Javier Cercas, tras la desclasificación de los papeles del 23F: “No va a acabar con los bulos, pero tienen un sitio menos al que agarrarse”

“La verdad no va a cambiar. Los rumores van a seguir porque esto es un negocio. No vamos a acabar con los bulos, pero al menos tendrán menos a lo que agarrarse”. Javier Cercas ha respondido así a la decisión del Gobierno de desclasificar los papeles del 23F. El escritor ha atendido este jueves a los medios a propósito del lanzamiento de una edición conmemorativa por el 25 aniversario de su obra Soldados de Salamina.

“El presidente del Gobierno ha hecho un servicio a la democracia de este país, estoy muy contento”, ha asegurado. Cercas vivió el 'renacer' de otro de sus títulos, Anatomía de un instante, cobrar una segunda vida gracias a la miniserie que Alberto Rodríguez dirigió sobre su volumen sobre el golpe de Estado en España. “El gran secreto sobre el 23F es que no hay secreto. De cualquier evento sobre la historia de España, este es sobre el que más sabemos”, ha asegurado aprovechando para lanzar un mensaje a los medios de comunicación: “Un buen periodista es lo mejor que hay en el mundo”.

Cercas ha defendido que la mayor parte de lo que se ha desclasificado “ya se conocía”. “Algunos, incluso diría de los más importantes, que ocupan hoy las primeras páginas de los periódicos, estaban publicados. La gente los da por nuevos, pero no. Yo los analicé en mi libro. Si lo releéis lo podéis comprobar”, ha indicado respecto a los documentos en los que se basó durante su investigación que dio lugar a su libro Anatomía de un instante.

En su novela Soldados de Salamina, Cercas volcó su investigación sobre el fusilamiento frustrado del líder falangista Rafael Sánchez Mazas en 1939. “Se ha dado la conjunción azarosa entre las obsesiones privadas de un escritor y las necesidades públicas de una sociedad”, ha afirmado el escritor al valorar por qué este libro sigue teniendo repercusión hoy en día. El autor ha indicado que, de cara a las interpretaciones que ha tenido, ha pasado “por todas las fases”, desde quienes lo alinearon con una “reivindicación de la república” a quienes lo criticaron por ser “equidistante”.

“La literatura de verdad es equidistante”, ha opinado, mencionando como ejemplos a Shakeaspeare y a Miguel de Cervantes: “La gran literatura no toma partido”. Para Cercas, “lo peor que se puede hacer es escribir literatura propagandística, decirle al lector explícitamente quiénes son los buenos y quiénes son los malos”. Distinto es su criterio al referirse a lo que ocurre fuera de los libros. “En la vida real hay que tomar partido, ante una violación, una guerra, cuando la gente está muriendo, es un sí o no”, ha señalado.

También ha apelado al intelecto de los lectores, de cara a no escribir obras que sienten cátedra. “La literatura no tiene que decirle a la gente lo que tiene que pensar, la base de la literatura es confiar en la inteligencia del lector”, ha reivindicado.