Berenjenas al horno con tomate y queso: tres versiones de este plato resultón y sabroso que se prepara fácilmente

La berenjena no es una de las hortalizas más populares y muchas veces queda relegada a un segundo plano. Sin embargo, y a pesar de que no lo parezca a simple vista, es la auténtica protagonista de algunas de las recetas más simbólicas de la gastronomía del Mediterráneo. Entre otras cosas, por lo versátiles que resultan a la hora de cocinarlas y las distintas texturas que se pueden conseguir según la técnica culinaria que utilicemos: más firme al cocinarla a la plancha, o más melosa y cremosa al hornearla o guisarla. Por su sabor, muy suave, es fácilmente combinable con quesos, todo tipo de hierbas aromáticas y salsas.

Su nombre viene del persa bandijan, y del árabe al bãdhinjãn. Sin embargo, su origen se sitúa en la India hace más de 1.200 años. Fueron los árabes los que introdujeron esta hortaliza en la Península Ibérica, y de ahí, en el resto de Europa. Según la Fundación Española de Nutrición (FEN), el Cancionero de Baena del siglo XV es la primera fuente documental en castellano en el que se nombra a la berenjena. De octubre a abril, y según el clima también en mayo y septiembre, encontramos sus mejores meses de temporada.

Aunque según la FEN, “su valor energético y nutritivo es pequeño comparado con el de otras verduras y hortalizas”, sí que tiene un contenido de fibra significativo, que encontramos más bien en la piel y en las semillas. Su piel, además, tiene una antoniacina, la nasunina, que es un potente antioxidante. “Además, contiene cierta cantidad de un alcaloide tóxico llamado solanina, que aparece mucho más en las partes verdes de la planta y en los frutos poco maduros; pero desaparece con el calor, de modo que una berenjena madura bien preparada y cocinada no supone el más mínimo riesgo”.

Desde la caponata siciliana hasta las clásicas berenjenas rellenas, la musaka griega o el baba ganoush libanés, la lista de platos que puede protagonizar la berenjena son muchos y muy variados. Quedan muy ricas y son un complemento perfecto también simplemente preparadas a la plancha, asadas enteras, rebozadas o en patés y cremas vegetales. Pero, sin duda, una de las recetas más sencillas y agradecidas con esta hortaliza es la de las berenjenas al horno con tomate y queso, una combinación muy básica pero que liga a la perfección y realza la cremosidad de esta verdura, con el aroma del tomate y el gratinado del queso. Son además muy rápidas de preparar, y una opción muy económica para los menús familiares del día a día. Por si fuera poco, integrando una proteína de calidad resulta un plato muy completo nutricionalmente. Anota estas tres recetas para disfrutar de todo su sabor.

Berenjenas rellenas con tomate, mozzarella y orégano

Empezamos con una versión vegetariana, muy ligera pero nutritiva y que funciona muy bien acompañando otro plato principal o una buena ensalada. Es una versión muy mediterránea con sabores equilibrados y un resultado muy jugoso. Toma nota de los ingredientes que necesitaremos para dos comensales:

  • Un par de berenjenas medianas
  • Un tomate bien maduro o salsa de tomate, 200 gramos
  • Una bola de queso mozzarella
  • Un diente de ajo
  • Orégano, sal y pimienta

Lo primero que haremos en las tres recetas es hornear las berenjenas. Las lavamos bien, las secamos y cortamos por la mitad. Con el horno precalentado a 180°C, las introducimos en una bandeja cubierta con papel vegetal. Habremos hecho previamente unos cortes en la superficie. Horneamos 20 minutos y cuando estén listas, las sacamos y dejamos atemperar. Una vez se hayan enfriado, extraemos la pulpa con una cuchara y con cuidado de no romper la piel de las berenjenas, que nos servirán de recipiente para el relleno. Picamos bien la pulpa y reservamos. Repetiremos este proceso con las dos recetas restantes.

Con la berenjena ya preparada para la receta, picamos el ajo y lo doramos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Añadimos el tomate y la pulpa de la berenjena y cocinamos unos diez minutos. Con la mezcla lista, vamos a rellenar las berenjenas. Las coronamos con rodajas de queso mozzarella y espolvoreamos orégano. Llevamos al horno de nuevo y gratinamos otros diez minutos. Cuando el queso se haya fundido, emplatamos y servimos.

Con sabor a mar

Para introducir algo más de proteína en esta receta las posibilidades son infinitas, pero no dejes de probarlas con gambas si no lo has hecho ya. El sabor ahumado de la berenjena horneada combina muy bien con el dulzor del tomate y el toque marino. Estos son los ingredientes para dos comensales:

  • Dos berenjenas medianas
  • 150 gramos de gambas peladas
  • 200 gramos de salsa de tomate
  • Un diente de ajo
  • 60 gramos de queso rallado, el que más te guste
  • Sal, pimienta negra

Repetimos el mismo proceso que en la receta anterior para asar la berenjena y extraerle la pulpa. Seguidamente, en una sartén doramos el ajo y salteamos las gambas. Añadimos la salsa de tomate y la pulpa de la berenjena y cocinamos otros diez minutos. Rellenamos las berenjenas que hemos reservado, cubrimos bien con el queso, gratinamos y al plato.

Un clásico, con carne picada

Esta versión de berenjenas rellenas es de las tres la más contundente y completa, pudiendo presentarse en la mesa como el plato único del menú. La carne le da un extra de jugosidad, cuerpo e intensidad. Para dos personas necesitaremos:

  • Dos berenjenas medianas
  • 250 gramos de carne picada de ternera
  • 200 gramos de salsa de tomate
  • Media cebolla y un diente de ajo
  • 60 gramos de queso rallado
  • Sal, pimienta y orégano

Horneamos las berenjenas como en las dos recetas anteriores, extraemos y picamos la pulpa y la reservamos para más tarde. Picamos finamente el ajo y la cebolla y los doramos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Añadimos la carne picada y la cocinamos bien. Por último, incorporamos también la salsa de tomate y la pulpa de la berenjena e integramos todos los ingredientes de forma homogénea. Y, de nuevo, rellenamos las berenjenas, cubrimos con queso, horneamos y servimos.