Catalunya recuerda la Diada de Sant Boi, la primera tras la muerte de Franco, con mensajes en defensa de la democracia

Se cumple medio siglo de una de las Diadas más recordadas en Catalunya: la de Sant Boi de Llobregat. El primer 11 de septiembre tras la muerte de Franco congregó a decenas de miles de catalanes en esta localidad metropolitana, y este miércoles, dos días antes de la Diada de 2026, autoridades y protagonistas de aquella fecha han querido recorcarlo y reivindicar la vigencia de algunas de sus reivindicaciones.

En un acto de conmemoración conducido por los periodistas Manuel Campo Vidal y Àngels Barceló, el president Salvador Illy ha destacado la “fragilidad” de las instituciones y del sistema democrático cuando se cumplen 50 años de aquella Diada, y ha afirmado que “ninguna conquista es irreversible” y que “los derechos y las libertades hay que cultivarlos”. “Cuesta muchos años y esfuerzo ganarlos y poco tiempo perderlos”, ha alertado.

Por su parte, el abogado y político Miquel Roca, uno de los oradores en aquella histórica Diada de 1976, ha reivindicado el valor de la “unidad” y el “respeto a la diversidad” en el esfuerzo por “preservar” la libertad. “Catalunya nos necesita a todos en nuestra lucha”, ha afirmado.

El president ha advertido de que es fácil creer que el camino hacia la democracia fue “plácido”, pero ha hecho un llamamiento a no “banalizar” lo conseguido hasta ahora. “Vivimos en un momento que exige el mismo ímpetu que inundó Sant Boi en 1976”, ha afirmado, antes de alertar de que hoy el principal “elemento diferenciador” en política es entre demócratas y autoritarios.

Ante esta realidad, ha defendido la necesidad de alejarse del derrotismo para recuperar el “compromiso democrático” de aquella Diada de hace 50 años. Por ello, el presidente ha reclamado conservar las “convicciones profundas”, mejorar las “condiciones materiales” de la ciudadanía y profundizar en la “convivencia democrática” de las diferentes opciones políticas.

Illa también ha reivindicado el espíritu “unitario” de la movilización por la Diada de 1976. “La libertad que se reclamaba en Sant Boi no era la de unos pocos, era la de todos los que soñaban con un futuro en esta tierra, vinieran de donde vinieran”, ha dicho. Por ello, ha afirmado que el Onze de Setembre de este año debe conservar el mismo “espíritu” que hace 50 años y ser “abierto a todo aquel que quiera sumarse”.

Según el president, la primera Diada después de la dictadura fue “uno de los episodios más alentadores” que ha vivido Catalunya, ya que Sant Boi se convirtió “en el corazón” del país. “Fue el epicentro donde todas las energías democráticas del país se reunieron bajo un mismo clamor. Había una voluntad que no cabía en unas siglas: la voluntad irrefrenable de acabar con 40 años de dictadura y abrir paso a la democracia”, ha defendido.

Roca ha hecho un llamamiento a la unidad con un mensaje “integrador”. “Catalunya somos todos, y Catalunya será del pueblo o no será”, ha expresado, antes de añadir que el país necesita a “toda su gente” para hacer frente a los retos de la actualidad, entre los que se encuentra la preservación de la libertad.

“Hace 50 años decíamos que queríamos la libertad para conservarla. Este sigue siendo nuestro compromiso”, ha asegurado. Según el abogado, Catalunya es “sinónimo” de libertad, y ambos conceptos son “indisociables”. Roca también ha compartido una advertencia: “La lucha por preservar la libertad no acaba nunca”, ha dicho, y ha hecho un llamamiento a los oyentes a “comprometerse” y “servirla para siempre”.

Sobre la movilización de 1976, Roca ha explicado que aquella cita histórica no debe recordarse “desde la nostalgia, sino desde la satisfacción por el trabajo bien hecho”. Los organizadores de aquella Diada en Sant Boi fueron “pioneros en la lucha por las libertades democráticas y la recuperación de las instituciones de gobierno”, ha dicho, motivo por el cual ha defendido la necesidad de “ratificar la fidelidad” a aquellos principios.

Por su parte, la alcaldesa de Sant Boi de Llobregat, Lluïsa Moret, ha argumentado que aquella Diada convirtió su ciudad “en el epicentro de las reivindicaciones y los anhelos de todo un pueblo”. Según ha dicho, aquella movilización abrió “un nuevo camino” para Catalunya, y Moret ha defendido que los habitantes de Sant Boi son hoy “herederos del espíritu del 76”. “Somos conscientes del papel que la historia nos ha deparado”, ha afirmado.

La de Sant Boi fue la primera celebración pública del Onze de Setembre después de la dictadura, celebrada cuando solo habían pasado diez meses desde la muerte de Francisco Franco y cuando el régimen todavía mantenía en pie buena parte de sus estructuras. Prevista inicialmente en el parque de la Ciutadella de Barcelona, el Gobierno Civil acabó trasladándola al municipio del Baix Llobregat, donde reunió a decenas de miles de asistentes.