Buch desvincula su cese en Interior de la pugna JxCat-PDeCAT y reconoce “tensiones” con Torra durante los disturbios de octubre
El conseller de Interior, Miquel Buch, ha sido el primero de los miembros cesados del Govern que se ha referido a la decisión de Quim Torra de relevarle del Ejecutivo. El todavía conseller ha asegurado que acepta “con deportividad” la noticia.
Buch ha asegurado que su cese no obedece a la reordenación del espacio posconvergente y a la voluntad de Torra de expulsar al PDeCAT del Govern, puesto que, en su caso, es de los que transitó hacia JxCat, la formación de Carles Puigdemont.
La destitución de Buch había estado en más de una ocasión sobre la mesa de Torra, que en varias ocasiones le atribuyó la responsabilidad de las actuaciones de los Mossos d’Esquadra contra las movilizaciones independentistas. La tensión se palpó entre ambos especialmente durante los disturbios posteriores a la sentencia del procés.
Buch ha reconocido ahora abiertamente que hubo “tensión”, aunque ha añadido que hubiese entendido su cese por esa razón en octubre, pero no ahora, cuando no han vivido “ningún episodio” en este sentido. “Tensión política la hay siempre, y si no la hubiera no seríamos un gobierno de un país normal”, ha zanjado Buch.
Además de su cartera, que asumirá el ahora concejal de Terrassa Miquel Samper, Torra relevará también a la consellera de Empresa, Àngels Chacón, y a la de Cultura, Mariàngela Vilallonga.