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¿Cómo iniciarnos en el senderismo sin morir en el intento?

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Cada vez más se practica senderismo en España, una tendencia motivada sobre todo en los últimos dos años por la pandemia. Según una encuesta, el porcentaje de personas que salieron a practicar senderismo en 2020 llegó al 10,2%, casi un punto más que en 2019. 

Para muchas de ellas, se trata de una forma fácil de hacer ejercicio y de pasar más tiempo en la naturaleza sin necesidad de contar con mucho equipo. Pero, como cualquier actividad al aire libre, hay algunas claves que deben tenerse en cuenta antes de empezar para que la experiencia nos resulte cómoda y segura.

¿Por qué iniciarse en el senderismo?

Hay varias razones de peso por las que empezar a practicar senderismo. En primer lugar, constituye una excelente forma de realizar ejercicio físico porque implica actividad cardiovascular y ayuda a fortalecer las piernas. Además, todos los kilómetros que recorran nuestros pies nos ayudarán a perder peso y ganar músculo. 

Para muchos, el senderismo es una aventura para explorar el aire libre, descubrir el patrimonio natural y una motivación para llevar un estilo de vida activo. Y también una manera de sentirse más relajado, con energía y un mejor estado de ánimo. 

El senderismo no es una actividad competitiva: al contrario, es una forma tranquila de realizar ejercicio físico con calma, en compañía, compartiendo momentos y experiencias y de desconectar de la rutina.

Pequeña guía para iniciarse al senderismo

1. Comenzar poco a poco

Una parte importante antes de empezar, es ser conscientes de nuestras limitaciones y saber lo que podemos y no podemos hacer. Por tanto, si acabamos de comenzar es mejor dejar aquella cima que tanto nos fascina para más adelante.

La mejor manera de hacerlo es elegir senderos marcados que no sean ni demasiado largos ni muy exigentes, en rutas que estén calificadas como fáciles o moderadas. Lo importante es mantener un ritmo cómodo, que podamos seguirlo durante toda la ruta.

Aunque podemos tener tentaciones de avanzar más rápido, al final del día, tras unos kilómetros a la espalda, nuestro cuerpo lo agradecerá. En el senderismo la constancia es mejor que la rapidez porque nunca sabemos en qué situación tendremos que usar nuestra energía (si nos perdemos, por ejemplo).

Existen interesantes aplicaciones de senderismo donde podemos encontrar información útil sobre distintas rutas. Es mejor optar por rutas que se pueden hacer en un día. 

2. Usar zapatos y calcetines adecuados

No necesitamos mucho equipo para empezar a caminar. Una de las prioridades es equipar bien los pies. Si empezamos en terrenos fáciles, bastará con un par de zapatillas deportivas o de trail running que tengan una buena tracción. En este enlace te ayudamos a elegir las mejores.

A medida que vayamos avanzando, ya podremos plantearnos la opción de adquirir unas botas de montaña, más resistentes, con mayor soporte para los tobillos pero también más pesadas.

Unos calcetines de senderismo representan una inversión pequeña pero que puede resultar muy cómoda. 

3. Vestirse por capas

En cuanto a la ropa, esta dependerá del clima y la estación. Deben priorizarse las telas sintéticas que, a diferencia del algodón, eliminan la humedad y se adaptan mejor a la temperatura y el clima. También es muy importante vestirse por capas: una base liviana, un forro polar que mantenga el calor y una chaqueta ligera impermeable.

De esta manera, podemos añadir o quitar ropa, según sea necesario. Podemos llevar una capa extra cálida, preferentemente algo que nos proteja del viento. Es posible optar por pantalones de senderismo resistentes o pantalones cortos o mallas. Deben ser lo suficientemente resistentes y elásticos para permitir el movimiento y ajustados para evitar rozaduras.

4. Elegir una mochila ligera

La mochila también es una parte fundamental. Al principio, bastará con alguna pequeña que ya tengamos y, al ir avanzando, podemos adquirir una que se adapte a nuestro cuerpo. En ella podemos llevar agua, protector solar, repelente de insectos y refrigerios como nueces y barras energéticas o un bocadillo.

5. Consultar el tiempo

Siempre, antes de salir, consultaremos el tiempo para vestirnos y coger todo lo necesario. Elegir un buen día para caminar es una de las mejores maneras de garantizar la mejor experiencia. Un clima adverso suele ser la causa de la mayoría de los accidentes de los excursionistas y que la salida se convierta en un infierno. 

Debemos tener en cuenta que en otoño e invierno, cuando el sol se pone antes, es importante planificar bien la ruta para que no nos sorprenda el anochecer. Es preferible consultar pronósticos meteorológicos locales porque son más precisos. 

Otros elementos que nos facilitarán la ruta

Con la ropa, la mochila y el tiempo controlados, hay otros elementos adicionales que nos pueden facilitar la ruta:

  • Bastones de senderismo, un gran apoyo para los excursionistas principiantes, sobre todo en cuestas y descensos. 
  • Llevar la batería del móvil cargado: no sabemos nunca cuándo tendremos que usarlo y para qué, así que es mejor ir preparado para situaciones imprevistas. 
  • Evitar ir solos: mejor acompañados que solo. Pero si es el caso, deberemos informar a alguien dónde vamos y cuándo volveremos.
  • Respetar la naturaleza: el bosque y la montaña deben dejarse como las hemos encontrado, limpios y sin basura, incluso la orgánica. 
  • No salir de los caminos indicados si no tenemos experiencia para orientarnos por la montaña.
  • Botiquín de primeros auxilios: podemos llevar un pequeño botiquín con algunos imprescindibles como gasas, esparadrapo, tiritas, monodosis de antisépticos, puntos de sutura, antiinflamatorio en gel, analgésicos orales, antihistamínicos, azúcar, pinzas y tijeras.
  • Sistemas de navegación: una brújula, un mapa o un dispositivo GPS nos ayudarán a reducir el riesgo de perdernos.
  • Empezar pronto: cuanto más pronto mejor, evitaremos aglomeraciones y tendremos tiempo incluso si surgen imprevistos.

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Cada vez más se practica senderismo en España, una tendencia motivada sobre todo en los últimos dos años por la pandemia. Según una encuesta, el porcentaje de personas que salieron a practicar senderismo en 2020 llegó al 10,2%, casi un punto más que en 2019. 

Para muchas de ellas, se trata de una forma fácil de hacer ejercicio y de pasar más tiempo en la naturaleza sin necesidad de contar con mucho equipo. Pero, como cualquier actividad al aire libre, hay algunas claves que deben tenerse en cuenta antes de empezar para que la experiencia nos resulte cómoda y segura.

¿Por qué iniciarse en el senderismo?

Hay varias razones de peso por las que empezar a practicar senderismo. En primer lugar, constituye una excelente forma de realizar ejercicio físico porque implica actividad cardiovascular y ayuda a fortalecer las piernas. Además, todos los kilómetros que recorran nuestros pies nos ayudarán a perder peso y ganar músculo. 

Para muchos, el senderismo es una aventura para explorar el aire libre, descubrir el patrimonio natural y una motivación para llevar un estilo de vida activo. Y también una manera de sentirse más relajado, con energía y un mejor estado de ánimo. 

El senderismo no es una actividad competitiva: al contrario, es una forma tranquila de realizar ejercicio físico con calma, en compañía, compartiendo momentos y experiencias y de desconectar de la rutina.

Pequeña guía para iniciarse al senderismo

1. Comenzar poco a poco

Una parte importante antes de empezar, es ser conscientes de nuestras limitaciones y saber lo que podemos y no podemos hacer. Por tanto, si acabamos de comenzar es mejor dejar aquella cima que tanto nos fascina para más adelante.

La mejor manera de hacerlo es elegir senderos marcados que no sean ni demasiado largos ni muy exigentes, en rutas que estén calificadas como fáciles o moderadas. Lo importante es mantener un ritmo cómodo, que podamos seguirlo durante toda la ruta.

Aunque podemos tener tentaciones de avanzar más rápido, al final del día, tras unos kilómetros a la espalda, nuestro cuerpo lo agradecerá. En el senderismo la constancia es mejor que la rapidez porque nunca sabemos en qué situación tendremos que usar nuestra energía (si nos perdemos, por ejemplo).

Existen interesantes aplicaciones de senderismo donde podemos encontrar información útil sobre distintas rutas. Es mejor optar por rutas que se pueden hacer en un día. 

2. Usar zapatos y calcetines adecuados

No necesitamos mucho equipo para empezar a caminar. Una de las prioridades es equipar bien los pies. Si empezamos en terrenos fáciles, bastará con un par de zapatillas deportivas o de trail running que tengan una buena tracción. En este enlace te ayudamos a elegir las mejores.

A medida que vayamos avanzando, ya podremos plantearnos la opción de adquirir unas botas de montaña, más resistentes, con mayor soporte para los tobillos pero también más pesadas.

Unos calcetines de senderismo representan una inversión pequeña pero que puede resultar muy cómoda. 

3. Vestirse por capas

En cuanto a la ropa, esta dependerá del clima y la estación. Deben priorizarse las telas sintéticas que, a diferencia del algodón, eliminan la humedad y se adaptan mejor a la temperatura y el clima. También es muy importante vestirse por capas: una base liviana, un forro polar que mantenga el calor y una chaqueta ligera impermeable.

De esta manera, podemos añadir o quitar ropa, según sea necesario. Podemos llevar una capa extra cálida, preferentemente algo que nos proteja del viento. Es posible optar por pantalones de senderismo resistentes o pantalones cortos o mallas. Deben ser lo suficientemente resistentes y elásticos para permitir el movimiento y ajustados para evitar rozaduras.

4. Elegir una mochila ligera

La mochila también es una parte fundamental. Al principio, bastará con alguna pequeña que ya tengamos y, al ir avanzando, podemos adquirir una que se adapte a nuestro cuerpo. En ella podemos llevar agua, protector solar, repelente de insectos y refrigerios como nueces y barras energéticas o un bocadillo.

5. Consultar el tiempo

Siempre, antes de salir, consultaremos el tiempo para vestirnos y coger todo lo necesario. Elegir un buen día para caminar es una de las mejores maneras de garantizar la mejor experiencia. Un clima adverso suele ser la causa de la mayoría de los accidentes de los excursionistas y que la salida se convierta en un infierno. 

Debemos tener en cuenta que en otoño e invierno, cuando el sol se pone antes, es importante planificar bien la ruta para que no nos sorprenda el anochecer. Es preferible consultar pronósticos meteorológicos locales porque son más precisos. 

Otros elementos que nos facilitarán la ruta

Con la ropa, la mochila y el tiempo controlados, hay otros elementos adicionales que nos pueden facilitar la ruta:

  • Bastones de senderismo, un gran apoyo para los excursionistas principiantes, sobre todo en cuestas y descensos. 
  • Llevar la batería del móvil cargado: no sabemos nunca cuándo tendremos que usarlo y para qué, así que es mejor ir preparado para situaciones imprevistas. 
  • Evitar ir solos: mejor acompañados que solo. Pero si es el caso, deberemos informar a alguien dónde vamos y cuándo volveremos.
  • Respetar la naturaleza: el bosque y la montaña deben dejarse como las hemos encontrado, limpios y sin basura, incluso la orgánica. 
  • No salir de los caminos indicados si no tenemos experiencia para orientarnos por la montaña.
  • Botiquín de primeros auxilios: podemos llevar un pequeño botiquín con algunos imprescindibles como gasas, esparadrapo, tiritas, monodosis de antisépticos, puntos de sutura, antiinflamatorio en gel, analgésicos orales, antihistamínicos, azúcar, pinzas y tijeras.
  • Sistemas de navegación: una brújula, un mapa o un dispositivo GPS nos ayudarán a reducir el riesgo de perdernos.
  • Empezar pronto: cuanto más pronto mejor, evitaremos aglomeraciones y tendremos tiempo incluso si surgen imprevistos.

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Para muchas de ellas, se trata de una forma fácil de hacer ejercicio y de pasar más tiempo en la naturaleza sin necesidad de contar con mucho equipo. Pero, como cualquier actividad al aire libre, hay algunas claves que deben tenerse en cuenta antes de empezar para que la experiencia nos resulte cómoda y segura.