Las administraciones del PP riegan con 2,4 millones en tres años a AVA-ASAJA, su aliado en la agricultura valenciana
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Los agricultores son uno de los colectivos más cabreados con las instituciones españolas y europeas, puesto que se consideran agraviados por la globalización y por unas políticas medioambientales impulsadas desde Bruselas y aplicadas en los Estados miembros que les hacen menos competitivos. En la Comunitat Valenciana, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), la mayoritaria en número de afiliados, insiste prácticamente en cada comunicado en censurar a la Unión Europea por no protegerlos. Sin embargo, esas críticas a las instituciones comunitarias, en estos momentos con una mayoría del Partido Popular Europeo y sus socios ultras en el Parlamento y el Consejo, no se trasladan a los gobernantes de la Comunitat Valenciana, donde también gobierna el PP con sus socios de Vox. En cambio, las críticas de sus líderes siempre van dirigidas a los ecologistas o al Gobierno de España.
AVA-ASAJA, presidida desde 1997 por el incombustible Cristóbal Aguado, inauguró este jueves su nueva sede en Castelló de la Plana. Como prueba de su influencia en el actual Consell, al acto acudieron el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca; su conseller de Agricultura, Miguel Barrachina; la presidenta de las Corts, de Vox, Llanos Massó, y hasta el arzobispo de la diócesis de Segorbe-Castelló, Casimiro López, quien bendijo las nuevas instalaciones. Por parte socialista, que siempre intenta cuidar sus relaciones con esta entidad pese a los desplantes, acudió la subdelegada del Gobierno en Castelló, Antonia García Valls. A este nuevo inmueble, destinado a dar servicio a sus asociados, se suman el cuartel general de la asociación en València, en la calle Guillem de Castro, y la finca Sinyent, dedicada a la experimentación agraria en Polinyà del Xúquer. Se trata de un patrimonio inmobiliario muy importante para cuya consolidación han sido fundamentales los distintos gobiernos autonómicos.
Según han explicado fuentes de la organización, que tiene en nómina a medio centenar de trabajadores, la mayor parte de sus ingresos proviene de los servicios que presta a sus asociados, aunque también de las “15.000 familias” inscritas, pese a que declara tener registrados ante la Conselleria de Agricultura a 9.000 asociados. Cada “familia”, entendida como una persona autónoma, hombre o mujer, paga 50 euros al año por asociarse, y 30 euros si el agricultor es menor de 41 años. Esto supone unos 750.000 euros anuales en ingresos por cuotas. Además, en los últimos tres años, entre julio de 2023 y marzo de 2026, ha recibido al menos 2,4 millones de euros de la Generalitat Valenciana y de la Diputación de València.
Según ha podido recopilar elDiario.es, entre julio de 2023 y marzo de 2026, AVA-ASAJA ha recibido fondos públicos de todo tipo. Las ayudas se han destinado a reformar un edificio histórico de su propiedad, a la “rehabilitación eléctrica” de sus instalaciones, a formación, investigación y “colaboración institucional”, una partida cuyo importe se abona en función de los afiliados. En octubre de 2025, la asociación empresarial de agricultores recibió de la Diputación de València 350.000 euros para la “Fase V de recuperación del conjunto monumental de la Casa del Lloch de Sinyent. Recuperación de los forjados medievales interiores de la Casa principal, y actividades complementarias de consolidación y adecuación”. Este inmueble se encuentra en la finca Sinyent, la joya de la corona de la entidad, donde desarrolla investigaciones sobre agricultura y nuevos cultivos, muchas de ellas también financiadas con fondos públicos.
En octubre de 2025, AVA-ASAJA recibió cuatro ayudas consecutivas por un total de 100.000 euros dentro de la partida “Subvenciones en materia de colaboración institucional”. Ese mismo mes ingresó otros 18.000 euros en concepto de subvención destinada a la “realización de actividades y proyectos destinados a la protección y defensa de los animales y a la conservación de la fauna”.
En julio del año pasado, la entidad ingresó 110.000 euros para “acciones de investigación, formación, diversificación y asesoramiento agrario”. Ese mismo mes, también consiguió de la Generalitat otros 50.000 euros en concepto de “Convenio con AVA-ASAJA: Acciones de apoyo al sector primario”.
El Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) también ha destinado fondos públicos a la entidad que preside Cristóbal Aguado. En concreto, le concedió 159.988,90 euros en concepto de “ayudas para actuaciones de rehabilitación energética en edificios existentes”. El IVACE inyectó también otros 102.000 euros en enero de 2026 para la “promoción de talento”.
La Generalitat destina importantes fondos a AVA-ASAJA para formación. En febrero de 2025, la Secretaría Autonómica de Empleo concedió distintas partidas de 30.000, 28.000 y 12.000 euros. La Diputación de València también contribuye a financiar la formación que ofrece la entidad, con una aportación de 100.000 euros en enero de 2025. Este tipo de subvenciones son recurrentes todos los años y algunas proceden de la etapa del Consell del Botànic, aunque se han incrementado desde 2023, cuando el PP, de la mano de Vox, volvió a la presidencia de la Generalitat Valenciana y al Gobierno de la Diputación de València.
En este informe no están incorporadas las subvenciones que también aportan las diputaciones de Alicante y Castelló. AVA-ASAJA, que forma parte de la patronal CEV, es una de las organizaciones sectoriales que reciben fondos públicos para el desarrollo empresarial y económico, como ASCER, la patronal cerámica; FEMEVAL, del sector del metal, o HOSBEC, del sector turístico.