Junts advierte al Gobierno que no aproveche el decreto vivienda para “introducir cosas que no tienen nada que ver”

Sandra Vicente

Barcelona —
28 de septiembre de 2026 13:39 h

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A pocas horas de que el Consejo de Ministros lleve a votación el nuevo decreto de vivienda, Junts exige a Pedro Sánchez “medidas concretas” para afrontar la crisis. Así lo ha dicho Josep Rius, portavoz de la formación, en la rueda de prensa posterior a la Ejecutiva Nacional convocada para discutir la postura del partido.

Las propuestas de los independentistas están claras: su sí depende de que se suspendan los desahucios en las viviendas propiedad de fondos buitre y la limitación temporal de adquisición de inmuebles a grandes operadores financieros e inmobiliarios. Estas son algunas de las propuestas que los juntaires ya incluyeron en una propuesta normativa que entregaron hace tres semanas al Ejecutivo. “Las ven con buenos ojos”, sostiene Rius.

“Queremos una propuesta que no sea reactiva ni oportunista. Que no aprovechen este decreto para introducir cuestiones que no tienen nada que ver”, han advertido los independentistas. La formación también insiste en la necesidad de bajar impuestos a las cuentas de ahorros destinadas a la compra de primera vivienda, reducir el IVA de alquileres e hipotecas y “protección a las personas mayores que tengan que ir a una residencia”.

En cambio, sobre otras de las cuestiones que están sobre la mesa, tales como la posibilidad de expropiación de viviendas o los contratos de alquiler indefinidos, los juntaires no han querido posicionarse. Y ahí puede estar la clave de vuelta porque esas son, precisamente, las medidas que reclama Podemos para dar su voto a la norma.

El que ya se conoce como 'Decreto Maricarmen' tiene por delante una complicada misión: contentar tanto a los morados como a Junts. Ambas formaciones cuentan con los votos decisivos para que este paquete de medidas, cuyo contenido concreto todavía se desconoce, pueda salir adelante en la votación del Consejo de Ministros de este martes.

El equilibrio es frágil y, mientras los morados intentarán forzar al Ejecutivo a ser más ambicioso, los independentistas querrán unas medidas más discretas. Las negociaciones se han sucedido sin cesar durante todo el fin de semana, con el objetivo de llegar a la votación con el mayor número posible de votos amarrados.

A tal efecto, el Gobierno ya ha renunciado a reformar la Ley del Suelo que tenía que agilizar la construcción para contentar a Podemos. Para los juntaires, el Ejecutivo ya ha apuntado su intención de atender a la prohibición de los desahucios en pisos de fondos buitres y la limitación de compra.

Estas dos medidas suponen un cambio en la postura tanto de Junts como del PSOE. Los socialistas, hace un par de semanas, se abstuvieron en la toma en consideración en el Congreso de una proposición de ley de Sumar que pretendía, precisamente, iniciar la tramitación de una ley para prohibir la compra de viviendas a las personas jurídicas, entre ellas los fondos buitre.

Por su parte, Junts tumbó —junto a PP y Vox— a principios de este año el escudo antidesahucios que se encontraba vigente desde la pandemia, y se negó a rectificar su postura pese a que el Ejecutivo intentó volver a ponerlo en marcha recortándolo para que no se pudieran beneficiar de él los inquilinos de caseros con solo una o dos viviendas en propiedad.

El terremoto político que ha supuesto el desahucio de Maricarmen ha forzado a ambas formaciones a modificar sus líneas rojas. Y aunque destaca que los de Puigdemont se abran ahora a votar favorablemente al decreto, hay cuestiones en las que, asegura, no va a ceder. “Hay que compatibilizar frenar el desahucio en pisos de fondos buitre con proteger a los pequeños propietarios”, ha apuntado Rius, que ha advertido al Gobierno que “para llegar a un acuerdo, todos tenemos que salir de nuestras trincheras”.