Risotto de calabaza y mantequilla tostada: los pasos para cocinar este clásico tradicional italiano
Meloso, con carácter y fácil de preparar. El risotto es todo un regalo del recetario italiano, un plato que no deja indiferente a nadie gracias a su característico sabor y textura. Estamos acostumbrados al risotto bianco, donde el queso suele ser el gran protagonista. Pero existen otras interpretaciones igual de atractivas. Es muy conocido también el risotto de setas o el de ternera, pero existe otra forma de preparar esta receta. Se trata del risotto alla zucca, de calabaza y mantequilla tostada, que dará un toque de color a tu recetario. Este clásico italiano es aún más reconfortante que las otras variables más populares en nuestras fronteras.
La mantequilla, siempre presente en esta receta, se tuesta para extraerle un sabor avellanado, que ligará a la perfección con la calidez de la calabaza. Este proceso de dorar la mantequilla es especialmente sencillo, y no solo te servirá para este risotto, ya que también puede llenar de matices otros platos principales y postres.
Por su parte, la calabaza es un fruto humilde, pero que sin duda no resta sofisticación a este plato. Al contrario, su sabor dulzón, unido a los matices de la mantequilla, lo llenarán de complejidad. En nuestro país es común ver en los comercios generalistas la calabaza cacahuete, muy económica y con una forma muy característica. Su sabor, dulce y que recuerda ligeramente a la nuez, será la elección perfecta para este plato, debido a que resaltará a la perfección los sabores de frutos secos que, como hemos comentado, obtendremos al tostar la mantequilla.
Respecto a la elección del queso, lo mejor es decantarse por otro clásico en las recetas de risotto: el parmesano. Se trata de un queso con un sabor potente pero nada abrumador, que a lo largo de su proceso de maduración acaba adquiriendo notas de frutos secos. En definitiva, podemos observar como, aunque la calabaza y la mantequilla tostada son los elementos principales de esta receta, los grandes protagonistas son los sabores a avellana o la nuez.
Receta de risotto de calabaza con mantequilla tostada
Sin duda, uno de los ingredientes a los que más hay que prestarles atención a la hora de preparar un risotto es el arroz. Para este plato lo ideal es decantarnos por dos variedades de arroz en específico, con un alto contenido en almidón. Se tratan del arroz arborio y del carnaroli, cada vez más presentes en grandes superficies. Si no consigues hacerte con una bolsa de estos arroces, el producto nacional ofrece un buen sustituto. Puedes sustituir el arroz arborio por el bomba, con una fisonomía y cantidad de almidón aptos para este plato. Para preparar un risotto con mantequilla tostada, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 320 gramos de arroz arborio, carnaroli o bomba
- 800 gramos de calabaza
- 500 mililitros de caldo de verduras
- 50 gramos de cebolla morada
- Medio vaso de vino blanco seco
- 20 gramos de mantequilla
- Una ramita de romero
- Cuatro cucharadas de queso parmesano
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
Para obtener un mejor resultado en esta receta, puedes preparar el caldo de verduras en casa. Tendrás que cocer dos zanahorias, un apio, una cebolla y un puerro con unos dos litros de agua durante unos 45 minutos. Deberás cocerlo en una olla rápida, coronando las verduras con un chorrito generoso de aceite. Si no tienes olla a presión, podrás utilizar una olla convencional, pero el proceso podría llevarte una hora y media. Pasado el tiempo, cuela el caldo resultante, aplastando bien las verduras para que desprendan el máximo sabor posible. De forma alternativa, puedes triturar las verduras y añadirlas al caldo, lo que tendrá como resultado un líquido de color y sabor más intenso, de consistencia algo más espesa.
Como puedes ver, sobrará mucho caldo de esta elaboración, que podrás congelar y aprovechar en futuras recetas. Para preparar un buen risotto alla zucca solo tendrás que seguir estos pasos:
- Corta la calabaza en rodajas o cubos y disponla en una bandeja de horno. Sazónala con sal, pimienta y romero, coronándola con un chorrito generoso de aceite de oliva. Cuece a 180 grados durante 30 minutos
- Mientras se prepara la calabaza, tuesta la mantequilla. Para ello, introdúcela en un cazo. Después, enciende el fuego a media potencia y deja que se derrita por completo. Cuece la mantequilla sin dejar de remover, hasta que obtenga un color marrón
- Añade la cebolla y sofríela
- Cuando la calabaza esté lista, tritúrala. Si lo prefieres, puedes reservar la mitad en cubos pequeños para lograr una textura diferente en esta receta.
- Tuesta el arroz en la sartén que vas a utilizar para cocinar el risotto. Agrega el vino blanco y remueve para que no se pegue el arroz.
- Vierte la calabaza y la cebolla. Remueve bien
- Baja el fuego y añade el primer cucharón de caldo hirviendo. Cocina lentamente, añadiendo más caldo conforme el arroz de vaya secando. Cocina hasta obtener un arroz cremoso, pero con el grano completo
- Apaga el fuego y añade el parmesano
No solo la calabaza es un ingrediente perfecto para integrar en el risotto. También se le puede añadir a la pasta. De hecho, la elaboración inicial para esta receta de arroz, cociendo la calabaza y tostando la mantequilla, se puede incorporar a la pasta de tu elección. Para ello, solo tendrás que triturar la calabaza, la cebolla y la mantequilla, añadiéndolo a la pasta al dente. Lígalo todo con un poco de caldo de la cocción.
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