El compromiso del Valencia CF para “implantar” las cinco líneas de bus lanzadera para facilitar la llegada al nuevo estadio

La movilidad asociada al funcionamiento del nuevo estadio del Valencia CF es uno de los temas que más preocupa a la asociación de vecinos de Benicalap, tal y como puso de manifiesto su portavoz y vicepresidente, Juan Carlos Caballero, a preguntas de elDiario.es.

Y no es para teniendo en cuenta que se trata de una zona ya de por sí con una alta intensidad de tráfico, principalmente en la avenida de las Cortes Valencianas, con serios problemas de aparcamiento en sus alrededores. La puesta en marcha del recinto deportivo en el verano del año que viene con una capacidad de 70.000 espectadores y con una previsión por parte del club alcanzar para entonces los 50.000 abonados hace presagiar a los residentes de la zona un caos aún mayor que el que se produce actualmente en las inmediaciones de Mestalla, con el transporte público colapsado y los vehículos estacionados en zonas peatonales o ajardinadas como el Paseo de la Alameda.

A todo ello se une que el aparcamiento del nuevo estadio, de 227 plazas, será de uso exclusivo para el club tanto a nivel diario como en los de partido. Adicionalmente, se habilitarán otras 900 plazas, aunque asociadas a los equipamientos de terciario para uso diario no vinculado al evento futbolístico por motivos de seguridad.

Ante estas perspectivas, el club elaboró un Plan de Movilidad en febrero de 2015 que establece una serie de propuestas de mejora de los servicios e infraestructuras existentes, con la finalidad de asumir las necesidades generadas por el estadio. Entre ellas, la más llamativa es la puesta en marcha de cuatro aparcamientos disuasorios en las principales entradas a la ciudad conectados al nuevo estadio mediante líneas de bus lanzadera.

Según la documentación recabada por este diario, el entonces presidente del club, Amadeo Salvo, firmó un documento por el que se comprometía a implantar el “acceso directo, rápido y efectivo de los espectadores al nuevo estadio en un día de partido” mediante este servicio de transporte.

La misiva (completa al final de la información), incluida en el expediente municipal sobre el nuevo estadio el proyecto consistiría en ubicar los aparcamientos disuasorios en la entrada a la ciudad por la V-21, por V-31, por la CV-36 por la A-3 que estarían conectados por medio de estas lanzaderas al nuevo estadio “sobre todo para el traslado de los espectadores provenientes de la zona sureste de Valencia, debido a la falta de conexión mediante transporte público directo que presenta esta zona”.

Además, “se propone una quinta lanzadera de conexión entre la Estación del Norte con el nuevo estadio mediante una línea de autobús especial puesto que este se considera uno de los puntos importantes de conexión de los pueblos cercanos a la capital de València”.

Tanto el proyecto básico presentado por el Valencia CF al Ayuntamiento en enero de 2024 como el de ejecución presentado en octubre del mismo año recogen el plan de movilidad de 2015 como referencia para todas las cuestiones relacionadas con la accesibilidad al nuevo estadio, un documento que cuenta con el aval de los servicios municipales.

Según el mencionado plan, estas líneas tendrían ocho autobuses con una frecuencia de paso de entre siete y ocho minutos y podrían trasladar a 6.000 espectadoras al nuevo estadio en los 90 minutos previos al partido y a 5.000 a la finalización del mismo en un espacio de 75 minutos. El documento establece que “el servicio prestado debe ser gratuito o muy ventajoso para poder ser atractivo”.

La localización aproximada de las cabeceras de las 5 líneas lanzaderas propuestas para llegar al entorno del nuevo estadio serían las siguientes: Acceso V‐21, en avenida Los Naranjos; acceso A‐3, en terrenos entre Xirivella y A‐3; acceso V‐31, en solares entre Mercavalencia y V‐31; Estación del Norte ‐ ADIF; acceso CV‐36, solar entre Camí Vell de Torrent y CV‐30.