Seguro que en casa tenemos condimentos sin terminar, aquellos que parecen no ser suficiente para elaborar una receta completa. Sin embargo, lejos de quedar olvidados, podemos darles una nueva utilidad preparando salsas que enriquezcan nuestros platos. De hecho, basta con mirar la encimera o algún rincón de la despensa para encontrar una amplia variedad de frascos con tapas de colores, donde se guardan las especias en polvo, como el orégano, el comino, la pimienta, la cúrcuma, el jengibre o la nuez moscada.
No es raro encontrar envases con hierbas y condimentos frescos, como el cilantro, el perejil, el ajo, la albahaca, la hierbabuena, el romero o el eneldo, entre muchos otros. Todos estos ingredientes suelen utilizarse para realzar el sabor de nuestras comidas ya sea en sopas, purés, pescados, carnes o ensaladas. No obstante, cuando queda poca cantidad, solemos pensar que ya no podemos aprovecharlos. Pero en lugar de desecharlos, podemos transformarlos en salsas versátiles, capaces de complementar y elevar nuestras recetas.
Así, es posible elaborar tanto salsas saladas para carnes o pescados como salsas dulces para postres, o incluso combinaciones agridulces que aporten un contraste ideal y sorprendente al resultado final.
Pesto con nueces
Esta receta es muy sencilla y tiene como ingrediente principal la albahaca. Normalmente, se agregan piñones, pero en esta ocasión los sustituiremos por nueces que también aportan un toque equilibrado y delicioso. De esta manera, además de aprovechar las nueces que tengamos a mano, podemos ajustar los condimentos y utilizar las especias sobrantes de nuestra despensa.
En total se necesita cinco minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes para seis personas:
- 100 gramos de queso curado, como el parmesano
- 75 mililitros de agua
- 120 gramos de albahaca fresca
- 7 gramos de un diente de ajo
- Diez cucharadas de aceite de oliva
- Sal marina gruesa al gusto
- 120 gramos de nueces
Para comenzar, necesitaremos un mortero o una picadora de cocina. En primer lugar, lavamos cuidadosamente las hojas de albahaca fresca bajo un chorro de agua fría, escurrimos bien y las picamos finamente. A continuación, las incorporamos al vaso de la trituradora.
Seguidamente, pelamos el diente de ajo y o añadimos al recipiente. Por otro lado, picamos las nueces y rallamos el queso curado, preferiblemente en el momento, para conservar todo su aroma y potenciar su sabor.
Una vez preparados los ingredientes, los colocamos todos en un bol y añadimos el aceite junto con el agua. Después, trituramos la mezcla hasta obtener una textura homogénea, similar a la de un puré.
Finalmente, incorporamos la sal y mezclamos bien para que se integre por completo. Si la salsa resultara demasiado espesa, podemos añadir un poco más de agua hasta alcanzar la consistencia deseada.
Salsa verde
Se trata de una receta sencilla de salsa elaborada principalmente con hierbas frescas como el perejil. Además, resulta una base ideal para añadir las especias que tengamos sobrantes, permitiéndote darle un toque original a tus platos de pescado o marisco. En total se necesita diez minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes para seis personas
- 70 gramos de perejil fresco
- Dos vasos de caldo de pescado
- Un chorro de vino blanco, aproximadamente 50 mililitros
- Aceite de oliva
- 7 gramos de harina de trigo
- 200 gramos de cebolla
- Un diente de ajo
- Sal y pimienta al gusto
Primero, cortamos la cebolla y el ajo en trozos muy pequeños y los sofreímos a fuego lento en un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, sazonando con sal y pimienta al gusto. Es fundamental que la cebolla no se dore, sino que quede tierna, por lo que mantenemos el fuego bajo y removemos constantemente.
A continuación, incorporamos la harina y mezclamos bien para que se impregne con la cebolla, dejando que se cocine un par de minutos. Después, añadimos el vino blanco y mezclamos para integrarlo con la preparación. Mientras tanto, retiramos los tallos del perejil y picamos finamente sus hojas. Las añadimos a la mezcla de cebolla y harina, removiendo para que se distribuyan uniformemente. Seguidamente, vertemos el caldo de pescado y seguimos removiendo hasta que la salsa comience a adquirir un tono verdoso.
Dejamos que todos los ingredientes se unan, añadiendo un poco más de caldo si la salsa resulta demasiado espesa. Tras unos cinco minutos a fuego lento, la salsa estará lista. Finalmente, probamos y ajustamos la sal, y ya podemos usarla para acompañar nuestras recetas de pescado o marisco, logrando un sabor suave y delicado.
Curry
El curry es una receta muy versátil, basada en una mezcla de especias que le aporta sabor y aroma únicos. Si cuentas con varios condimentos sobrantes, como curry en polvo, jengibre o ajo, puedes combinarlos para preparar tu propia salsa de curry casera. Esta preparación sirve como base perfecta para elaborar platos de verduras, carnes o pescados
Estos son los ingredientes para seis personas:
- Tres cucharadas de aceite de oliva
- Seis dientes de ajo
- Tres cebollas
- Tres cucharaditas de jengibre rallado
- Seis cucharadas de curry en polvo
- Medio litro de nata o de leche de coco
- 200 mililitros de caldo de pollo o verduras
- Sal y pimienta al gusto
Para comenzar, calentamos un poco de aceite en una sartén a fuego medio y añadimos la cebolla picada, cocinándola hasta que se vuelva translúcida. A continuación, incorporamos el ajo y el jengibre rallado, y los sofreímos durante un par de minutos, removiendo con frecuencia para que se mezclen bien los sabores.
Seguidamente, agregamos el curry en polvo y lo mezclamos cuidadosamente con el sofrito, permitiendo que su aroma se integre con los demás ingredientes. Luego, vertemos la leche de coco o nata para aportar cremosidad, junto con el caldo, y dejamos cocinar a fuego lento durante unos diez minutos.
Finalmente, continuamos la cocción hasta que la salsa adquiera la consistencia deseada y, antes de servir, rectificamos la sazón con sal y pimienta al gusto.
Coulis de arándanos
Esta receta es una salsa de fruta espesa, los arándanos son la base combina bien con postres, carnes asadas o quesos. En total necesitaremos cuarenta minutos entre preparación y cocción. Estos son los ingredientes para seis personas:
- 450 gramos de arándanos
- Jugos de tres limones
- 150 gramos de azúcar
- 75 mililitros de agua
Primero, lavamos cuidadosamente los arándanos con agua y lo secamos con suaves toques de papel absorbente. A continuación, vertemos el agua en una cacerola y añadimos el azúcar, removiendo constantemente hasta obtener un almíbar ligero. Mientras tanto, colocamos los arándanos en un bol y vertemos sobre ellos el almíbar, dejando que la fruta se impregne y repose durante unos minutos.
Después, añadimos un poco de jugo de limón y procedemos a procesar la mezcla, triturando todo hasta obtener una preparación homogénea. Para lograr una textura más fina, pasamos la mezcla por un colador, repitiendo el proceso varias veces para eliminar cualquier resto de piel o semilla.
Finalmente, dejamos que el coulis de arándanos se enfríe antes de servir, listo para acompañar postres o platos salados.