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Carlos Martínez, candidato del PSOE en Castilla y León: “Mañueco ha confundido estabilidad con parálisis total y absoluta”

Carlos Martínez Mínguez (Soria, 1973) tiene el gran reto de prolongar su racha de victorias en la Alcaldía de Soria, cuatro mayorías absolutas consecutivas, con un triunfo en la carrera a la Presidencia de la Junta de Castilla y León. El PSOE y su candidato tienen que desbancar a un PP que lleva gobernando casi cuatro décadas en la comunidad y con unas encuestas, como la del CIS, que dan un empate técnico entre socialistas y 'populares'. Sea como sea, Martínez se propone ganar “el primer partido” y luego ver cómo gobernar. “Nuestro objetivo es el gobierno”, resume, convencido de que Castilla y León necesita, por fin, una alternativa.

El también alcalde de Soria afirma que lleva en campaña desde enero de 2025, cuando tomó el mando del PSOE de Castilla y León y reivindica que su formación representa “un partido de gobierno” con un proyecto “de medio y largo plazo” para revertir la despoblación, reforzar la sanidad y reequilibrar el territorio. El candidato socialista carga contra la gestión de Alfonso Fernández Mañueco y del PP, a quien acusa de haber sumido a la Comunidad en “la parálisis total y absoluta”.

Esta legislatura empezó con un gobierno de coalición entre el PP y Vox y ha terminado con un gobierno en minoría del PP ¿Qué balance hace de estos cuatro años?

Es la nada. Los siete años que lleva gobernando Mañueco son los años en los que se ha confundido la estabilidad con la parálisis total y absoluta que ha habido desde el punto de vista legislativo, desde el punto de vista ejecutivo. Y todavía peor, porque, ya no es eso… hemos desaprovechado la oportunidad de los fondos europeos 'Next Generation'. Es decir, no ha sido una legislatura en la que haya habido una excusa en lo económico, sino que en lo económico ha sido desaprovechado absolutamente porque ha habido una falta de gobierno. La parálisis se ha producido por la falta de voluntad, la incompetencia y la incomparecencia de un presidente que ha soltado las riendas y no ha gobernado.

¿Cómo se vuelven a ganar en Castilla y León unas elecciones con el bloque de la derecha en auge, como se ha visto en Extremadura o Aragón?

Pisar territorio te da un conocimiento de las sensaciones que tiene la ciudadanía y lo que ha sucedido en Aragón y en Extremadura no era para nada comparable con lo que sucede en Castilla y León, porque aquí llevamos esta anomalía democrática de un mismo partido desde hace 40 años. Aquí todo el mundo ha desenmascarado a Mañueco y es plenamente consciente de lo que es este hombre. Esos siete años más cuatro se le hacen bola absolutamente a todo el mundo, incluido al propio PP, que se está volcando para intentar salvar al soldado Mañueco. Nuestra fórmula no es una fórmula mágica, es trabajo. Conocer el territorio, pisarlo, mirar a la gente a la calle y tener contacto supone las antípodas de lo que hace él. Frente a la lejanía y esa burbuja en la que se encuentra ubicado; proponemos una cercanía y sentir de los problemas de la gente.

Otra cosa es que luego la aritmética parlamentaria dé. No hacemos trampas al solitario, y creo que es bueno también decirlo. Lógicamente, primero vamos a ganar el primer partido para jugar el de vuelta, eso es algo de Pacheta —entrenador de fútbol del Granada o del Real Valladolid y exjugador con pasado en el Numancia—. Lo primero es ganar el primer partido, luego ya veremos el segundo partido con la aritmética parlamentaria.

¿Qué le pasa a la izquierda en Castilla y León que no acaba de gobernar nunca? ¿Tiene miedo a la abstención?

Yo creo que es la pulsión de cambio y esa invitación al atrevimiento que llevamos haciendo durante todo un año. La derecha cuando se divide es para sumar en el parlamento, y la izquierda nos dividimos permanentemente para perder las elecciones. Existe una alternativa en torno al Partido Socialista, y otra que es más de lo mismo, que es el Partido Popular.

El reto es difícil, llevamos así 40 años. Hay una virtud en la derecha, y el propio Mañueco lo ha cultivado muy bien, que es la falta de sentimiento de comunidad que hace que generemos una guerra de guerrillas [entre las provincias]. Esa es una asignatura pendiente: somos muy de Burgos, muy de Soria, muy de León, muy de Valladolid, pero no tenemos ese proyecto colectivo. El ‘divide y vencerás’ aquí se ha aplicado durante muchísimo tiempo y hace que ese sentimiento de proyecto colectivo no tenga el atractivo suficiente. Nos estamos jugando la sanidad, la educación, el empleo, la despoblación. El modelo de comunidad importa también cuando estamos hablando de la defensa de las provincias. Cuando digo que a León le duele Soria, que a Soria le duele Segovia, que a Segovia le duele Burgos… intentamos generar ese sentimiento de empatía para entender que si somos un bloque unido, también como partido, vamos a ser capaces de desarrollar un proyecto colectivo, que es lo que nos está faltando.

Somos una comunidad muy grande y en esas comunidades los vuelcos electorales son más difíciles. Lo vemos en Castilla-La Mancha, Andalucía… No tener esa oportunidad de poder demostrar que podemos hacer cosas diferentes nos aleja de esa alternativa de gobierno. Mañueco hace que la derecha también sea mucho más débil, por eso creo que esa alternativa se está visualizando. Cuando estaba en la oposición en Soria, decíamos lo mismo: ‘Nueve años de gobiernos de derecha… si somos capaces de que nos den una oportunidad, vamos a demostrar que se pueden hacer las cosas de forma muy diferente’. Si nos dieran esa oportunidad en Castilla y León, estoy convencido de que nos asentaríamos para tiempo también.

Nuestro objetivo es el gobierno, y el Partido Socialista tiene un partido de gobierno

¿Y ve factible esa desatomización provincial?

Como partido, estoy convencido de que lo estamos consiguiendo. Hay ese pulso de cambio, también en el ámbito orgánico interno del partido: hay un proyecto colectivo que todos están entendiendo. Se lo dije en Palencia hace un año [en el congreso del partido], que no nos teníamos que quitar la camiseta en la provincia para poder defender la comunidad. El proyecto del partido es idéntico en muchos territorios: por muchas particularidades que podamos tener, hay unos ejes transversales que son comunes. La desidia de 20 años con los centros de salud, la ausencia de alineamiento de la formación profesional con el mercado laboral, el éxodo de nuestros jóvenes... Existe una administración que es competente en ello y que gestiona al año 15.000 millones euros de presupuesto, pero que ni está ni se la espera, y no se le mira para que resuelva ningún problema. Se hace un sándwich: hay presión a los ayuntamientos y al Gobierno de España. Pero la Junta de Castilla y León está en esa tierra de nadie de la que intentamos salir.

Si el PSOE tiene un mal resultado el 15 de marzo, ¿Usted asumirá las responsabilidades de forma personal? ¿Qué sería un buen resultado para el PSOE?

Yo quiero gobernar. Nosotros nos presentamos a las elecciones para gobernar, no nos presentamos ni para empatar ni para ganar. Por tanto, no quiero baremar las decepciones de si llego a 15, 20, 27, 30 [escaños]. Nuestro objetivo es el gobierno, y el Partido Socialista tiene un partido de gobierno. Yo estoy acostumbrado a gobernar… a mí no me gusta perder ni al futbolín. Todo lo que no sea gobernar no me va a valer, lo que pasa es que soy un demócrata, y tenemos que intentar asumir las responsabilidades de un proyecto que está en plena formación, que es el del Partido Socialista en Castilla y León.

Y, por tanto, todas esas dudas que se intentan sembrar sobre si me voy a quedar en la alcaldía… Cuando yo di el paso para asumir las riendas del Partido Socialista de Castilla y León, lo di con todas las consecuencias, siendo consciente de que este proyecto de Castilla y León es un proyecto de medio, largo plazo. Ni la despoblación la vamos a revertir en 4 años de gobierno, ni los grandes problemas estructurales que tiene esta comunidad se pueden resolver en el corto [plazo]. Tenemos un proyecto para medio y largo plazo, y asumiremos la realidad de la democracia, pero aspiramos a gobernar, que es algo que nos presentamos.

Se le ha criticado por seguir las directrices de Ferraz y de Pedro Sánchez, incluso si estas han perjudicado a Castilla y León, como la reducción de frecuencias de AVE en Zamora o la financiación autonómica. ¿Cree que esto le puede llegar a pesarle el 15 de marzo?

Yo no me reconozco en esas críticas, porque si ha habido alguien que ha dicho que es insuficiente e injusta la propuesta de financiación [autonómica], he sido yo. La música suena bien, es decir, se recogen los criterios que nosotros queremos de que se valore el coste efectivo de los servicios, pero los porcentajes de ponderación hacen que el resultado no sea el que a nosotros nos satisface. Las primeras decisiones que tenemos que hacer conjuntamente con la elaboración de los presupuestos son la ordenación del territorio y negociar en Madrid un marco de financiación en función de los costes de servicio que tenemos que dar; no los que damos, sino los que planificamos que tenemos que dar. ¿Yo defiendo las decisiones del Gobierno de España? Sí, no todas. 

Respecto a Sanabria… Creo que no ha habido nadie que haya peleado más, precisamente, para poder corregirlo, y se va a corregir. Es decir, tenemos el compromiso del Gobierno: es una cuestión ya técnica que se ponga en marcha en las próximas semanas. Estoy de acuerdo en decisiones con el Gobierno cuando sube el salario mínimo, las pensiones… Esas decisiones las vamos a respaldar: tenemos más inversión aquí que nunca, tenemos un posicionamiento internacional de defensa del derecho internacional y el estado de derecho. Yo voy a estar de acuerdo y en desacuerdo con lo que sean los intereses de Castilla y León. Hagamos autonomía propia.

Aunque no haya firmado con Mañueco que gobierne la lista más votada, no sé si en el caso de que el PP fuera el partido más votado, si ustedes estarían o serían partidarios de la abstención para facilitar un gobierno en minoría.

Lo he dicho mil veces. Las reglas de juego, antes de jugar el partido. Después de jugar el partido, no pueden esperar… Estamos en disposición de poder llegar a acuerdos antes, no de hacernos trampas después de obtener el resultado del partido.

Mañueco siempre estuvo ahí; vale más por lo que calla que por lo que hace para el partido

¿Cree que la condena por el caso de corrupción de la Perla Negra y el juicio de trama eólica afectarán al PP en las urnas?

Mañueco lleva su invisibilidad hasta el extremo. Se mimetiza tanto con el paisaje como si fuera un insecto palo: permanentemente quieto, con un movimiento perezoso; lleva esa parálisis e inmovilismo al Ejecutivo en su forma diaria. Y eso también le hace impermeable a muchas de las críticas en casos de corrupción. Es verdad también que aquí hay un escudo mediático de protección que no tenemos que ignorar, y tampoco es normal que seamos invisibles para Madrid. 

Si en cualquier otra comunidad autónoma hubiéramos escuchado en los juicios las afirmaciones de ‘tres millones de euros en Mónaco y te doy la licencia del parque’, estaríamos siendo un escándalo a nivel internacional y a nivel nacional con garantías. Lamentablemente, no somos visibles desde los grandes medios nacionales que generan más opinión y esa capa impermeable les está funcionando. Porque Mañueco siempre estuvo ahí; vale más por lo que calla que por lo que hace para el partido. Estuvo en la comisión de garantías nacionales durante Gürtel y tenía que ser conocedor de los expedientes que tenían que abrirse a importantes personalidades del PP que hoy están en prisión. Y él estaba como compañerito de los que han estado aquí, algunos ya fallecidos [como el exvicepresidente autonómico Tomás Villanueva]. Pero eran los valedores de Mañueco, codo con codo, en el gobierno de nuestra comunidad autónoma. Y esto de la invisibilidad les funciona.

¿Y a qué cree que se debe esa invisibilidad mediática?

Lo conocemos todos. Aquí existe, y por eso hemos intentado poner una ley de medios: para intentar cortar de alguna forma la arbitrariedad con la que se ha comprado la voluntad de muchos medios de comunicación. Hay que ponerlo encima de la mesa, todos lo conocemos. Hay unos que no les quieren denunciar y que tienen todavía miedo a denunciarlo. Cuando se aprueba una ley de medios, es porque, lógicamente, existen esos fondos de reptiles que compran voluntades a nivel autonómico. Y en nacional, lamentablemente interesamos lo justo, o no interesa que seamos visibles.

La próxima semana empiezan los debates electorales, marcados por la ausencia de UPL y Soria Ya y el ‘no’ de Mañueco a un cara a cara… ¿Los considera descompensados?

Mañueco, como siempre, juega con las cartas marcadas, y somos conscientes de ello. Eso de rendir cuentas, gestionar con transparencia no va con él. Creo que hay que ser conscientes de que nosotros ya le dijimos que queríamos un debate con todos. Nadie entiende que en el siglo XXI los dos aspirantes a presidir la comunidad autónoma no tengan un cara a cara, un espacio donde poder confrontar los proyectos. Más allá de una anomalía democrática, es la perversión de la propia democracia.

Sabíamos que Mañueco iba a jugar con esas cartas, es una verdad que muestra cuál es su verdadera cara. Para él las elecciones son un mero trámite para ostentar el poder a toda costa. Lo estamos viendo en los debates, pero también de cómo pone a Castilla y León en venta antes de jugar el partido, ya con pactos anunciados desde Madrid.

Para poder alcanzar el poder PP y Vox lo hacen desde Madrid y Mañueco no pinta absolutamente nada

Castilla y León es la comunidad con mayor masa forestal y este verano ha sido de las más afectadas por los incendios. ¿Cómo van a trabajar ustedes en la gestión forestal? Ustedes no votaron a favor de los decretos-ley del PP para reformular los operativos.

La fórmula de Mañueco es cruzar los dedos o rezar a Santa Bárbara. Somos conscientes de ello, desde hace mucho tiempo. Nosotros no hemos querido participar en un lavado de cara porque los propios profesionales del sector nos estaban diciendo que no venía a resolver los problemas, ya no de la gestión forestal, sino de la prevención y la extinción de incendios en los parámetros. Era una propuesta que no contaba con el visto bueno de los propietarios de los montes: ni los ayuntamientos, ni la parte privada, ni los técnicos ni agentes medioambientales. En lo que no participamos es en más engaños.

La realidad es que [Mañueco] vuelve a jugar a la ruleta rusa con nuestro patrimonio natural y con las vidas de nuestra gente. Y la responsabilidad recae íntegramente en quien tiene la responsabilidad del ejecutivo en los últimos 40 años y en los últimos 7, especialmente, en las que lógicamente el cambio climático. Hoy volvemos a estar en ese flirteo permanente, en ese matrimonio de conveniencia entre el Partido Popular y Vox. Para poder alcanzar el poder, y se está haciendo desde Madrid, una vez más. Mañueco no pinta en esto absolutamente nada. Dejemos de mirar al PP, porque el PP va a comprar voluntades, como le gusta hacer siempre: comprar voluntades para poder coger el sillón, el poder, volver a meternos en la parálisis durante estos 4 años y volver a tener excusas para todos. Por eso, donde va a estar la decisión es en qué va a hacer Abascal. ¿Va a ser la derechita valiente de la que presume y, por tanto, combatir por la hegemonía de la derecha en este país, o va a ser la muleta permanente que va en la que se va a apoyar el Partido Popular?

Y nosotros, ¿qué ponemos encima de la mesa? Reabrir el Centro de Investigación Forestal en Soria, que planteaba el análisis y la investigación de la prevención y de la extinción de incendios, del aprovechamiento de los recursos de los montes: la madera, la micología, lo cinegético y sus derivadas, que permitan un retorno económico al territorio y proteger ese patrimonio natural. Y la reconversión de la nueva Ley de Gestión Forestal. Pero para eso hay que tener tiempo y ser Ejecutivo.

La despoblación es la principal preocupación de los ciudadanos de Castilla y León, según el CIS. No sé qué es lo que plantea el Partido Socialista, especialmente teniendo en cuenta la sangría de gente joven que se marcha.

Uno de cada tres castellanos y leoneses tiene que salir de nuestra comunidad. Y de ellos, el 55% tienen menos de 30 años. Estamos perdiendo el capital formado más joven desde el minuto uno. Y eso es porque llevamos 40 años aplicando unas políticas absolutamente equivocadas, sin ordenar el territorio, sin planificar y generando un modelo de comunidad autónoma en torno solamente a las nueve capitales de provincia; y entre ellas, con diferencias y desequilibrios. El crecimiento económico tiene que comarcalizarse en torno a las ciudades intermedias para poder dar servicios y generar las oportunidades de una forma diferente. Hoy, si tú analizas dónde se desarrollan los polos industriales empresariales, entre comillas, solo son en torno a las grandes capitales de provincia y su alfoz. El resto del territorio se convierte en paisaje. Cuando tú abandonas ese territorio, cercenas las posibilidades. La despoblación es fruto de esas políticas equivocadas. Hay que revertirlo, y nuestro modelo pasa por la ordenación de territorio y una ley de despoblación. Está funcionando en Castilla-La Mancha. Ellos han ganado 600.000 habitantes desde el 87, nosotros hemos perdido 250.000

Ha hablado de descentralización, y del territorio de 30 minutos, pero en algunas zonas, como por ejemplo Quintanar de la Sierra, es físicamente imposible por su ubicación geográfica.

El territorio 30 minutos, como el país 30 minutos o la ciudad 15 minutos, es un concepto arquitectónico de plantearte la garantía de cobertura de derechos de ciudadanía. Somos conscientes de que no puedes tener un especialista de referencia en 30 minutos. De hecho, no lo tenemos ni en 5 horas, ¿no? Pero el planteamiento es un plan de movilidad que te garantice esos 30 minutos en los servicios privados y en los derechos públicos básicos: cobertura educativa y sanitaria básica; eso sí que es posible hacerlo. Se trata de un proyecto de comarcalización que dé derechos educativos en primaria, secundaria, unos derechos de cobertura sanitaria mediante un hospital comarcal o mediante unos consultorios dotados y habilitados, y un transporte sanitario que te permita conectarte.

Necesitamos plantear y adelantarnos al déficit de médicos de los próximos 10, 15 años

En las elecciones siempre hablamos de la vivienda. ¿Qué plantea el PSOE que vaya a ser distinto de lo que ya hace la Junta de Castilla y León?

La Junta no hace nada; todo va a ser distinto. Cuando entraron a gobernar, 87 de cada 100 viviendas tenían algún tipo de protección. Ahora, solo una de cada 100 tiene protección. Y eso con el último impulso de los fondos Next Generation. La vivienda ha sido abandonada a su suerte y está en manos del mercado.

Para corregir el problema de la vivienda, necesitamos generar un Consorcio de Vivienda en el que participen los ayuntamientos y las diputaciones, porque son los que planifican y son los tenedores de suelo. Y hay que dotar los recursos en cuatro líneas fundamentales: la adquisición de suelos y promoción de parque público; la rehabilitación de viviendas; la activación de las viviendas vacías con gravámenes e incentivos fiscales; y el reconocimiento del derecho subjetivo de vivienda, como hacen en el País Vasco y Navarra. Es habilitar, a corto plazo, ese derecho subjetivo con un reconocimiento, una aportación de 350 euros mensuales para todo aquel que no pueda tener una solución habitacional, con unos requerimientos. 

¿Qué diagnóstico hacen de la sanidad de Castilla y León, cuáles son las necesidades?

Un desmantelamiento progresivo. Necesitamos un plan de infraestructuras también ordenado en el territorio y desarrollar los hospitales comarcales. No es de recibo que tengamos una tasa de personal de enfermería muy por debajo de los cánones de la Unión Europea y de España. El personal de Enfermería se forma en nuestros campus y se van a Aragón, Madrid o País Vasco porque tienen mejores condiciones laborales o de infraestructuras. Y con los profesionales de la medicina, nos pasa lo mismo. Necesitamos plantear y adelantarnos al déficit de médicos de los próximos 10, 15 años.

Tenemos que ser los primeros en competir también en el mercado laboral para que sea atractivo. Estamos abandonando el modelo que tenemos de comunidad extensa y dispersa, intentando concentrar la prestación de los servicios. Y esos pacientes se convertirán en clientes cuando entra la privada, porque la concentración de la población generará que sea atractiva la entrada de la privada. Y lo estamos viendo, cómo se están concertando plazas para recortar las listas de espera, para generar ese negocio en torno a la sanidad de este país. Y luego… que haya una asignación económica en kilómetros para que el usuario se desplace en su vehículo a su centro de referencia si está a determinada distancia.

Además, la primera línea de entrada en la sanidad es la Primaria. El 25% de la sanidad del presupuesto de sanidad tiene que ser para Primaria: es la entrada y es lo que hace que no colapsen las urgencias.

El Grado de Medicina en Burgos y León comienza en septiembre de 2026 ¿Estas nuevas facultades son suficiente para revertir la falta de profesionales?

Es necesaria la formación, pero también formar en Medicina. Me niego a eso de que hay una sobreeducación; no la hay, el problema lo que tenemos aquí es la falta de atractivo para la cobertura a nuestros profesionales sanitarios.

En Enfermería estamos formando y nos faltan 5.000 [plazas], otras comunidades son más atractivas en niveles de condiciones laborales y de contratación. Hay que darles unas garantías de contratación y un arraigo en el territorio.