Los tres beneficios para la salud del vinagre de manzana y cuatro platos para aprovechar su sabor

No solo es un condimento delicioso, también puede presentar beneficios para la salud. El vinagre de manzana, con su sabor intenso y toque afrutado, es un habitual de la gastronomía española, gracias a su perfil versátil. Desde un aliño para una deliciosa ensalada, pasando por un condimento para guisos de carne o pescado, se trata de un potente aliado tanto para la cocina como para nuestra salud.

Como todos los vinagres, el de manzana se elabora cuando los azúcares de una fruta o de cereales germinados o cocidos se transforman primero en alcohol y después en ácido acético, el principal componente del vinagre. En primer lugar, las levaduras fermentan el azúcar en alcohol, transformándolo en vino, que después dan paso a bacterias que convierten el alcohol en ácido acético.

Tres beneficios del vinagre de manzana

En los últimos años el consumo de vinagre de manzana se ha popularizado por sus supuestos beneficios para la salud, llegando a tildarse de beneficio natural. Aunque se le ha llegado a atribuir propiedades milagrosas, su contribución a la salud es más modesta, pero no por ello menos reseñable:

  • Respuesta glucémica: una revisión publicada en la revista científica Frontiers señala que el ácido acético presente en el vinagre de manzana puede mejorar de manera moderada la respuesta glucémica después de consumir alimentos ricos en carbohidratos, reduciendo el azúcar en sangre y aumentando la producción de insulina. Naturalmente, jamás podrá sustituir ningún tratamiento o medicación para la diabetes.
  • Pérdida de peso: de acuerdo con un estudio publicado en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, se encontró una ligera disminución en el índice de masa corporal tras 12 semanas de consumo diario de vinagre. El estudio vino motivado tras los hallazgos de que el ácido acético tiene la capacidad de suprimir la acumulación de grasa en algunas especies de animales. Aunque en humanos los resultados fueron más modestos, y un consumo de vinagre no puede sustituir una dieta equilibrada y saludable a la hora de perder peso, este condimento puede ser una herramienta más para este fin.
  • Presión arterial: otro estudio publicado en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, se pudo relacionar el consumo de vinagre con la reducción de la presión arterial sistólica y diastólica, porque podría ser un aliado para combatir la hipertensión: “Los especialistas podrían incorporar el consumo de vinagre como parte de sus recomendaciones dietéticas para sus pacientes”, rezan las conclusiones del documento.

Es preciso recordar que no hay ningún estudio que relacione de forma concluyente el vinagre de manzana con la prevención o cura de ningún tipo de dolencia. Por otro lado, su consumo directo y en exceso, sin acompañar otras comidas, puede dañar el esmalte dental, irritar el esófago y afectar la absorción de ciertos medicamentos, como los diuréticos o la insulina.

Cuatro platos para aprovechar el sabor del vinagre

Como el vinagre de manzana se obtiene de la fermentación de este fruto, el resultado es un condimento más afrutado y suave que el resto de vinagres, con un toque agrio. Aunque también es empleado como producto de limpieza de la ropa o el hogar, sin duda brilla como elemento culinario, pudiendo usarse en una gran cantidad de platos:

  • Adobo para carnes: el vinagre de manzana es el adobo perfecto para carnes blancas, de sabor suave, como por ejemplo el pollo. Antes de cocinar una pechuga de esta ave, y asea en el horno o en la sartén, puedes dejarla reposar unos quince minutos con ajo, perejil, limón y vinagre de manzana. Conseguirás una carne tierna, de sabor intenso, perfecta para acompañar con unas buenas patatas cocidas o al horno. Sin duda, un ajuste rápido, perfecto para preparar comidas o cenas en el último minuto. Si lo prefieres, también puedes adobar con vinagre carnes más fuertes, como el cordero, pero en este caso te recomendamos añadir vino tinto a la mezcla, de forma que el sabor del vinagre no resultará abrumador.
  • Aliño para ensalada: se trata del uso más clásico del vinagre de manzana, pero no por ello tiene que ser aburrido. Una deliciosa vinagreta, emulsionando tres partes de aceite por una de vinagre, sal y pimienta, puede llenar de sabor una ensalada. Una mezcla de manzana, apio y rúcula puede avivarse por completo gracias a esta sencilla salsa, una gran oportunidad para incorporar el vinagre a tu dieta.
  • Mayonesa: es más fácil preparar una buena mayonesa casera de lo que parece. El vinagre, en concreto, juega un papel muy importante para que emulsione. De esta forma, podrás transformar un huevo, un chorrito generoso de aceite y otro de vinagre de manzana en una mezcla deliciosa y untuosa.
  • Majada para pescados: si buscas extraerle a tu pescado favorito todo su sabor a mar, no hay nada como tener el vinagre de manzana de aliado. Y es que, el vinagre de manzana, con un poco de ajo y cebolla, alegrarán cualquier pescado al horno, llenándolo de sabor. Recomendamos que pongas en práctica este truco especialmente en pescados blancos, de sabor suave, que admitirá a la perfección la potencia del vinagre de manzana. Si lo prefieres, puedes diluir el conjunto con un poco de vino blanco.