China consigue un superávit comercial histórico pese a los aranceles de Trump

China cerró 2025 con un superávit comercial récord que pone en cuestión la eficacia de los aranceles impulsados por Donald Trump para frenar el empuje exportador del país asiático. Pese a la caída de las ventas a Estados Unidos, la segunda economía del mundo logró compensar el golpe redirigiendo sus exportaciones hacia otros mercados, especialmente en Asia, y consolidó uno de los mayores excedentes comerciales de su historia.

Según los datos publicados por la Administración General de Aduanas china, el superávit comercial del gigante asiático alcanzó los 8,51 billones de yuanes, unos 1,22 billones de dólares. Una cifra inédita que supone un 20,5% más que en 2024 y que llega en un contexto marcado por el endurecimiento de la política comercial y por un clima de tensiones geopolíticas persistentes.

Las exportaciones chinas crecieron un 6,1% en yuanes durante el último año, hasta situarse en 26,99 billones, mientras que las importaciones apenas avanzaron un 0,5%, hasta los 18,48 billones. El desequilibrio entre ventas y compras explica el aumento del superávit y apunta a una debilidad relativa de la demanda interna china.

Aunque el crecimiento exportador fue inferior al de 2024, los datos muestran una gran capacidad de adaptación. Las exportaciones a Estados Unidos se redujeron casi un 20%, pero la caída se amortiguó con la búsqueda de nuevos destinos para los productos chinos. En particular, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) se consolidó como el principal socio comercial de China. Un giro hacia mercados regionales menos expuestos a la presión de Washington que incluyen países como Filipinas, Indonesia, Malasia, Singapur o Tailandia, 

Para la economista de Capital Economics Zichun Huang, esta resistencia podría prolongarse en 2026, aunque con un menor impacto positivo sobre el crecimiento económico. La analista subraya que China está ganando cuota de mercado global, pero el entorno sigue siendo frágil. En especial, tras la reciente amenaza de Trump de imponer un arancel del 25% a los países que comercien con Irán, del que China es el principal comprador de petróleo. De materializarse, podría poner fin a la tregua comercial firmada en octubre y reabrir un escenario de nuevas tensiones.

Los datos medidos en dólares, referencia habitual para los analistas internacionales, refuerzan esta lectura. En la moneda estadounidense, las exportaciones aumentaron un 5,5% en 2025, hasta los 3,77 billones de dólares, mientras que las importaciones se mantuvieron prácticamente estancadas en 2,58 billones.