El director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz, ha defendido este jueves en las Cortes de Castilla y León la actuación de la Junta durante la campaña de incendios de 2025. En su alocución, ha señalado a unas condiciones meteorológicas “extremas y sin precedentes” como responsable de la “tormenta perfecta” para los grandes incendios. Frente a ese relato, todos los grupos de la oposición reclamaron su dimisión y denunciaron fallos estructurales en prevención, gestión del territorio y un modelo del operativo que calificaron de “precarizado y privatizado”.
Arranz ha comparecido en la Comisión de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, a petición de Vox y un día después de que lo hiciera el consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones. Según los datos expuestos, en 2025 ardieron 143.880 hectáreas forestales en Castilla y León, de las que 42.815 eran masa arbolada, cifras que multiplican por siete a la media del último decenio.
Incendios “monstruosos” y récords en España
Arranz ha explicado el comportamiento “excepcional” de varios grandes incendios, especialmente los registrados en agosto. Como ejemplo ha citado el incendio de Molezuelas de la Carballeda (Zamora), que calcinó más de 37.000 hectáreas y alcanzó una intensidad récord en España de 90.000 kilovatios por metro de llama.
“Estamos hablando de auténticos monstruos”, ha afirmado el director general, que ha recordado que a partir de 3.500 kilovatios por metro un incendio ya se considera complejo para su extinción. En los momentos de mayor virulencia, el fuego llegó a avanzar a un ritmo de 4.000 hectáreas por hora, con llamas de más de 15 metros de altura, lo que hacía “ineficaz cualquier esfuerzo de control directo de la cabeza”.
En la explicación de Arranz, varios incendios del verano superaron los 40.000 kilovatios por metro, valores nunca documentados hasta ahora en Castilla y León y que situaron algunos fuegos “fuera de la capacidad de extinción de cualquier operativo”.
El responsable autonómico ha vinculado estos comportamientos a una combinación de factores climáticos que calificó de “tormenta perfecta”: una primavera húmeda que favoreció la acumulación de combustible fino, seguida de un verano con temperaturas muy por encima de la media, baja humedad relativa, vientos fuertes y cambiantes y tormentas secas, en el contexto de una ola de calor de 16 días consecutivos en agosto, la segunda más intensa desde al menos 1975.
“Podemos contar con mejores medios humanos y materiales, pero cuando la meteorología es adversa el incendio gana fuerza y peligrosidad”, ha indicado Arranz para eludir las críticas a la falta de medios en momentos de los incendios, subrayando que en muchos episodios no se produjeron las habituales “ventanas de oportunidad nocturnas” que permiten frenar el avance del fuego.
A ello se sumó, según ha explicado, una elevada simultaneidad: en 2025 hubo 83 días con más de 20 incendios activos, todos ellos en época de peligro alto, y un notable incremento de los incendios de nivel 2 en agosto.
Pese a la gravedad de la campaña, Arranz ha defendido la eficacia del operativo. Según los datos, en 2025 se registraron 1.216 incendios forestales, un 10% menos que la media del decenio, y el 71% se quedaron en conato, dos puntos por encima de la media histórica. Además, el dispositivo actuó en 856 incendios no forestales, principalmente agrícolas, lo que elevó a 2.072 las intervenciones totales, aunque no ha concretado la superficie agrícola afectada.
“A pesar de las malas condiciones, la eficacia del operativo aumentó dos puntos”, ha explicado, destacando que en las semanas más críticas de agosto se llegaron a movilizar más de 2.300 medios, con apoyo de otras comunidades autónomas, del Estado y de Portugal. “Nunca se había coordinado un número tan elevado de recursos durante tanto tiempo”, ha asegurado.
Prevención y “lecciones aprendidas”
En materia preventiva, Arranz, como también hizo Quiñones el miércoles, ha presentado actuaciones de selvicultura en más de 20.000 hectáreas, inversiones superiores a 50 millones de euros, mantenimiento y creación de cortafuegos y ayudas a municipios para maquinaria. También ha anunciado que las “lecciones aprendidas” de la campaña de 2025 se incorporarán al Plan Anual de Vigilancia, Prevención y Extinción de 2026, que se publicará la próxima semana.
El director general ha enmarcado el problema en un contexto global y defendió que la solución pasa por cambios no solo en las políticas forestales, sino también en las agrarias, ganaderas, urbanísticas y de ordenación del territorio. “Al igual que no es posible detener un tsunami o una erupción volcánica, tampoco lo es detener estos incendios”, ha afirmado.
También ha anunciado nuevas medidas para los próximos años, entre ellas la conversión de las cuadrillas en permanentes durante los 12 meses, su integración en el sector público, el refuerzo de maquinaria pesada, la ampliación de las unidades helitransportadas y un aumento de la inversión, que en 2026 alcanzará los 151 millones de euros en capítulos de inversión, más otros 16 millones en personal.
“Proteger nuestros montes no es solo una cuestión ambiental, es una cuestión de seguridad”, ha afirmado Arranz, que ha indicado que la Junta ha ido incorporando “las lecciones aprendidas” tras cada gran episodio de incendios.
La oposición pide su dimisión
Frente el relato técnico que culpa a las malas condiciones, la oposición al completo ha criticado la falta de autocrítica, como ya hicieron con Quiñones en su comparecencia de este miércoles, y han pedido la demisión de Arranz. Por parte de Vox, el procurador José Antonio Palomo ha acusado a la Junta de “negligencia por omisión” y ha ironizado con que Arranz había comparecido como “el hombre del tiempo”. Asimismo, el procurado ha reprochado el cierre de puestos de vigilancia por deficiencias en seguridad laboral, la reducción de cuadrillas y decisiones políticas “sin aval técnico”. “No es mala suerte, es mala gestión”, ha afirmado, recordando que la actuación de la Junta está bajo investigación judicial tras los fallecimientos registrados.
El portavoz socialista en la comisión Pedro González ha afirmado que Arranz “no debería estar aquí” y ha reprochado al Gobierno autonómico la falta de planificación a largo plazo y de prevención durante todo el año. “El cambio climático no empezó ayer, pero ustedes llevan 40 años gobernando”, ha apuntado.
Desde UPL-Soria Ya, Alicia Gallego ha criticado que provincias como León, Zamora y Salamanca concentran la mayor parte de la superficie calcinada sin recibir un refuerzo proporcional en prevención. “Esto ha empeorado porque no han cuidado a sus trabajadores”, ha apuntado.
En la misma línea, el portavoz del Grupo Mixto, Pablo Fernández (Unidas Podemos), ha elevado el tono para recordar que Arranz es “un cargo político, no técnico”, y le ha acusado de haber “desmantelado, precarizado y privatizado” el operativo por decisiones del PP. “Con muertes y miles de hectáreas quemadas, debería pedir perdón e irse a su casa”, ha apostillado.
El PP defiende la excepcionalidad de las condiciones meteorológicas
El Grupo Popular cerró el debate defendiendo la excepcionalidad de la campaña y de las condiciones meteorológica. Su portavoz, Mercedes Cófreces, ha reclamado, por segundo día consecutivo, un modelo de financiación autonómica que tenga en cuenta la extensión territorial y forestal, una reivindicación en la que coincidió el propio director general.