Qué es el jabón potásico y de cuántas maneras puedes utilizarlo para limpiar en casa

La diversificación extrema de los productos de limpieza ha empujado a muchos usuarios a buscar alternativas más sencillas para el hogar. El vinagre de alcohol, el bicarbonato de sodio, el zumo limón o el percarborato son algunas de las sustancias que se emplean para dejar nuestras casas relucientes. Se trata de remedios caseros extremadamente versátiles, utilizados para limpieza de un sinfín de superficies y rincones del hogar. Entre estos ingredientes destaca el jabón potásico, una sustancia todoterreno. Se trata de una sustancia que de forma tradicional se ha empleado para dejar reluciente las viviendas de nuestro país. Es posible, incluso, que hayas sido testigo de cómo se prepara este jabón a partir de aceites vegetales y potasa cáustica, resultando en una sustancia líquida y soluble al agua.

Se puede adquirir este producto en droguerías tradicionales y en comercios generalistas. Cabe la posibilidad de que no siempre se comercialice bajo el nombre de jabón potásico, pero sus ingredientes nos revelarán si estamos ante el producto que buscábamos. El etiquetado debe indicar que es un jabón potásico cien por cien elaborado con aceites vegetales, sin ingredientes adicionales. También especificará la concentración de jabón que tiene el producto. A mayor porcentaje será más potente, por lo que presta atención a esta cifra por si tuvieras que diluirlo antes de su uso.

Cómo utilizar el jabón potásico para limpiar el hogar

El jabón potásico es un remedio casero perfecto para reducir los productos de limpieza que utilizamos en el hogar, lo que conlleva un alivio para nuestros bolsillos. Se trata de un producto muy versátil, que podremos utilizar en numerosos rincones:

  • Manchas de la ropa: el uso más tradicional del jabón potásico es como quitamanchas. Se trata de un producto eficaz y suave con la prenda, ideal para eliminar manchas de café, de aceite, de tomate o de maquillaje. También es un poderoso aliado a la hora de neutralizar el olor a sudor. La forma más cómoda de aplicarlo en la ropa es reutilizando el envase de un desodorante roll-on vacío. Para ello, limpia el recipiente con insistencia, extrayéndole la bola. Después, diluye el jabón potásico en agua, no más de una cucharada por cuarto de litro. Por último, introduce la disolución en el envase de desodorante e insértale de nuevo la bola del roll-on. A la hora de aplicar el jabón potásico, solo tendrás que aplicarlo sobre la mancha y dejarlo actuar al menos unos cinco minutos antes de meter la prenda en la lavadora. Si es necesario, restriega la ropa con suavidad, siempre a favor del tejido. Si lo prefieres, puedes aplicarlo directamente en la lavadora, añadiendo una cucharada disuelta en agua templada.
  • Limpieza de superficies: el jabón potásico es un buen limpiador multiusos, ideal para fregar cualquier tipo de superficie. Es especialmente útil si buscas eliminar en dos pasadas las manchas del suelo, sin dejar residuo. Otra de sus bondades es que, a diferencia de los fregasuelos convencionales, el jabón potásico no deja olores agresivos, por lo que podrás limpiar tus suelos sin tener que lidiar más tarde con un abrumador olor a perfume. El resultado es una sensación de limpieza neutra, sin olores artificiales. Para fregar el suelo con jabón potásico, solo tendrás que calentar un litro de agua (sin que llegue a hervir) y añadirle un par de cucharadas soperas de jabón potásico hasta que se disuelvan. Después, podrás utilizarlo para limpiar.
  • Limpieza de baños: en esta área del hogar es donde el jabón potásico brilla con luz propia, puesto que podremos utilizarlo de forma más concentrada, sin temor a dañar el azulejo. Para utilizarlo para limpiar el baño puedes diluir dos cucharadas en un litro de agua caliente, remojando el estropajo en esta disolución. Si buscas trabajar las zonas más difíciles, solo tendrás que aplicar un poco de jabón potásico directamente sobre el estropajo húmedo, una opción ideal para las juntas de la ducha, los lavabos y los inodoros.
  • Limpieza de sartenes: otra zona donde también es posible emplear el jabón potásico concentrado es la parte exterior de las sartenes. Se trata de una herramienta eficaz para eliminar las manchas de aceite o quemaduras de este utensilio de cocina. Para ello, solo tendremos que aplicarlo de forma directa sobre la sartén, insistiendo con un estropajo húmedo hasta que las manchas desaparezcan por completo. Debería ser un proceso breve.
  • Limpieza de horno: también es posible utilizar el jabón potásico para limpiar el horno, solo hay que diluir una cucharada de jabón potásico en medio litro de agua caliente e introducir la mezcla en un pulverizador. Tras esto solo tendrás que aplicar la mezcla en el horno y limpiar con normalidad, enjuagando con insistencia con la ayuda de una bayeta.

Jabón potásico en las plantas del hogar

No solo es un producto muy útil para las tareas de limpieza dentro del hogar, su uso también está muy extendido en el mantenimiento de las plantas. Y es que, se trata de un insecticida muy eficaz contra la mosca blanca, la araña roja o el pulgón. Para emplearlo en tus plantas, solo necesitarás un poco de jabón potásico, agua y un pulverizador. Tan solo tendrás que mezclar un litro de agua con unos 25 gramos de jabón potásico y remover con insistencia hasta que se diluya. Después, vuélcalo en tu pulverizador.

Es preferible pulverizar en tus plantas la disolución de jabón potásico a primera hora de la mañana o al atardecer. Asegúrate de que lo aplicas por toda la planta, prestando especial atención al envés de las hojas y los tallos, las zonas predilectas de las plagas.