Los padres de un niño con una enfermedad rara de Palencia exigen un mediador comunicativo que le atienda en clase
Los padres de Matías Cubillo, alumno del Colegio de Educación Especial Carrechiquilla de Palencia, se han concentrado ante la Dirección Provincial de Educación para reclamar el cumplimiento de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León, que reconoce el derecho del menor a disponer de un mediador comunicativo en el entorno escolar.
La Sentencia 90/2026, que quedó firme el pasado 17 de abril, reconoce expresamente este derecho al menor, que presenta una enfermedad rara que afecta gravemente a su capacidad de habla y utiliza la Lengua de Signos Española como principal herramienta de comunicación.
La familia denuncia que, pese a la resolución judicial, la administración educativa no ha incorporado al centro el perfil profesional de mediador comunicativo y ha asignado para este curso diez horas semanales de una docente de Audición y Lenguaje, una figura que, según los padres, “no se corresponde con la cualificación” establecida en el fallo.
Barreras de comunicación
Los progenitores consideran que esta situación “mantiene las barreras de comunicación” que afectan al niño durante su jornada escolar y explican que la falta de recursos adecuados puede provocar episodios de frustración y alteraciones de conducta cuando no consigue hacerse entender.
La familia ya solicitó antes del verano la ejecución forzosa de la sentencia ante los tribunales, un procedimiento que continúa actualmente su curso, y ha decidido iniciar el nuevo curso con esta concentración como muestra de rechazo a la respuesta ofrecida por la Administración.
“Se sigue vulnerando el derecho a la educación inclusiva de nuestro hijo al no aportarle la figura profesional que le corresponde”, han señalado los padres, que continuarán reclamando el cumplimiento de lo establecido por el TSJ.