Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Sánchez multiplica los gestos para rearmar la mayoría de la investidura
Tumbar al Gobierno cubano: el nuevo objetivo de Trump
Opinión - 'El dominó trumpista en Centroamérica', por Enric González

José María Aznar, la isla de los pederastas y nuestra avezada prensa patria

El expresidente del Gobierno, José María Aznar, durante la presentación de su último libro.
31 de enero de 2026 22:20 h

8

El departamento de Justicia de EEUU ha publicado más de tres millones de documentos con revelaciones sobre el caso del pederasta Jeffrey Epstein en el que entre muchas otras cosas se ha descubierto una testifical en la que se acusaba al presidente Donald Trump de haber obligado a una niña de 13 años a tener relaciones sexuales con el sátrapa norteamericano. También se incluyen otras situaciones monstruosas que ni siquiera me atrevo a replicar ni reproducir. Durante muchos años estos papeles han formado parte del mundo conspiranoico MAGA usándolo como martillo pilón contra demócratas y la izquierda como si ellos fueron los únicos consumidores de las perversiones que el pederasta ofrecía en las fiestas de sus islas. Ese tiempo ya pasó porque ahora afloran los indicios de una verdad que amenaza con incendiar el universo Trump. Pero no todo se queda en EEUU. 

El escándalo llega a España con una mezcla de prudencia responsable y silencio cómplice y temeroso. José María Aznar aparece en los papeles como receptor de dos envíos vía FedEX por parte de Jeffrey Epstein en septiembre de 2003. Uno de ellos a Moncloa y otro a la sede de FAES. Por esas mismas fechas el pederasta pagó un viaje por valor de 1.050 dólares a nombre de José María Aznar, sin poder saberse si el que viajara fue el padre o el hijo de los Aznar. Alguno tendrá que aclararlo. Según un correo de Jeffrey Epstein el pederasta habría asistido en 2015 a un acto del expresidente del gobierno organizado por la fundación “Friends of Israel”, un lobby que todavía mantiene a José María Aznar como socio honorario y que surge para defender los intereses de Israel en el mundo. No es nada extraño que el sionismo se vea mezclado en asuntos tan turbios. 

No se puede sacar ninguna conclusión de ese envío. Nadie tiene culpa de que un delincuente haga un envío a nadie sin saber las causas, si había relación, por qué razón y saber qué incluía. Precisamente por eso es necesario que el interfecto responda a esas preguntas. Si conocía a Jeffrey Epstein, por qué razón le mandaba paquetes y qué incluían esos paquetes. Un mínimo. Lo normal. Nadie en el periodismo decente va a llamar pederasta a José María Aznar, ni acusarle de formar parte de esa trama infecta, primero porque con los hechos conocidos decir algo así sería mentir, difamar y calumniar, aunque tengo bastante claro cuáles serían las conclusiones que de esta información se sacarían si el receptor de ese paquete fuera José Luis Rodríguez Zapatero. La cobertura de este asunto sería omnipresente y no habría otro tema que opacara el nombre de Epstein en la opinión publicada de los fachos. 

He estado buscando en esos medios que dicen ser fiscalizadores del poder para ver si aunque fuera habían contado de manera aséptica la información. Los hechos sin más, que lógicamente tienen una relevancia indudable. Nada. Silencio absoluto. Nadie que lea esos medios se podrá enterar de un hecho de este calado. No les pedimos que lleguen a las conclusiones tan temerarias como suelen hacer cuando cualquier hecho, tenga la importancia que tenga, afecta a cualquier político o personaje de la izquierda. Simplemente que informen a sus lectores de que existen hechos indubitables sobre la relación del pederasta Jeffrey Epstein con un expresidente de nuestro gobierno tan relevante como José María Aznar.

La inconmensurable superioridad moral de la izquierda hará que todo lo relacionado con José María Aznar y Jeffrey Epstein sea tratado con cuidado, respeto y prudencia, haciendo preguntas, cuestionando las razones de la existencia de esos envíos hasta que haya respuestas. Pero sobre todo poniendo el foco en las relaciones a nivel global de esta gente y el capital social de una patota de millonarios que tenían como hobby los akelarres pederastas. Porque una de las certezas que afloran de la publicación de los papeles de Epstein es que la casta social de los millonarios es una degeneración moral. Paz entre pueblos y guerra de clases. Está todo en la doctrina.  

Etiquetas
stats