¿Nacarar el arroz? En qué consiste esta técnica y tres platos donde podrás disfrutar de su impacto
Un par de vueltas en la sartén pueden cambiar por completo el transcurso de una receta. Nacarar es una técnica extremadamente sencilla: consiste en sofreír el grano crudo en aceite o mantequilla. Se hace a fuego suave, removiendo con cuidado, hasta que el arroz adopta un tono brillante y comienza a transparentarse por los bordes.
No se busca tostar ni dorar el arroz, ni que quede frito o crujiente. El objetivo de esta técnica es impregnar el grano de una capa de grasa, de forma que quede preparado para la cocción posterior. El arroz no puede quedarse blanco después del nacarado, pero tampoco quemarse. Se trata de un proceso breve.
Este método también es una buena estrategia para que el arroz comience a familiarizarse con los sabores de la base de la receta que estés preparando. Por lo general, el arroz suele incorporarse en la olla o la sartén después de haber cocinado el fondo de la receta: una base de cebolla, ajo, verduras, setas, marisco o carne.
El resultado es un arroz más suelto y entero. Los granos suelen quedarse menos pegajosos y apelmazados. En definitiva, evita que el arroz quede más blando de la cuenta. Se trata de un truco más que asimilado en la gastronomía, útil en arroces secos como el pilaf o para elaboraciones más cremosas como el risotto.
No es una técnica para todas las recetas ni para todos los cocineros. Y es que, aunque facilita, como hemos comentado, que el arroz asimile los sabores del resto del plato, también dificulta la cocción uniforme. El nacarado ha despertado un debate animado sobre su conveniencia en las paellas. En Alicante, por ejemplo, se suele nacarar el arroz, a diferencia de lo que ocurre en otras provincias valencianas.
Arroz pilaf con verduras
Una de las recetas en las que el nacarado del arroz es un paso imprescindible es en el pilaf. Se trata de un plato muy aromático cargado de especias. No solo es fácil de preparar, también es bastante personalizable, pudiendo prepararse con carne de pollo, ternera o incluso pescado. Para preparar este plato, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 200 gramos de arroz basmati
- 100 gramos de guisantes
- Una zanahoria
- 100 gramos de judías verdes
- Media cebolla cortada en cuadros
- 300 mililitros de agua caliente
- 100 mililitros de leche entera templada
- Una pizca de azafrán (opcional)
- 20 gramos de pasas
- Anacardos
- Aceite de oliva
- Ajo
- Jengibre
- Una cucharadita y media de sal
- Dos hojas de laurel
- Cinco cardamomos verdes
- Ocho clavos
- Media rama de canela
- Una cucharadita de comino en grano
Comienza esta receta lavando el arroz con abundante agua, hasta que esta salga clara. Después, deja que el arroz seque durante al menos media hora. Mientras, en una procesadora, tritura el ajo y el jengibre hasta formar una pasta.
Pon a remojo el azafrán con unas cucharadas de leche templada. Seguidamente, en una olla, calienta un fondo de aceite y añade todas las especias, removiendo bien para que no se peguen. A los pocos segundos, incorpora la cebolla y fríela hasta que transparente.
Añade una cucharada de pasta de ajo y jengibre e introduce las verduras y una pizca de sal. Saltea hasta que las verduras queden algo blandas.
Incorpora el arroz y mézclalo junto al resto de ingredientes. Cuando quede bien nacarado, añade el agua caliente, la leche sobrante y sal. Cuece a fuego suave hasta que se nivelen el agua y el arroz, añade las pasas y tapa la olla. Cuece con el fuego al mínimo durante unos quince minutos. Después, destapa el arroz y añade la leche con el azafrán. Vuelve a tapar la olla y deja que repose el conjunto otro par de minutos.
Risotto de setas
En el risotto, el nacarado es un paso imprescindible, puesto que facilita que la textura el arroz quede cremosa, mientras se mantienen los granos enteros. Esta receta está cargada de sabor, con una textura melosa que acompaña a la perfección a las setas. Necesitarás los siguientes ingredientes para cuatro personas:
- 400 gramos de arroz arborio
- Un litro y media de caldo de verduras
- 300 gramos de setas variadas: pueden ser boletus o de cardo
- 100 gramos de cebolla
- 50 gramos de mantequilla
- 100 gramos de queso parmesano
- Sal
- 75 mililitros de nata líquida para cocinar
- 150 mililitros de vino blanco
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra molida
Comienza picando bien fina la cebolla. En una cacerola amplia, calienta la mantequilla junto a un chorrito de aceite de oliva. Después, pocha bien la cebolla hasta que transparente.
Una vez limpies y seques las setas, añádelas a la olla, salpimienta y deja que reduzcan. Incorpora el arroz y nacáralo durante un par de minutos. A continuación, desgrasa el conjunto con el vino blanco. Mientras el alcohol evapora, calienta el caldo de una olla aparte, sin que llegue a hervir.
Baja el fuego a medio bajo y ve añadiendo el caldo. Remueve con frecuencia y sigue agregando caldo conforme lo vaya absorbiendo el arroz. Cocina durante unos quince minutos.
Apaga el fuego, añade el parmesano, la nata y remueve. Deja que repose un par de minutos y sirve.
Arroz meloso con presa ibérica
Otra receta indivisible del nacarado es el arroz meloso. De forma similar al risotto, sofreír el arroz garantiza que el conjunto quede cremoso, con el arroz entero. Se trata de una receta de intenso sabor, típica en distintos puntos de nuestro país. Para prepararla, solo necesitarás estos ingredientes:
- 100 gramos de cebolla morada
- 50 gramos de pimiento rojo
- 50 gramos de pimiento verde
- 50 gramos de puerro
- 400 gramos de arroz arborio
- 50 gramos de aceite de oliva
- Cuatro litros de caldo de cerdo
- Dos cucharadas de pimentón de la Vera
En una cazuela con un fondo de aceite de oliva, saltea la presa ibérica y el boletus. Después, incorpora y rehoga las verduras. Añade el arroz para nacararlo y después la mitad del caldo de cerdo. Cuece durante unos nueve minutos y ve incorporando el resto del caldo poco a poco, cociendo otros cuatro minutos. Deja que repose otros dos minutos.