La centenaria estación del Norte de València cambiará su cubierta de amianto por una de zinc con la zona central transparente

La estación del Norte de València iniciará en los próximos meses su primera rehabilitación integral con el objetivo de recuperar los elementos ornamentales dañados o perdidos por el paso del tiempo, de poner en valor su arquitectura original y dotarlo de una mayor luminosidad natural.

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) ha licitado por 19,8 millones de euros la actuación en el edificio modernista protegido, obra del arquitecto Demetrio Ribes, que data del año 1917.

El edificio es un monumento modernista con influencia del secesionismo vienés. En la actualidad, la estación combina el atractivo artístico e histórico de su inmueble con la funcionalidad que presenta para prestar servicios ferroviarios y albergar espacios comerciales.

La estación se mantendrá operativa durante la realización de los trabajos, que se programarán de forma que no interfieran en los servicios ferroviarios ni en los que se prestan a los viajeros.

En concreto, en virtud del proyecto, se reforzará la estructura de la marquesina histórica que cubre los andenes de la estación y se sustituirá su actual cubierta de fibrocemento (amianto) por una nueva de zinc, cuya parte superior será transparente para fomentar la luminosidad.

El fibrocemento está prohibido en España desde el año 2002. Este material se fabricaba hasta entonces con polvo de amianto blanco cuya nocividad está calificada por la Organización Mundial de la Salud por su incidencia en el riesgo de diferentes cánceres por inhalación de sus partículas.

La cubierta es una estructura de 200 metros de longitud y unos 45 de ancho, con lo que presenta una superficie de unos 9.000 metros cuadrados.

Asimismo, se acometerán labores en las naves laterales de la estación y sus cubiertas, que consistirán en la recuperación de sus elementos, además de optimizar su impermeabilización y su conservación.

El proyecto también abarca actuaciones puntuales en elementos de la carpintería, así como en las distintas fachadas de la estación, sus marquesinas de entrada y la verja metálica, con el fin de restituir todos los elementos que los componen de los efectos causados por el paso del tiempo y la meteorología.

Edificio emblemático de la ciudad

Con esta actuación se pretende poner en valor y preservar el patrimonio histórico y arquitectónico que constituye el edificio, en el que abundan los elementos propios de la identidad local, un completo repertorio iconográfico de motivos valencianos repartidos por la fachada, las barandillas, las vidrieras, los remates almenados o las puertas, entre otras ubicaciones.

En este sentido destaca la Sala de los Mosaicos, obra de Gregorio Muñoz. La sala está compuesta por un conjunto de enormes composiciones cerámicas extendidas tanto como en las paredes como por el techo, de enorme valor artístico, que representan imágenes y alegorías costumbristas con referencias a Valencia, las Fallas, la huerta, la Albufera o el Micalet.

Durante sus más de 100 años de funcionamiento continuado, el edificio ha sufrido innumerables intervenciones y alteraciones, generalmente orientadas a su adaptación a nuevas tecnologías y nuevas necesidades de gestión, pero también de mantenimiento y reparación. Las intervenciones con mayor impacto sobre el edificio se realizaron con anterioridad a su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) en 1983, y conllevaron la pérdida de una gran parte de la materialidad original, especialmente en lo que respecta a los acabados interiores.

Con posterioridad a la declaración del edificio como BIC en 1983, se han llevado a cabo reformas y reparaciones de menor entidad, que, pese a la catalogación, han seguido desvirtuando paulatinamente la materialidad original. La mayor parte de las actuaciones contenidas en el Proyecto de Restauración incidirán sobre elementos que forman parte de la materialidad original que todavía se conserva, siendo el acceso al torreón noreste y su núcleo de escaleras el espacio menos intervenido y el mejor conservado con respecto al original.

Detalle de las actuaciones a ejecutar

El proyecto consta de tres fases diferentes, componiendo cada una de ellas un proyecto independiente: la fase de cubiertas y naves laterales; la fase de la marquesina histórica principal; y la de fachadas y carpinterías.

En lo que respecta a cubiertas y naves laterales, se acometerá la reparación de impermeabilización de cubiertas planas, del sistema de evacuación de aguas de las cubiertas planas, de la cubrición e impermeabilización de las cubiertas inclinadas, incluyendo nuevas cubiertas en algunos casos.

También se ejecutarán nuevos elementos para facilitar el mantenimiento (escaleras, pasarelas y líneas de vida), nuevas áreas de centralización de instalaciones, y ordenación y posicionamiento de las instalaciones que discurren por las cubiertas, y eliminación de la suciedad generalizada.

En cuanto a la marquesina histórica principal, se reparará la estructura de la marquesina, el linternón, los canalones perimetrales, sistema de pluviales y otros elementos metálicos; se restaurarán las marquesinas de andenes de las vías 21, 22, 1, 2, 3, 4 y 5 y se sustituirá la cubierta de fibrocemento actual por una nueva de zinc con el tercio superior transparente. Por último, se instalará una nueva pasarela de mantenimiento.

La rehabilitación de fachadas y carpinterías incluye la reparación de grietas y fisuras en fachadas y sala de mosaicos, reintegración de volumetría de las pérdidas de material, incluyendo nuevo mortero de cal en zonas saneadas, restituyendo el color original y las piezas de trencadís perdidas. También se acometerá la restauración de la carpintería de madera, cerámicas, marquesinas de acceso al edificio principal y nave lateral oeste, verja metálica y sustitución de vidrios termoacústicos.

La estación del Norte de València iniciará en los próximos meses su primera rehabilitación integral con el objetivo de recuperar los elementos ornamentales dañados o perdidos por el paso del tiempo, de poner en valor su arquitectura original y dotarlo de una mayor luminosidad natural.

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) ha licitado por 19,8 millones de euros la actuación en el edificio modernista protegido, obra del arquitecto Demetrio Ribes, que data del año 1917.

El edificio es un monumento modernista con influencia del secesionismo vienés. En la actualidad, la estación combina el atractivo artístico e histórico de su inmueble con la funcionalidad que presenta para prestar servicios ferroviarios y albergar espacios comerciales.

La estación se mantendrá operativa durante la realización de los trabajos, que se programarán de forma que no interfieran en los servicios ferroviarios ni en los que se prestan a los viajeros.

En concreto, en virtud del proyecto, se reforzará la estructura de la marquesina histórica que cubre los andenes de la estación y se sustituirá su actual cubierta de fibrocemento (amianto) por una nueva de zinc, cuya parte superior será transparente para fomentar la luminosidad.

El fibrocemento está prohibido en España desde el año 2002. Este material se fabricaba hasta entonces con polvo de amianto blanco cuya nocividad está calificada por la Organización Mundial de la Salud por su incidencia en el riesgo de diferentes cánceres por inhalación de sus partículas.

La cubierta es una estructura de 200 metros de longitud y unos 45 de ancho, con lo que presenta una superficie de unos 9.000 metros cuadrados.

Asimismo, se acometerán labores en las naves laterales de la estación y sus cubiertas, que consistirán en la recuperación de sus elementos, además de optimizar su impermeabilización y su conservación.

El proyecto también abarca actuaciones puntuales en elementos de la carpintería, así como en las distintas fachadas de la estación, sus marquesinas de entrada y la verja metálica, con el fin de restituir todos los elementos que los componen de los efectos causados por el paso del tiempo y la meteorología.

Edificio emblemático de la ciudad

Con esta actuación se pretende poner en valor y preservar el patrimonio histórico y arquitectónico que constituye el edificio, en el que abundan los elementos propios de la identidad local, un completo repertorio iconográfico de motivos valencianos repartidos por la fachada, las barandillas, las vidrieras, los remates almenados o las puertas, entre otras ubicaciones.

En este sentido destaca la Sala de los Mosaicos, obra de Gregorio Muñoz. La sala está compuesta por un conjunto de enormes composiciones cerámicas extendidas tanto como en las paredes como por el techo, de enorme valor artístico, que representan imágenes y alegorías costumbristas con referencias a Valencia, las Fallas, la huerta, la Albufera o el Micalet.

Durante sus más de 100 años de funcionamiento continuado, el edificio ha sufrido innumerables intervenciones y alteraciones, generalmente orientadas a su adaptación a nuevas tecnologías y nuevas necesidades de gestión, pero también de mantenimiento y reparación. Las intervenciones con mayor impacto sobre el edificio se realizaron con anterioridad a su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) en 1983, y conllevaron la pérdida de una gran parte de la materialidad original, especialmente en lo que respecta a los acabados interiores.

Con posterioridad a la declaración del edificio como BIC en 1983, se han llevado a cabo reformas y reparaciones de menor entidad, que, pese a la catalogación, han seguido desvirtuando paulatinamente la materialidad original. La mayor parte de las actuaciones contenidas en el Proyecto de Restauración incidirán sobre elementos que forman parte de la materialidad original que todavía se conserva, siendo el acceso al torreón noreste y su núcleo de escaleras el espacio menos intervenido y el mejor conservado con respecto al original.

Detalle de las actuaciones a ejecutar

El proyecto consta de tres fases diferentes, componiendo cada una de ellas un proyecto independiente: la fase de cubiertas y naves laterales; la fase de la marquesina histórica principal; y la de fachadas y carpinterías.

En lo que respecta a cubiertas y naves laterales, se acometerá la reparación de impermeabilización de cubiertas planas, del sistema de evacuación de aguas de las cubiertas planas, de la cubrición e impermeabilización de las cubiertas inclinadas, incluyendo nuevas cubiertas en algunos casos.

También se ejecutarán nuevos elementos para facilitar el mantenimiento (escaleras, pasarelas y líneas de vida), nuevas áreas de centralización de instalaciones, y ordenación y posicionamiento de las instalaciones que discurren por las cubiertas, y eliminación de la suciedad generalizada.

En cuanto a la marquesina histórica principal, se reparará la estructura de la marquesina, el linternón, los canalones perimetrales, sistema de pluviales y otros elementos metálicos; se restaurarán las marquesinas de andenes de las vías 21, 22, 1, 2, 3, 4 y 5 y se sustituirá la cubierta de fibrocemento actual por una nueva de zinc con el tercio superior transparente. Por último, se instalará una nueva pasarela de mantenimiento.

La rehabilitación de fachadas y carpinterías incluye la reparación de grietas y fisuras en fachadas y sala de mosaicos, reintegración de volumetría de las pérdidas de material, incluyendo nuevo mortero de cal en zonas saneadas, restituyendo el color original y las piezas de trencadís perdidas. También se acometerá la restauración de la carpintería de madera, cerámicas, marquesinas de acceso al edificio principal y nave lateral oeste, verja metálica y sustitución de vidrios termoacústicos.

La estación del Norte de València iniciará en los próximos meses su primera rehabilitación integral con el objetivo de recuperar los elementos ornamentales dañados o perdidos por el paso del tiempo, de poner en valor su arquitectura original y dotarlo de una mayor luminosidad natural.

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) ha licitado por 19,8 millones de euros la actuación en el edificio modernista protegido, obra del arquitecto Demetrio Ribes, que data del año 1917.