Flores y barro en Russafa: el monumento ‘No Olvidar la dana’ vuelve a recordar a los afectados de la catástrofe en las Fallas
El barrio de Russafa se ha convertido una vez más en el escenario de un emotivo ejercicio de memoria colectiva durante la semana fallera. Por segundo año consecutivo, la Plaza Manuel Granero alberga el monumento titulado ‘No Olvidar la dana’, de la artista Anna Sanchis, una iniciativa que busca rendir tributo a las víctimas y a todos aquellos que sufrieron las consecuencias de la catástrofe. Esta acción da continuidad a la labor social iniciada el pasado mes de diciembre con la entrega de los premios homónimos, consolidando este espacio como un punto de encuentro para la solidaridad y el recuerdo permanente.
La obra escultórica de este año posee un potente simbolismo visual al representar la figura de una voluntaria rescatando a una mujer de entre el barro, una estampa que evoca los momentos más críticos de la tragedia y la posterior ola de auxilio ciudadano. El emplazamiento en Russafa no es casual, ya que este barrio destacó por ser uno de los núcleos más activos en la canalización de ayuda hacia las poblaciones afectadas. Es en este entorno donde tiene su base de operaciones La Cantina, el centro de voluntariado que lidera la campaña y que ya el año pasado contó con la colaboración del artista Paco Roca para el diseño de sus galardones conmemorativos.
La jornada central del homenaje ha tenido lugar este jueves, 19 de marzo, coincidiendo con el día grande de las fiestas josefinas. El monumento ha recibido a Rosa Álvarez, Mariló Gradolí y Álex Carvajal, representantes de las principales asociaciones de afectados, para visibilizar la situación actual de los damnificados. El acto se completa con la participación de distintas fallas de la demarcación de Russafa, cuyos integrantes se acercan hasta la plaza para depositar flores ante el monumento, transformando el barro simbólico de la escultura en un jardín de respeto y apoyo institucional y vecinal.