Investigación a los gastos del expresidente: el chófer de Camps llenó el depósito de su coche oficial 15 veces al mes en 2025 y 2026
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El consumo del coche oficial del expresidente Francisco Camps es un misterio que la Generalitat Valenciana trata de resolver. Presidencia ultima las pesquisas sobre el desmesurado gasto en combustible que la oficina del expresidente —que se desvincula por completo de esta cuestión y ha pedido una investigación— ha cargado a las arcas públicas: 15.000 euros en el año 2025, por encima de los mil euros al mes, tal como denunció la coalición Compromís con datos de la Generalitat.
El chófer del expresidente Francisco Camps llenaba el depósito del coche oficial cada dos días, según se desprende de la documentación a la que ha tenido acceso elDiario.es, y lo hacía prácticamente siempre en el mismo establecimiento. En enero de 2026, el trabajador repostó en 14 ocasiones con cargas de entre 40 y 67 litros, salvo dos días, donde roza los 30 litros, según las facturas en poder de este periódico. Es un gasto de 917 euros en un mes, que según los cargos se realiza de manera continuada. Hay varios segmentos temporales en los que llena el depósito a diario, como del 27 al 30 de enero (de martes a viernes), cuando reposta más de 185 litros de combustible en cuatro días.
En la documentación se reflejan otros datos reseñables, como el hecho de repostar en un mismo día en dos ocasiones, en grandes cantidades y con pocas horas de diferencia. El viernes 5 de diciembre, en vísperas del día de la Constitución, se registran dos cargos en la tarjeta en el mismo establecimiento. Primero, pasadas las 10 de la mañana, abona 80 euros por 50 litros de combustible. Cuatro horas después, pasadas las 14 horas, vuelve a pagar por 58 litros de combustible 98 euros. El 6 de diciembre reposta en un establecimiento distinto 19 litros (31,6 euros), y al día siguiente añade otros 36 litros en un centro de la misma firma. El 8 y el 9 de diciembre recarga 44 y 38 litros en la estación habitual. Son cerca de 245 litros entre un viernes y un martes. En diciembre de 2025 reposta en 21 ocasiones y pasa un gasto superior a los 1.300 euros en gasolina y 6 euros en el sistema de pago de peajes y parkings automático.
En octubre se registran 24 cargos en la tarjeta asociada al vehículo oficial, que suman 1.225 euros. Hay repostajes que se realizan en festivo, como el 12 de octubre (48,7 litros por los que se paga 77,5 euros). En agosto se reducen notablemente los repostajes y los litros de combustible en cada uno, y aun así se registran 13 cargos por un precio total de 585 euros. Este mes los establecimientos varían. En marzo hay 21 operaciones que pasan en conjunto los 1.100 euros y hay gastos en la Comunidad de Madrid por el sistema electrónico (vía T) en varios peajes y en estacionamientos en el aeropuerto.
La denuncia de Compromís en las Corts ha puesto bajo la lupa el consumo del vehículo del expresidente, que se niega ser responsable de ese gasto. Joan Baldoví le acusó de hacer su campaña en el PP mediante los recursos de la autonomía, pero Camps lo tildó de disparatado y pidió a la Generalitat una investigación interna, que Presidencia ya ultima, según adelantó Las Provincias. El exdirigente del PP tiene el mismo conductor desde 2011, según consta en el portal de la Generalitat Valenciana, en el que figura el personal adscrito a la oficina de expresidentes.
Presidencia ultima la investigación.
La Generalitat Valenciana ha abierto una investigación interna tras la denuncia de Compromís y la petición del propio expresidente. Según ha adelantado Las Provincias, los responsables del expediente ya se han puesto en contacto con el trabajador y han requerido a la empresa información para cotejar las facturas.
El expresidente calificó la cifra como “desmesurada” y reprochó a la Generalitat que no fiscalizara los gastos, recordando que es suya la responsabilidad. Camps sostiene que los kilómetros registrados por el vehículo oficial no se corresponden en absoluto con el gasto reflejado en la documentación y tilda la cifra de “absurda” y “anómala”, asegurando que cualquier observador habría detectado el error desde el primer momento.