Vecinos del Botànic, de luto contra el hotel de la calle Túria, donde se desalojó a 16 famílias y una guardería

Los vecinos del Botànic están de luto por la pérdida de identidad del barrio. Cerca de un centenar de personas se concentró el jueves en los números 49 y 51 de la Calle Túria, donde una empresa ha comenzado los trabajos para construir un nuevo hotel en la ciudad. El vecindario ya protestó hace años cuando se desalojó a las familias que quedaban en sendas fincas, que fueron compradas por un fondo de inversión que ya posee decenas de inmuebles en la ciudad.

Los residentes en la Calle Túria y aledañas lamentan el vaciado del barrio, un proceso que se ha acelerado en el último lustro. La tala de las palmeras emblemáticas del patio interior, que alojaba también una guardería y un restaurante vegetariano popular, ha vuelto a activar las protestas: “Solo les gustan las palmeras si están en paraísos fiscales”, recoge una pancarta colgada en el portal.

Arropadas por concejales de Compromís y el PSPV, decenas de personas reivindican que su barrio “no está en venta”. Claman contra la empresa, Hovre Turia SL, y contra quien figura como administrador, Denis Pierre Loubignac, también a cargo del fondo Richelieu Promoción que trató de desalojar a la vecina de la Calle Sogueros con una empresa de 'desocupación': “Especulador, fora d'este barri” o “Fora hotel, volem vivendes per a la gent”, señalan.

Tras varios años bregando con el Ayuntamiento, la empresa consiguió la licencia de hotel en enero de 2026, como informó Levante-EMV. Solo seis meses después, han comenzado los trabajos de tala de las palmeras, que requieren un permiso especial. Es el primer paso para poner punto y final a las viviendas y transformarlas en el enésimo hotel de la ciudad: 82 nuevas habitaciones solo para visitantes.