Una semana de huelgas docentes en Catalunya pone a prueba el acuerdo de Illa con CCOO y UGT

Pau Rodríguez

Barcelona —
16 de marzo de 2026 00:30 h

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Las escuelas e institutos de Catalunya se adentran en una nueva oleada de huelgas. Después de la destacada movilización de febrero, con un seguimiento sin comparación en los últimos años, ahora los docentes encaran cinco jornadas de paro laboral repartidas por toda la geografía catalana. Una protesta que, a diferencia de la anterior, esta vez estará marcada por el acuerdo que alcanzó la Generalitat con los sindicatos CCOO y UGT y que ha disparado la tensión en los claustros. 

El resto de sindicatos, que incluye a USTEC y Professors de Secundària —los dos mayoritarios en la enseñanza pública—, además de a CGT e Intersindical, han decidido mantener el pulso al departamento de Educación. Para reforzar su decisión, sometieron a una encuesta el bautizado como “acuerdo histórico” educativo por parte del Govern de Salvador Illa: de los 42.965 docentes que votaron (aproximadamente la mitad de la plantilla de los centros públicos), el 95% lo rechazó y aseguró secundar la huelga. 

La convocatoria de paro, que afecta a docentes y personal laboral de los centros, se reparte esta vez por regiones. El lunes será el turno de los colegios de Barcelona y el Baix Llobregat. El martes, Penedès, Tarragona y Terres de l’Ebre. El miércoles, Al Pirineu i Aran, Catalunya Central y Lleida. El jueves, Girona, Maresme, Vallès Oriental y Vallès Occidental. Y el viernes, huelga en toda Catalunya con una manifestación unitaria en la capital catalana. 

Los sindicatos convocantes insistieron este viernes al departamento de Educación que el profesorado rechaza mayoritariamente el acuerdo sellado con CCOO y UGT y exigieron a la administración que regrese a la mesa de negociación. “Es la única forma de resolver este conflicto; si siguen bloqueándolo, no acabaremos el curso con normalidad”, advertía Iolanda Segura, portavoz de USTEC. 

¿Qué se pactó y qué piden los demás?

El acuerdo que ha resquebrajado la unidad sindical se anunció el lunes después de varias semanas de negociaciones entre Educación y el profesorado en las que ambas partes reconocían avances. El Govern proclamó un “acuerdo histórico” con CCOO y UGT y lo escenificó con una firma en el Palau de la Generalitat presidida por Salvador Illa, lo que provocó la indignación instantánea del resto de representantes del sector docente. 

El pacto incluye de entrada una subida salarial a través del complemento específico autonómico, que actualmente ronda los 700 euros mensuales, y que era el auténtico nudo a deshacer en las discusiones entre sindicatos y Educación, porque sitúa los docentes catalanes a la cola de España en salarios. El compromiso del Govern es aumentarlo un 30% en cuatro años, es decir, unos 3.000 euros más al año al llegar a 2029. A ello hay que añadir además la subida estatal aprobada para todos los funcionarios

Los otros sindicatos, sin embargo, recuerdan que esto significa un incremento inferior al 8% en el conjunto del salario. Tampoco aprueban que sea inferior al pactado entre Govern y Mossos d'Esquadra. Ni sirve para recuperar el poder adquisitivo perdido, añaden. 

La demanda de USTEC pasa por un incremento del 100% del complemento autonómico, dado que esta figura no se toca desde hace 25 años. Pero la Generalitat responde que esta exigencia es inalcanzable. Además, recuerdan que los presupuestos para 2026, si se aprueban, contemplan una subida del 18% respecto a los últimos, los de 2023, con una partida de 8.000 millones. 

Por otro lado, el compromiso de Educación con CCOO y UGT contempla también el cobro de 50 euros por noche en el caso de excursiones —una reclamación que ha cogido fuerza entre el profesorado—, un complemento retributivo para el Personal de Atención Educativa, 300 millones de euros para aumentar los recursos en educación inclusiva, o una rebaja de ratios que fije como tope los 20 alumnos por aula en Infantil y Primaria. 

A ello hay que añadirle un acuerdo salarial para el personal laboral (integradores, auxiliares de educación especial, cocineros, técnicos de infantil…). Este es el único punto que sí ha firmado USTEC. 

Tensión en los claustros

Las diferencias entre los sindicatos han enrarecido el ambiente en muchas escuelas e institutos, cuyos docentes tenían en marcha asambleas para preparar las movilizaciones de esta semana. CCOO y UGT han denunciado que algunos de sus miembros han sido objeto de insultos y trato degradante impropios de un contexto educativo. En un comunicado, UGT asegura que sus delegados reciben “amenazas, muestras de odio y presiones personales”, y acusan a los demás sindicatos de ser cómplices de ello, por acción u omisión, en algunos chats de profesores.

Hay ejemplos de asambleas de centros que han declarado “sindicatos non gratos” a CCOO y UGT, según ha podido comprobar este diario. También se han colgado carteles en otras escuelas e institutos en los que se les tacha de “traidores” y “ratas”. 

Esta situación ha obligado a intervenir al departamento de Educación, que este jueves envió un correo electrónico a todos los directores de centros a los que pedía preservar el clima de respeto y tolerancia. “Nadie debería sentirse insegura, menospreciada o cuestionada por razón de su opinión. Si identificáis alguna situación de conflicto que pueda vulnerar los derechos de los trabajadores y trabajadoras, os corresponde actuar”, advertían. 

Por su parte, los sindicatos que rechazan el pacto han minimizado estas quejas. “Porque haya habido algún caso puntual se haya ido de madre no quiere decir que de forma generalizada haya habido agresiones. Son muestras simbólicas de indignación”, ha considerado Segura.