve a centrarse en la meteorología. El aumento previsto de las temperaturas, el descenso de la humedad relativa y, sobre todo, el incremento de la velocidad del viento podrían favorecer nuevos focos durante las horas centrales del día. En las labores de extinción participan este domingo un técnico, ocho agentes medioambientales, seis cuadrillas terrestres, tres helitransportadas, cinco autobombas, tres retenes de maquinaria, dos medios aéreos y once dotaciones de bomberos.

En Burgohondo, el incendio más extenso registrado en España desde que existen estadísticas, con más de 50.000 hectáreas afectadas, entra en su duodécimo día sin que durante la última madrugada se hayan detectado nuevas reproducciones. El delegado territorial de la Junta en Ávila, José Francisco Hernández, ha asegurado tras la reunión del Cecopi que el fuego permanece dentro del perímetro establecido y que la noche ha transcurrido con normalidad tras una reproducción este sábado que provocó el desalojo de una urbanización en La Adrada.

Pese a ello, la Junta mantiene el incendio en Índice de Gravedad Potencial 2 (IGR-2) y no rebaja el nivel de alerta. El operativo continúa ejecutando líneas de defensa manuales y con maquinaria pesada, especialmente en la zona de La Adrada y de la carretera hacia La Iglesuela (Toledo), donde este sábado se registró uno de los tres rebrotes que obligó a ordenar la evacuación preventiva de la urbanización La Picota mediante el sistema ES-Alert. El amplio despliegue de medios se mantendrá, al menos, durante toda la jornada de este domingo y previsiblemente también el lunes, ya que las altas temperaturas y el viento siguen favoreciendo posibles reproducciones.

La evolución también es favorable en el incendio de Veguellina, en el municipio leonés de Villafranca del Bierzo, que ha reducido su Índice de Gravedad Potencial a nivel 1 tras estabilizar su perímetro durante la noche. La mejora ha permitido el regreso de los vecinos evacuados de Moreda, San Pedro de Olleros y Prado de Paradiña, así como la retirada de la Unidad Militar de Emergencias (UME). En la provincia de León permanecen además activos los incendios de San Tirso, en Vega de Valcarce, y estabilizados los de Quintela (Balboa), La Utrera, Caboalles de Arriba y San Cipriano del Condado.