Los sindicatos docentes de Catalunya se encierran en Educación tras la sexta reunión fallida para desencallar la huelga
El conflicto docente en Catalunya sigue enquistado. Tras más de cinco horas reunidos, sindicatos y Departamento de Educación han vuelto a constatar sus diferencias, sobre todo en la parte salarial, hasta el punto que los representantes de los trabajadores han dado por finalizado el encuentro y han acordado encerrarse en las oficinas de la Administración, con la exigencia de que acuda la consellera Esther Niubó para desbloquear las conversaciones.
La última oferta salarial, y al parecer definitiva, de Educación, ha sido la de una subida acumulada de hasta 400 euros al mes en 2029. Pero la parte laboral les ha acusado de incluir en el cálculo el incremento estatal, que antes no contaban. Este detalle, además de la falta de concreción en la parte del refuerzo de plantillas, ha hecho descarrilar la reunión.
“Les pido a los sindicatos que reconsideren su posición, es una buena oferta y creemos que puede suavizar la tensión en el sistema”, ha lamentado a la salida Ignasi Giménez, secretario de Mejora Educativa en la Generalitat. “El esfuerzo es enorme desde el punto de vista presupuestario”, ha insistido el responsable de las negociaciones por parte de Educación.
La Generalitat y los sindicatos encaraban este jueves la sexta reunión en dos semanas para desencallar el conflicto, en medio de un nuevo ciclo de huelgas sucesivas –hasta 17, entre generales y por territorios– que arrancó el pasado 12 de mayo. Los sindicatos convocantes de los paros –USTEC, Professors de Secundària, CGT e Intersindical– han apretado desde el inicio para superar el acuerdo al que llegó el Govern de Salvador Illa con CCOO y UGT, que siempre calificaron de “insuficiente”.
Inicialmente muy alejados en sus postulados, el Departamento de Educación y los sindicatos huelguistas han ido acercando posiciones en los últimos días con la aspiración de alcanzar un acuerdo antes de finalizar esta semana. Los dos nudos a deshacer en la negociación han sido en todo momento el incremento salarial y el refuerzo de la plantilla para hacer frente a los retos del modelo de escuela inclusiva. Pero por ahora no hay solución.
Ante la reunión de este jueves, Niubó aseguró que contaba ya con una propuesta “definitiva” para los sindicatos. Esta consiste en un aumento progresivo de los salarios hasta 2029 que se acercaría a los 400 euros al mes más. Concretamente, 392 euros que se lograrían sumando la subida del complemento específico autonómico ya acordada con CCOO y UGT (entre 267 y 273 euros, según un nuevo cálculo) y un plus nuevo del servicio de educación de Catalunya (124 euros de subida al mes en 2029).
Pero los sindicatos les han acusado de incluir en este punto la subida salarial estatal, cuando ellos siempre han exigido alcanzar un incremento de entre 400 y 500 euros del complemento autonómico. “Denunciamos que las propuestas presentadas por el Departamento siguen siendo insuficientes y sin concreciones claras sobre las reivindicaciones planteadas por el profesorado movilizado”, han manifestado en un comunicado posterior.
A este capítulo salarial se le suma también la reclamada recuperación de los llamados “estadios”. Se trata de que los docentes cobren los sexenios que perdieron con los recortes de 2012. Ese ajuste se revirtió, pero todavía se acumulaba la deuda.
En cuanto al aumento de plantillas, la Administración ha puesto sobre la mesa un despliegue progresivo de unas 1.631 dotaciones nuevas cada curso. Entre ellas habría personal de apoyo intensivo a la inclusión, docentes de audición y lenguaje y aulas de acogida. Al llegar a 2030, la cifra superaría los 6.400 profesionales que exigían los sindicatos (anque estos los pedían a menos años vista).