Muere el actor Manolo Solo a los 62 años, ganador del Goya por 'Tarde para la ira'
Ha muerto el actor de cine, teatro y televisión Manolo Solo a los 62 años, según ha confirmado este jueves la Academia del Cine y su agencia de representación. Ha fallecido a causa de un cáncer, según confirman fuentes cercanas a la familia a elDiario.es.
Solo se había convertido en uno de los intérpretes de referencia en el cine actual, tras una intensa carrera con grandes personajes secundarios, como el periodista de La isla mínima (2014) y 'El Triana' de Tarde para la ira, por el que obtuvo el Goya a Mejor actor de reparto en 2017.
“Durante sus más de 30 años de carrera, Manolo demostró ser uno de los mejores de su generación, un grandísimo profesional y un gran compañero. Manolo no dejó de trabajar hasta sus últimos días”, han señalado desde Yo lo vi primero, su agencia de representación.
Se realizará una despedida durante la tarde del jueves y la mañana del viernes en el Tanatorio de San Isidro (Madrid).
De Alberto Rodríguez a Guillermo del Toro
Manuel Jesús Fernández Serrano, conocido artísticamente como Manolo Solo, nació en Algeciras en 1964 y, pese a que comenzó relativamente “tarde” su carrera como actor, no por ello ha sido menos sólida, aplaudida y reconocida. Primero estudió Ciencias de la Educación en la Universidad de Sevilla, antes de trabajar tanto en cine, series, teatro y como doblador.
Entre sus primeros papeles en televisión están apariciones en títulos como Compañeros, El comisario, Un paso adelante, Hospital Central, Cuéntame cómo paso, Los misterios de Laura, Amar en tiempos revueltos y Homicidios.
En la gran pantalla debutó en 2002, en el filme Cuando todo esté en orden, antes de trabajar a las órdenes de directores como Manuel Martín Cuenca en La flaqueza del bolchevique en 2003 y Alberto Rodríguez en 7 vírgenes en 2005, con quien repetiría en la vanagloriada La isla mínima en 2014. También tuvo tiempo para trabajar con grandes directores a nivel internacional como Guillermo del Toro en El laberinto del Fauno (2006) y Alejandro González Iñárritu en Biutiful, que compitió por la Palma de Oro en Cannes y fue nominada al Oscar a Mejor película de habla no inglesa en 2010.
Tras aparecer en filmes como Celda 211 (2009), en la que se metió en la piel del director de la cárcel José María Roca, Caníbal (2013), La herida (2013) y Carmina y amén (2014); interpretó uno de los papeles más reconocidos de su carrera, como periodista en el thriller La isla mínima, donde cubre la investigación de la desaparición de dos chicas en un pequeño pueblo andaluz de las marismas del Guadalquivir, liderada por los detectives encarnados por Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez.
'B', 'El Triana' y el Goya
Su primera nominación al Goya la consiguió por la brillante ópera prima de David Illundaín B, la película, que adaptó al cine la obra de teatro basada en la transcripción literal del texto de la comparecencia de Luis Bárcenas (Alberto San Juan) en la Audiencia Nacional ante el juez Pablo Ruz (Manolo Solo).
El largometraje recreó este episodio del 'caso Bárcenas', en el que el exgerente y extesorero del Partido Popular fue acusado de haber estado recibiendo sobresueldos en dinero negro, además de llevar una contabilidad B de su partido. Bárcenas había negado hasta entonces todas las informaciones publicadas sobre él, hasta que en esta declaración decidió cambiar su versión.
Un año después, Raúl Arévalo contó con Solo en su debut como director, Tarde para la ira, como Santi, 'El Triana', uno de los personajes secundarios más carismáticos del cine español reciente. Su aparición en el largometraje no llega a los diez minutos, pero sin duda fueron suficientes para convencer a los académicos de que merecía ser nominado, y ganar, el Goya a Mejor actor de reparto.
En ella desplegó su gran capacidad para pasar del drama a la comedia, con incluso acentos delirantes, sin perder un ápice de veracidad. Aparece vestido con unos pantalones de camuflaje verdes, camisa abierta y una nevera portátil llegando al gimnasio de boxeo en el que trabaja. Allí le esperan dos temibles José (Antonio de la Torre) y Currito (Jesús Callejo), que quieren hablar con él.
“Me cago en to' mi puta madre, Currito”, son sus primeras palabras, antes de dar un abrazo al que no veía desde hace tiempo por haber estado encerrado en la cárcel. A partir de ahí, comienza el divertidísimo –y funesto– duelo entre ellos. Para el papel aprovechó sus dotes como doblador para aportarle la voz disfónica que caracteriza a su personaje, y que se inventó de broma en una de las primeras lecturas de guion. Al director, Raúl Arévalo, le gustó tanto que le pidió que hablara así durante toda la película; y aunque Solo en un principio dudó, terminó aceptando, y triunfando.
“Estoy emocionando. Por este personaje, no sé por qué, no soy esotérico, pero llevo notando cariño en la gente a través de él”, bromeó a recoger el cabezón, reconociendo que lo iba a hacer “fatal”, visiblemente nervioso. “Me siento muy orgulloso de haber participado en Tarde para la ira”, aseguró antes de dedicarle el premio a todo el equipo, en especial a Raúl Arévalo: “Gracias por darme libertad, confianza, dirigirme y tirarme por el barranco porque creías que iba a volar y efectivamente tenía alas para hacerlo”.
De 'El buen patrón' a su última nominación
El actor continuó trabajando en más películas como Es por tu bien (2017), El guardián invisible (2017), Tiempo después (2018) La sombra de la ley (2018) y El silencio de la ciudad blanca (2019), antes de llegar otro de sus grandes papeles –más allá de series como 30 monedas y La peste, de nuevo a las órdenes de Alberto Rodríguez–, El buen patrón (2021).
La comedia de Fernando León de Aranoa le valió por su tercera nominación al Goya, gracias a su papel como 'mano derecha' y brazo ejecutor del empresario encarnado por Javier Bardem. Josefina (2021), Llenos de gracia (2022), Cerrar los ojos (2023) y Una quinta portuguesa (2025), por la que volvió a estar nominado al cabezón este mismo fueron sus siguientes trabajos. La desconocida, estrenada hace apenas un mes, fue su última película, en la que compartió cartel con Candela Peña, Ana Rujas y Pol López.