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Juicio por el despido de 2.000 moderadores de Meta en Barcelona: “Exprimieron a los trabajadores y se largaron”
“Nos trataban como máquinas”. Robert tiene un mal recuerdo de su etapa como moderador de Facebook en la Torre Glòries de Barcelona entre 2022 y 2025. No solo por la falta de atención empresarial a las duras y violentas imágenes que tenían que revisar, sino por cómo las subcontratas de la multinacional estadounidense despidieron a la plantilla de 2.000 empleados: “Vinieron, nos exprimieron y se largaron a otra ciudad donde pagaran menos a los trabajadores”.
Ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) se ha celebrado este martes el juicio por el despido de 2.062 moderadores de la empresa de Facebook e Instagram. La demanda la ha interpuesto el sindicato FIST, representado por el abogado Enrique Leiva, que reclama que el ERE, pactado con UGT y CCOO en abril de 2025, se declare nulo por vulnerar los derechos de los trabajadores.
La llegada de Meta a Barcelona se celebró en 2018 por autoridades políticas y económicas como una inversión tecnológica, pero la realidad ha mostrado que fue un fiasco: los trabajadores estaban mal pagados y centenares de moderadores arrastran secuelas psicológicas severas por el contenido violento que debían ver.
Además de una causa penal por la falta de atención de la empresa a sus moderadores, las subcontratas de Meta en Barcelona arrastran varias condenas en juzgados sociales por desatender a los trabajadores expuestos a más contenidos violentos y por discriminaciones salariales. El juicio de este martes ha sido la puntilla.
Robert describe la emblemática Torre Glòries de Barcelona, donde trabajaban los moderadores, como “la torre de Babel”. Los revisores de contenido, cuenta este exmoderador, ocupaban las plantas según el idioma que moderaban, y los que cobraban menos eran los de los pisos inferiores, dedicados al contenido en español o en catalán.
“Los que ganaban más, nórdicos o israelíes, estaban en los pisos de arriba”, recuerda Robert, uno de los primeros en protestar internamente por las condiciones impuestas. “Es asqueroso, había restos de comida en las mesas, las sillas estaban manchadas, y hasta hubo una intervención del Ayuntamiento de Barcelona por un caso de sarna”, asevera.
El exmoderador Horacio Espinosa usa el mismo verbo —“exprimir”— para definir las relaciones laborales en la empresa. A ello se suma uno de los aspectos que se ha mostrado en la vista de este martes: la dificultad para identificar con claridad las subcontratas que operaban para Meta en Barcelona: primero CCC Barcelona Digital Services y luego absorbida por Telus Digital.
Para muestra, uno de los testigos que ha declarado este martes, responsable de noche de los moderadores, ha indicado al tribunal que era empleado de Telus, pero la abogada de CCC le ha corregido y le ha dicho que trabajaba para su cliente.
Este mismo testigo también ha relatado que conocía las reuniones que Meta mantenía con CCC porque se realizaban en la misma planta. Por su lado, los mandos de la empresa han asegurado desconocer los motivos por los que Meta decidió finalizar el contrato.
Entre tanto nombre de subcontrata, Espinosa recuerda una firma que no se nombraba internamente: Meta. “El cliente no se podía ni mencionar, se le llamaba 'el cliente', tenía un punto de distópico y de ciencia ficción”, indica este exmoderador. El esquema de subcontratas y centros de moderación de contenidos repartidos para el mundo es, para Espinosa, “un ejemplo de cómo se organizan las big techs para limpiarse las manos” de los problemas laborales. “Telus solo una empresa pantalla para proteger los intereses de Facebook”, apostilla.
El sindicato demandante impugnar el despido colectivo al considerarlo una represalia motivada por las numerosas sentencias previas que condenaban a la compañía por discriminación salarial basada en el idioma y la nacionalidad. Además, FIC denuncia que CCC vulneró el derecho de reunión al impedir una asamblea de trabajadores que quería revocar el acuerdo del ERE pactado por UGT y CCCO.
Una de las discusiones jurídicas de la vista es si Meta, codemandada por el sindicato, también debe responder en caso de condena. La abogada de Meta (que ha recalcado que representan a la filial irlandesa de la multinacional estadounidense, no a la matriz) se opone, ya que considera que cualquier eventual responsabilidad debe caer en las subcontratas.
Las empresas codemandadas han pedido a los jueces que rechacen la demanda de FIC al carecer, a su juicio, de la afiliación necesaria para impugnar el despido. También han negado que los trabajos de moderación se deslocalizaran a Austria o Eslovaquia para eludir los pleitos que las compañías tenían en España.
Las firmas alegan además que la Inspección de Trabajo avaló que el despido se debió a causas organizativas y productivas (Meta decidió rescindir el contrato) y no como represalia hacia los trabajadores. El juicio ha quedado visto para sentencia.