El 'casal' de izquierdas de Ripoll denuncia “tasas abusivas” por parte del gobierno de Sílvia Orriols

El casal popular La Metxa, que agrupa a colectivos libertarios y de la izquierda independentista catalana, ha denunciado que el Ayuntamiento de Ripoll, encabezado por la ultraderechista Sílvia Orriols, les pone “limitaciones constantes” y “tasas abusivas” para desarrollar su actividad política en el municipio, y lo ha vinculado a su ideología.

“Somos su oposición en la calle. No les interesa que organicemos actos”, ha asegurado Eduard, miembro del casal, en un acto público celebrado este sábado en Ripoll y que ha seguido de cerca la alcaldesa y diputada en el Parlament, informa la Agència Catalana de Notícies (ACN).

Según la entidad, desde que Aliança Catalana está en el gobierno tienen problemas burocráticos que antes no tenían. También han alertado de que esta discriminación podría afectar a otras entidades y lo han asociado al “modus operandi de la extrema derecha”.

Estas trabas se han traducido, ha expuesto el casal, en dificultades para poder usar el espacio público y en retrasos administrativos que acaban condicionando la organización de sus actividades. “Como no somos favorables a su sintonía ideológica, las trabas son frecuentes”, ha afirmado Eduard.

Los miembros del casal han puesto como ejemplo el torneo deportivo antirracista que organizan desde hace años. Para la edición de 2025, solicitaron el permiso municipal con meses de antelación, pero no recibieron la autorización favorable hasta dos días antes de la fecha prevista. “Logísticamente era inviable seguir adelante”, han lamentado. Finalmente, optaron por buscar una alternativa fuera de Ripoll.

El casal también denuncia la aplicación de tasas que califican de “abusivas”, como las exigidas recientemente para un almuerzo popular con recital de poesía, con un coste superior a los 1.100 euros entre el uso del espacio público y el material municipal, pese a haber presentado toda la documentación requerida.

El casal ha iniciado la campaña 'Ripoll, zona represiva', en cuyo marco se organizarán actividades de sensibilización en los próximos meses. “Estamos aquí para denunciarlo, para advertir de lo que puede llegar a venir, pero también para empezar a construir un discurso alternativo y de una forma de hacer que se aleje de las imposiciones”, han indicado.

Desde La Metxa también recuerdan que en 2024 tuvieron que cerrar durante unos meses después de los requisitos del Ayuntamiento de Ripoll, que ordenó su clausura.

Por su parte, el Ayuntamiento de Ripoll niega cualquier acoso. La alcaldesa, Silvia Orriols, asegura que el gobierno municipal “no persigue ni reprime la disidencia” y que su actuación se limita a hacer cumplir las ordenanzas municipales.

Según el consistorio, los integrantes del casal “llevan años pintando las paredes con tachaduras y encartelando fachadas y vidrieras de comercios”, lo que, según afirma, contribuye a dar una mala imagen del municipio. Bajo su mandato, estas prácticas ya no gozan de la “impunidad” que, mantiene el Ayuntamiento, tenían en etapas anteriores.

En cuanto al uso de material municipal, el Ayuntamiento ha afirmado que el casal lo ha solicitado “continuamente”, que “son cuatro gatos” y que la cesión y transporte de este material supone un coste “que corre a cargo de los contribuyentes”. La cesión gratuita de material, ha alegado, solo se da en aquellas actividades en las que el consistorio colabora directamente.