Miles de docentes se manifiestan en Barcelona en la primera de las cinco jornadas de huelga en Catalunya
Miles de docentes se han manifestado este lunes por el centro de Barcelona para exigir mejoras laborales y salariales, al considerar insuficiente el acuerdo de la Generalitat con CCOO y UGT. El profesorado ha respondido en la calle a la primera de las cinco jornadas de huelga de esta semana, repartidas geográficamente, y que ha tenido un seguimiento del 31,8% según el Departamento de Educación, y del 70% según el sindicato mayoritario USTEC.
Los dos sindicatos con mayor representación en Primaria y Secundaria, USTEC y Professors de Secundària, además de la CGT, decidieron no firmar el pacto que alcanzó el Departamento de Educación con CCOO y UGT y mantuvieron la semana de huelgas. Este lunes es el turno de los docentes de Barcelona y la comarca del Baix Llobregat.
Tras empezar la jornada con cortes de carretera en la capital catalana y sus alrededores, los docentes se han concentrado en la plaza Urquinaona y sobre las 13.00 horas han comenzado a marchar hacia la plaza Sant Jaume, frente al Palau de la Generalitat. La movilización ha contado con 8.000 personas según la Guàrdia Urbana, y 25.000 según USTEC.
La protesta ha transcurrido sin incidentes y entre cánticos como “luchando también estamos educando”, “si esto no se arregla, huelga, huelga, huelga” y “recursos públicos para la escuela pública”.
Los docentes han protestado contra el acuerdo de Educación con CCOO y UGT, y les han acusado de ser “del PSC”. Durante la manifestación han reclamado que se suban los salarios y se bajen las ratios, además de rebajar la burocracia en los centros.
En la pancarta que encabezaba la marcha se podía leer “¡Ya basta, mejoras laborales ya! En la educación: +salario, +recursos, -ratios, -burocracia”, con los logotipos de USTEC-STEs, Professors de Secundària, CGT e Intersindical, y los símbolos tachados de CCOO y UGT. La tensión con estos dos sindicatos, patente en los últimos días en los claustros, se ha hecho más evidente si cabe frente a la sede de los primeros, donde los manifestantes les han tachado de “traidores”.