El nuevo pelotazo de la vivienda turística en València: a la venta un lote de seis pisos con licencia de apartamento por un millón de euros

Seis bajos turísticos por un millón de euros. Si la vivienda en capitales como València ha devenido en un negocio, la vivienda turística ha pasado a otro nivel. Las principales plataformas de compraventa de inmuebles ya promocionan viviendas turísticas en bajos por paquetes, una nueva modalidad de pelotazo en la capital del Túria. Según ha podido comprobar elDiario.es, ya hay a la venta lotes de seis bajos por más de un millón de euros, con posibilidad de 'trocear' y adquirirlos de dos en dos.

Los inmuebles pertenecen a un edificio en la calle del Vaixell, en el barrio de El Grao, una zona de la fachada marítima que se ha convertido en una atracción turística. En esta publicación concreta, se promociona un bajo de 35 metros por 180.000 euros, a 5.143 euros el metro cuadrado, y se indica que pertenece a un lote. Son bajos

En las principales plataformas inmobiliarias se encuentran los bajos por decenas. Se promocionan como oportunidades de inversión, con la licencia turística aprobada y en algunos casos funcionando en plataformas. Hay tanto viviendas de lujo —180 metros cuadrados divididos en tres suites por 670.000 euros— como bajos de 30 metros en los que no se muestran ni las fotografías. En algunas webs hasta se incluye una estimación de la rentabilidad —prometen entre un 10 y un 15%— , con una facturación de 50.000 euros anuales. La conselleria de Turismo recuerda que la licencia debe pedirse si el inmueble cambia de manos, salvo que sea por defunción del titular. Es decir, no es posible traspasar estas licencias en ningún municipio de la Comunitat Valenciana.

València cuenta con cerca de 10.000 pisos turísticos sin contar Ciutat Vella, distrito completamente saturado, según la oposición, aunque los datos de la fundación municipal Visit València cifran en 9.003 los apartamentos turísticos que se anuncian en la ciudad a través de internet y unos 5.000 en el registro. El Ayuntamiento que dirige María José Catalá aprobó una moratoria al inicio del mandato, que no ha logrado frenar el crecimiento de viviendas irregulares. Tras la moratoria, el Ayuntamiento aprobó en marzo una normativa que limita las viviendas de uso turístico a bajos y primeras plantas de zonas no saturadas, con acceso independiente del de los vecinos.

La oposición denuncia reiteradamente que no hay acceso a los datos del censo de pisos turísticos y que las viviendas irregulares multiplican las que sí tienen licencia. De hecho, las asociaciones vecinales trabajan en su propio censo, investigando inmueble a inmueble. En paralelo, la Generalitat Valenciana tiene otro registro autonómico con las viviendas que cuentan con licencia, un trámite obligatorio y alineado con la ley estatal. El Ayuntamiento de València prevé multas de 10.000 a 600.000 euros a las viviendas turísticas ilegales, mientras que el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo ya sancionó a la plataforma Airbnb con 64 millones de euros por publicar anuncios de viviendas sin licencia y permitir números de registro falsos.