Los docentes catalanes reciben a León XIV entre protestas: “Esta huelga no la salva ni el Papa”
El curso más conflictivo de la historia reciente en las aulas catalanas se acerca a su fin y los docentes han querido salir a la calle una vez más, en la última huelga antes del verano, para hacer oir su voz en plena visita del Papa León XIV a Barcelona. Con el lema Queremos hechos, no milagros, el profesorado movilizado buscaba entorpecer la movilidad en la ciudad y ejercer presión sobre la Generalitat.
Los sindicatos convocantes de la huelga, USTEC, CGT, Intersindical y COS, han organizado la manifestación que ha salido poco después de las 11:00 horas de plaza Espanya. La marcha ha discurrido por Gran Via hasta Passeig Sant Joan, desde donde ha bajado hacia el Parlament de Catalunya, esquivando el perímetro policial para la visita del Papa a la catedral de Barcelona.
“La gran contradicción que evidenciamos hoy es que se dice que no hay dinero para la educación, pero se gastan miles de euros y millones para un señor que no representa los valores educativos y ciudadanos”, ha declarado la portavoz de USTEC, Iolanda Segura.
La dirigente sindical ha reconocido que la movilización de este martes se ha visto lastrada por la falta de un horizonte claro en las reivindicaciones docentes. “La gente se pregunta 'y ahora qué'. Tenemos que darles respuesta, trabajar centro a centro para plantear los nuevos objetivos”, ha manifestado.
No solo ha habido menos asistentes a que en protestas anteriores. También en las aulas el seguimiento ha sido inferior. A las 13:00 horas, y con unos servicios mínimos de cerca de un tercio de profesorado, los huelguistas eran el 10,5%.
La manifestación, que ha congregado a miles de docentes y también a trabajadores en huelga del Ayuntamiento de Barcelona, ha avanzado al grito de “menos discursos y más recursos” o “fuera policía de la educación” o “esta huelga no la salva ni el Papa”.
Muchos de los manifestantes llevan además vestimenta y carteles que hacen referencia al pontífice. “Ni milagros ni plegarias, bajada de ratios inmediata” o “a la escuela inversión, los milagros a Lourdes” son algunas de las pancartas que sobresalen entre la multitud.
A falta de diez días para que acabe el curso escolar, el 19 de junio, los docentes buscaban mantener el pulso con el Departamento de Educación que dirige Esther Niubó, y han convocado otra manifestación el domingo, 14 de junio. Para esa protesta confían en lograr el respaldo de entidades sociales y familias.
El conflicto, que se arrastra desde principios de año, y que ha vivido numerosas huelgas y dos pactos sindicales con el Govern tumbados por la plantilla, está ahora más enquistado que nunca. Tras el no de los docentes al último pacto, Niubó aseguró que mantendrá las mejoras prometidas, pero que no está dispuesta a reabrir nuevamente las conversaciones.
El último acuerdo lo sellaron Educación con USTEC, Professors de Secundària, CCOO y UGT. El primero lo sometió a consulta de los docentes, que lo rechazaron. El segundo lo avaló con el sí de su militancia. Y de los dos últimos ya se daba por sentado su sí, dado que ya firmaron en marzo otro acuerdo que finalmente quedó superado.
El pacto incluye una subida salarial progresiva por parte de la Generalitat de 450 euros al mes en 2029 (que alcanzará los 600 euros si se incluye el incremento estatal), el pago de 50 euros por excursiones con pernoctación y la devolución de los sexenios adeudades. Fuera del plano retributivo, prevé incorporar 6.400 dotaciones para reforzar el modelo de escuela inclusiva, una reducción de ratios y la promesa de revisar el currículum.
Arranque sin incidentes de la Selectividad
Los docentes convocaron protestas a media mañana, y no antes, para no perjudicar a los estudiantes que este martes comienzan la Selectividad. De momento, las pruebas han arrancado sin incidentes destacables en la movilidad.
La facultad de Ciutadella de la UPF de Barcelona, una de las sedes en que se celebran las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), ha amanecido tranquila. A poco menos de una hora del inicio del primer examen, diversos alumnos esperaban ya a las pruebas del centro.
Helena, una de ellas, se ha levantado a las 5:30h de la mañana para no llegar tarde. Vive en un municipio a unos 19km de Barcelona desde el que, normalmente tardaría algo menos de 40 minutos en llegar, pero ante las diversas afectaciones de movilidad, esta joven no ha querido jugársela. “He acabado llegando dos horas antes de lo que debía, por si no llegaba, pero está bien. Hoy no la quería liar”, sostiene.
La visita del Pontífice ha provocado diversos cortes de carreteras, con lo que diversos autobuses han variado su recorrido. A pesar de eso, la circulación por la ciudad a primera hora no ha presentado complicaciones. Con todo, si cualquier estudiante llegara tarde a las pruebas debido a problemas derivados del tráfico, puede pedir un justificante y empezar la prueba hasta una hora tarde.
Así lo recordó este lunes la consellera de Universidades, Núria Montserrat, quien quiso tranquilizar a los estudiantes recordando que las primeras pruebas no coinciden con ninguna actividad de la agenda papal ni con la manifestación de docentes que este martes ha convocado una nueva jornada de huelga tras el rechazo del acuerdo con el Govern.
La marcha tiene previsto salir a las 11h de plaza España y realizar un largo recorrido de más de 4km hasta el Parlament que tendrá diversas calles del centro de Barcelona colapsadas durante varias horas.