Potimarrones con setas, carne o verduras: tres rellenos nutritivos y saludables para disfrutar de las calabazas asadas
Con una peculiar forma de pera o bombilla, una piel muy fina para ser una calabaza y un color vibrante entre rojo y anaranjado, el potimarrón es de pulpa densa y sabor suave. Recuerda en cierta manera a las castañas. Hortaliza muy otoñal, su nombre proviene del francés, de 'potiron' (calabaza') y 'marron', que se emplea en la gastronomía del país vecino para referirse a las castañas más grandes y redondas. Esta curiosa hortaliza de la familia de las cucurbitáceas tiene su origen en Japón, en la isla de HokkaidÅ, donde se la conoce como uchiki kuri.
No fue hasta los años 50 del siglo pasado cuando se hizo popular en Francia y, más tarde, en el resto de Europa. Fue entonces cuando George Ohsawa, filósofo e impulsor del movimiento de la macrobiótica, viajó al país galo e introdujo algunas semillas en sus huertos.
Como el resto de las calabazas, es una planta que se cultiva en primavera, entre mayo y junio, y prospera durante los meses de calor. Sus frutos, sin embargo, no se recolectan hasta el otoño, entre septiembre y octubre. Le gustan los climas cálidos o templados, mucho sol y un suelo rico en nutrientes. En España no es la calabaza que más se cultiva, pero sí que tiene su nicho de producción por su demanda gourmet. Destacan especialmente huertas locales de agricultura ecológica en el País Vasco, la comarca leonesa de El Bierzo y algunos reductos en el centro del país, como el municipio de Titulcia (Madrid).
La calabaza potimarrón destaca como un antioxidante excepcional por su gran riqueza en carotenos; además, proporciona una buena cantidad de vitaminas (A, B, C, D y E) y minerales esenciales como calcio, magnesio, fósforo, hierro y potasio.
Se trata de un tipo de calabaza, además, muy versátil en la cocina y por su naturaleza —con una pulpa muy firme y una piel comestible— es un recipiente ideal para cocinar otros ingredientes en el horno. Al cocinarla rellena conseguiremos texturas muy interesantes al mismo tiempo que se trata de una opción muy atractiva para presentarla como plato en una mesa de menú otoñal. Si no has experimentado nunca con esta hortaliza, anota estas tres recetas para sorprender a tus invitados.
Potimarrón relleno de setas del bosque y castañas
Esta receta es un homenaje a los sabores más otoñales. La combinación de las setas con el toque dulce de las castañas y la calabaza consigue una armonía muy reconfortante. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
- Dos calabazas potimarrón
- 400 gramos de setas variadas
- 100 gramos de castañas cocidas y peladas
- Una cebolla morada grande
- Un par de dientes de ajo
- 150 ml de nata líquida para cocinar, crema vegetal o leche evaporada
- 100 gramos de queso rallado
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal, pimienta negra y tomillo fresco
Lo primero que haremos será precalentar el horno a 190 °C. Mientas, lavamos los potimarrones, le cortamos la parte superior y vaciamos las semillas con cuidado de no romper la piel. Antes de introducir los ingredientes que hayamos seleccionado, tenemos que hornear la calabaza. Para ello, las barnizamos de aceite de oliva virgen extra, salpimentamos y las metemos en el horno con su tapa entre 20 y 25 minutos.
Paralelamente, preparamos el relleno. Picamos la cebolla y los ajos y los sofreímos a fuego medio hasta que empiecen a transparentar. Añadimos las setas limpias y cortadas en pedazos, y las cocinamos hasta que pierdan el agua. En ese momento vertemos las castañas en trocitos y condimentamos con tomillo, sal y pimienta. Cuando esté todo cocinado, añadimos la nata líquida, dejamos que reduzca un poco y reservamos. Solo nos queda sacar los potimarrones del horno y repartir la mezcla en su interior.
Por último, cubrimos con queso rallado, colocamos las tapas de lado y horneamos a 200 °C unos 15 minutos, hasta que se derrita el queso y se dore. Se sirve caliente.
Potimarrón relleno de carne picada
Algo más contundente, pero muy sabrosa, en esta receta utilizaremos carne picada sazonada. Un contraste perfecto para el dulzor y los toques ahumados del potimarrón. Anota los ingredientes para cuatro comensales:
- Un par de calabazas potimarrón medianas
- 400 gramos de carne picada mezcla (vacuno y porcino)
- Una cebolla blanca
- Un pimiento verde italiano
- Una zanahoria
- Cuatro cucharadas soperas de salas de tomate
- 100 gramos de arroz blanco cocido
- 120 gramos de queso rallado
- Pimentón dulce y una pizca de comino, sal y pimienta
- Aceite de oliva virgen extra
Repetimos el primer paso de la receta anterior y lavamos las calabazas, les cortamos la parte superior, las vaciamos de semillas y las horneamos unos 20 minutos. Reservamos.
En una sartén con un chorrito de aceite de oliva, sofreímos la cebolla, el pimiento verde y la zanahoria, todo bien picado. Cuando estén blandos, añadimos la carne picada, salpimentamos, agregamos las especias y cocinamos hasta que deje de estar cruda. Vertemos la salas de tomate y el arroz blanco ya cocido a la sartén y mezclamos muy bien.
Por último, rellenamos las calabazas con la mezcla, cubrimos con queso rallado, tapamos y gratinamos en el horno durante unos 15 minutos. Cortamos en cuartos y servimos.
Potimarrón con verduras, quinoa y frutos secos
Si prefieres una alternativa vegetariana, esta es tu mejor opción. Al emplear quinoa estamos añadiendo proteínas vegetales de alto valor, y los frutos secos y los arándanos secos le dan un toque crujiente y agridulce muy característico. Hazte con estos ingredientes para cuatro personas:
- Dos calabazas potimarrón
- 120 gramos de quinoa
- Un puerro, la parte blanca
- Medio calabacín
- Medio pimiento rojo
- 50 gramos de nueces
- 30 gramos de arándanos deshidratados
- 250 ml de caldo de verduras
- Cúrcuma en polvo y jengibre rallado
- Aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta
En primer lugar, limpiamos, cortamos la tapa, vaciamos de semillas y horneamos a 190 °C durante 20 o 25 minutos los potimarrones, que usaremos de recipientes. Mientras, cocinamos la quinoa unos 15 minutos en caldo de verduras hasta que veamos que el grano ha doblado su tamaño. Colamos y reservamos.
Ahora, saltearemos el puerro, el pimiento y el calabacín bien picados en una sartén con aceite de oliva. Añadimos las especias y cuando esté cocinado, retiramos del fuego y mezclamos con la quinoa, las nueces en trocitos y los arándanos. Rellenamos con esta mezcla las calabazas, horneamos unos diez minutos a 180 °C para que se asienten los sabores y todo tenga la misma temperatura y servimos.