Una organización de agricultores se queja de los destrozos que provocan los flamencos en los arrozales de la Albufera
Grupos de hasta 300 o 400 flamencos arrancan y pisotean las tiernas plantas, dejando campos enteros totalmente destrozados. Esta es la queja que ha realizado la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), que asegura que estas aves van más allá del Parque Natural de la Albufera y que están causando daños en los arrozales próximos.
El delegado de AVA-Sollana, José Felip, es uno de los damnificados: “Los flamencos hacen todavía más daño que los patos. El año pasado ya tuve que replantar tres veces unas 40 hanegadas, lo que me disparó los costes de producción, y al final de la temporada no recogí ni la mitad de la cosecha habitual. Ahora me acaban de devastar 25 hanegadas y esto podría ser solo el principio”.
Desde AVA afirman que las bandadas de flamencos agravan los daños provocados por la fauna salvaje en los arrozales del Parque Natural de La Albufera. Pero se advierte que desde el invierno de 2012 hubo un salto importante de llegada de estas zancudas y que durante los meses más fríos puede llegar a haber miles de ejemplares de estas aves migratorias. Señala así que los flamencos se están dispersando desde el lago y los tancats situados en las zonas bajas hasta las áreas cercanas a las poblaciones.
El flamenco es un ave que llega a medir 1,40 metros y vive en bandadas de varias decenas de ejemplares que pueden llegar a ser centenares. Se alimentan de crustáceos y algas que consiguen filtrando con su pico las aguas de poca profundidad con cierta salinidad, como es el caso de la Albufera valenciana.
Según estimaciones de la asociación, las pérdidas económicas ocasionadas por la avifauna en los arrozales de la Albufera llegaron a alcanzar los 400.000 euros en campañas anteriores y la entrada en escena de esta ave podría repuntar dicha cifra.
Ante estas pérdidas la organización agraria reclama compensaciones a los agricultores afectados en función de los daños sufridos y una mejora de la cobertura del seguro agrario por este tipo de riesgo, ya que en la mayoría de los casos las limitaciones establecidas no permiten acceder a ningún tipo de indemnización económica por el estado fenológico de la planta y la superficie afectada.