Cómo hacer polos de chocolate y plátano, la merienda perfecta para combatir el calor

Con la subida de las temperaturas y en plena ola de calor, tomarse un helado se convierte en una de las mejores opciones para endulzarnos y refrescarnos al mismo tiempo. Si además optamos por uno saludable, como esta versión de chocolate y plátano, tenemos el aliado perfecto para acompañar una merienda de verano. Además, es un postre muy rápido de preparar. Con tan solo unos cuantos ingredientes básicos que seguro que se esconden en tu nevera, podrás trasformar una fruta en una receta mucho más apetecible.

Cuando el termómetro se dispara, pocas cosas resultan tan apetecibles como disfrutar de un polo o un helado bien frío. No es casualidad que su consumo se concentre durante la primavera y el verano. Según los datos del Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, más del 80% del consumo de helados se realiza entre abril y septiembre. Los polos caseros, además de cumplir esa función, tienen una ventaja añadida: permiten adaptarlos a los gustos y necesidades de toda la familia.

Además de ser una alternativa más saludable, hacer polos caseros es una actividad sencilla y divertida que puede convertirse en un plan perfecto para compartir con los más pequeños de la casa. La mayoría de las recetas únicamente requieren triturar los ingredientes, repartir la mezcla en moldes y esperar unas horas hasta que el congelador haga su trabajo. Los niños pueden participar fácilmente en el proceso, ayudando a elegir las frutas, mezclando los ingredientes o rellenando los moldes, convirtiendo la cocina en un espacio de aprendizaje y entretenimiento.

Esta receta ayuda también a reducir el desperdicio de algunos alimentos como en el caso del plátano que, por su aspecto ennegrecido, nos puede hacer pensar que ya no se pueden consumir. En solo unos pasos convertimos las frutas que empiezan a estar demasiado maduras en postres refrescantes, haciendo que los más pequeños se enamoren de la fruta sin quererlo.

Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), la maduración de esta fruta tropical hace que el almidón se convierta en azúcar. Este proceso intensifica su dulzor natural, y crea un matiz que armoniza especialmente bien con la intensidad y el ligero amargor característicos del chocolate, dando lugar a una combinación de sabores muy apreciada en repostería.

La receta, paso a paso

Por otro lado, es un dulce muy versátil, que se puede adaptar en función de las necesidades de cada hogar. Si tienes invitados veganos o si tu hijo es alérgico a los derivados de la proteína de la vaca hay diferentes opciones para sustituir los ingredientes. Vamos a ver cuáles necesitamos para esta primera versión:

  • 350 gramos de plátanos
  • 180 mililitros de leche
  • Cacao en polvo
  • Miel
  • Extracto de vainilla
  • Pepitas de chocolate

Con todos los ingredientes en la encimera, podemos ponernos manos a la obra. En poco tiempo tendremos los polos listos:

  1. Comenzamos pelando y cortando los plátanos. Debemos de tener en cuenta que cuanto más madura esté la fruta, mayor dulzor natural aportará. Las piezas no tienen por qué ser homogéneas, puesto que en los siguientes pasos vamos a triturar la fruta. Una vez esté listo lo vertemos en el vaso de la batidora.
  2. En el recipiente de la licuadora añadimos dos cucharadas de cacao puro en polvo para crear un contraste con el sabor dulce de la fruta. Asimismo, añadimos unas gotas de extracto de vainilla. Batimos durante unos minutos y vertemos la leche. En este caso vamos a usar leche entera para conseguir una textura más cremosa, podemos usar desnatada y semidesnatada, pero el matiz será mucho más ligero.
  3. Volvemos a triturar hasta obtener una mezcla líquida y homogénea. Para conseguir un toque más dulzón vamos a añadirle a la mezcla las pepitas de chocolate. Tras añadirlas al vaso de la licuadora, volvemos a batir durante tres minutos. Este paso es opcional y si queremos podemos sustituir este ingrediente por frutos secos que le darán un toque más crujiente.
  4. Pasado ese tiempo vamos a montar los helados. Dependiendo del molde que tengamos debemos adquirir palitos de madera o no, hay algunos que ya los llevan incluidos. Vertemos la mezcla en los recipientes de silicona y le damos unos golpes muy sutiles para evitar que se quede aire dentro de nuestro futuro polo.
  5. Una vez la mezcla esté en los moldes, la tendremos que congelar durante seis horas, hasta que queden firmes. Antes de comerlos, para que queden intactos, debemos pasar el molde durante unos segundos por agua tibia.

La variante vegana de esta receta es tan sencilla como sustituir algunos de los ingredientes pero siguiendo los mismos pasos. En cuanto a la leche de vaca, podemos reemplazarla por una bebida vegetal, pero no vale cualquiera. Vamos a optar por la de avena, ya que contiene un tipo de fibra soluble y al triturarlo aporta un efecto casi idéntico al de la leche entera. Además, combina a la perfección con el plátano y al congelarse evita que se formen grandes cristales.

En cuanto a la miel, la podemos reemplazar por dátiles deshuesados. Esta opción aporta un delicioso matiz acaramelado que combina a la perfección con el plátano. Al contener fibra natural, los dátiles le dan una consistencia más densa. Por último, si las pepitas no son de chocolate puro, recuerda que los frutos secos son una alternativa idónea. Aportan un matiz crujiente e irresistible.