ENTREVISTA

Cintora: “El problema llega cuando debatimos las conexiones entre el poder financiero y el político”

Tras su salida de Las mañanas de Cuatro en medio de un gran revuelo, el periodista Jesús Cintora publica La hora de la verdad (Espasa). Nos citamos para charlar sobre su libro, un compendio de historias con diversos protagonistas de su día a día: políticos, periodistas, tertulianos y hasta una monja.

Dice Iñaki Gabilondo en el prólogo que “no estabas muy dotado para la alta diplomacia”. ¿Esta tiene que ser una característica del periodista?

Pienso que el periodista tiene que hacer preguntas para saber y para buscar la información, no para complacer. Tampoco tiene que ser eso un acoso y derribo, pero las preguntas son para saber: nos debemos al ciudadano quiere saber.

Una parte de La hora de la verdad está dedicada a amigos y conocidos tuyos. Entre ellos está Miguel Ángel Revilla: ¿cómo explicarías a ese señor? La hora de la verdad

De Revilla puedo destacar que es un tío campechano en el buen sentido, de pueblo, que habla con la gente en la calle de manera muy coloquial. Además, tiene una cosa muy importante: sentido del humor. A veces el sarcasmo y la ironía duelen más que un insulto.

Voy con otro que, en principio, con el que parece que tienes “buen feeling” pero supongo que es más difícil porque está en activo. Pablo Iglesias y la relación de Podemos con la prensa. ¿Nos quieren “bolivarizar”? Después de tratarlos como periodista, ¿ese miedo es verdad?

La cantidad de gente que está diciendo esto de Venezuela y aquí en España se están haciendo unas cuantas cosas muy “venezolanas”, que dirían ellos. En la labor de comunicación de Podemos hay cosas mejorables, incluso ellos te lo reconocen, pero es muy llamativo cómo contra Podemos, desde que aparece con cinco eurodiputados o se cuela como primero en la intención de voto en algunas encuestas, se entra en una cascada de informaciones sobre el tema: corresponsales en Venezuela, reportajes sobre Venezuela… Y, repito, hay cosas que se han hecho mal: Errejón no cumplió el procedimiento con la Universidad de la forma más apropiada, él mismo lo ha reconocido; Monedero tuvo fallos… Pero la gente no es tonta y ve esa catarata de informaciones relacionadas con lo que estaba pasando.

Albert Rivera, también en tu libro. ¿Ciudadanos es de izquierdas o de derechas? Eso sí, está claro que Rivera es un tipo muy guapo.

Si son de izquierdas o de derechas prefiero que lo juzgue la ciudadanía: yo pienso particularmente que Podemos está más a la izquierda y Ciudadanos más a la derecha. ¿Cuánto? Que el ciudadano juzgue. Dicho lo cual los dos partidos son una piedra en el zapato del poder porque surgen como algo nuevo.

Son la nota de defunción del bipartidismo, ¿eso es una alegría o es un peligro?

Eso es una prueba de que las cosas están cambiando, como diría Barricada, “tiempos que arden”. La gente está hasta el gorro del nivel de paro que tenemos, de desigualdades… como dice Antón Losada, está habiendo un “cambiazo”: con la economía, con lo que nos cuentan… Lo que reflejan las encuestas es que todo está muy indefinido y que, entonces, el poder se pone muy nervioso.

Si viene un alien y tuviésemos que contarle qué es Pedro Sánchez…

Lo que ocurre con él es lo que ocurre ahora a nivel general: en el PSOE lo que tienen que hacer es ponerse de acuerdo entre ellos porque hay puñaladas, como bien se ve. Primero, Pedro debe gobernar su partido y que todos remen en la misma dirección. Creo que está emprendiendo una regeneración de nombres y de gentes que no son lo mismo que había anteriormente. Pienso que él tiene que quitarse ciertas manchas, como la presencia de Chaves y Griñan como parlamentarios. Que no están juzgados pero hay quien puede pensar “¿por qué están de parlamentarios? ¿por tener el aforamiento?”.

El PP. ¿Es un partido endémicamente corrupto o solo son unas cuantas personas dentro del partido que no fueron lo “suficientemente fuertes”?

Espérate, Cospedal dijo que era el partido del proletariado… (Nos reímos) Pienso que la gente se ha dado cuenta de que nos han vendido una historia que no casa con lo que ocurre. La clave está en la lucha contra la corrupción: esa gente que mandaba en el PP, no todo el PP, que estaban con pagos en negro, eludiendo tributar al fisco… Es muy curioso el capítulo de “Luis, sé fuerte”: cómo acaba esta legislatura con un presidente que, cuando sabía que su tesorero tenía el dinero en Suiza, le manda ese mensaje. En otro país, le habría costado la dimisión.

Pero, por ejemplo, a Esperanza Aguirre, que es el epicentro de una trama de corrupción, la van a seguir votando. Por eso, cuando Podemos u otros partidos hablan de “confiar en la gente”, ¿cómo se explica esto?

Yo respeto lo que decida la gente, por supuesto. Pero hay que entender que Esperanza Aguirre destapó el caso Gürtel y eso hay que premiarlo… (Nos reímos) Además, corre como nadie…

Tú la has entrevistado.

Con alguna dificultad, se cortaba el teléfono. Son cosas que pasan…

La cobertura, que ya sabes cómo es en este país. Esperanza es una genia, ¿pero del Mal?

(Se ríe). Yo solo pienso que no está bien colgar a los periodistas.

Ha llegado el momento en el que te tengo que preguntar sobre Cuatro… ¿quién era tu concursante favorito de ¿Quién quiere casarse con mi hijo??¿Quién quiere casarse con mi hijo?

(Nos reímos).

En serio, ¿cómo has vivido tu salida de “Las mañanas de Cuatro”, que no de Cuatro/Mediaset?

Hay que decir a la gente, porque ha habido mucha confusión con esto, que yo sigo teniendo un contrato vigente con Mediaset, en principio hasta el año que viene. Hemos hablado y hay cosas en las que no estoy de acuerdo, ellos conmigo tampoco, pero estamos hablando. Estamos pensando para ver si presento espacios informativos. Además, he grabado un capítulo de La caja sobre los fondos buitres y los desahucios.

¿Hablamos de periodismo a partir de lo que te ha ocurrido?

Yo el periodismo lo veo como una labor en la que el periodista tiene que tener sentido común y un respeto clave a la verdad. La prima de riesgo es la que es; si la gente se está yendo, no lo puedes llamar “movilidad exterior”; si has pagado en negro, has pagado en negro… el periodista tiene que tener criterio. El problema está cuando el periodista está contando algo y no es verdad porque le han llamado. A mi eso no me ha ocurrido en dos años de dos horas de programa diario en directo…

¿No has tenido…? (carraspeo)(carraspeo)

No, nadie puede decir que he mentido. No se puede saltar el límite de la verdad. Que te llame Margallo o la gente de Margallo para tratar de convencerte de que el ministro había ido a los toros a llevar a su hija y se había ido, cuando hay una foto de él en los toros en medio de la crisis con los turistas españoles en el atentado terrorista de Túnez pues…

Yo sigo siendo el mismo que hace un año o que hace dos, ¿eh? Por otra parte, igual tan mal no informaba porque la gente se iba sumando. La gente para informarse por las mañanas elegía mayoritariamente Las mañanas de Cuatro. Te ven por la calle, te lo dicen y estaban allí. Tan mal no lo haría.

En España, y esto entronca con la libertad de prensa y los medios, ¿manda el poder financiero? Esto es una pregunta tonta...

Es una pregunta tonta pero hay que hablarlo. El poder financiero tiene que tener libertad: busca el beneficio y tiene que buscar el beneficio. El problema es cuando debatimos entre las conexiones entre el poder financiero y el político. Yo creo que el político está ahora mismo entrometiéndose en aspectos empresariales o financieros que influyen en la libertad de prensa. Convocar un concurso de seis canales en año electoral puede condicionar la información, ¿no se puede hacer en otro momento?

¿Te lo has pasado bien escribiendo La hora de la verdad?La hora de la verdad

¿Cuándo? (Se ríe).

Escribiendo La hora de la verdad. (Nos reímos)La hora de la verdad(Nos reímos)

Estoy superagradecido y muy sorprendido por el apoyo de la gente, en redes, por la calle, cuando voy a firmar el libro. Cosas que casi te emocionan, me quedo con eso: el contacto con el ciudadano que tantas cosas importantes me está diciendo últimamente con lo que me ha ocurrido. Antes de terminar hay una cosa que quiero decir sobre eldiario.es y los diarios digitales: en tiempos tan complicados, es un sector del periodismo en el que está siendo más difícil que el poder impida que se informe libremente. Hay medios de comunicación que se están viendo en un momento complicado para salir adelante económicamente y eso merma su capacidad de movimiento. En cambio, los digitales han sido un chorro de aire fresco y eso es digno de alabanza.