La familia Escribano renuncia a la fusión de EM&E con Indra tras las tensiones con el Gobierno
El grupo Escribano Mechanical and Engineering (EM&E) da un paso atrás y renuncia a su fusión con Indra, según ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La decisión de la familia Escribano llega después de que esta semana el Gobierno hiciera oficial lo que era un secreto a voces: su descontento con la gobernanza de Indra en pleno proceso de integración con EM&E. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el principal accionista de Indra con el 28% del capital, ya había reclamado la salida de Escribano de la presidencia de Indra antes de seguir analizando su fusión con EM&E, su empresa familiar, al entender que existía un “conflicto de intereses”.
Tras esa comunicación por parte de la SEPI, el movimiento de la familia Escribano se ha producido solo unas horas después. “A la vista de la Información Relevante publicada por la SEPI el pasado 18 de marzo de 2026, desde EM&E consideramos que no se dan actualmente las circunstancias que permitan una potencial operación entre Indra Group y Escribano Mechanical and Engineering SLU, por lo que EM&E se retira de la operación”, asegura en un escueto comunicado.
Hay que recordar que la familia Escribano mantiene el control sobre el 14% del capital del grupo de defensa, donde es el segundo mayor accionista. Además, Ángel Escribano ostenta el cargo de presidente ejecutivo y Javier Escribano, de consejero dominical, en representación de EM&E. Unos cargos que, al menos de momento, mantienen.
Unas tensiones evidentes
Tras este movimiento, que pone fin a un proyecto de fusión negociado desde hace meses, Indra asegura que “como consecuencia de lo anterior, el proceso de análisis de la referida potencial operación se da por concluido”, según ha indicado la compañía cotizada a la CNMV.
Las tensiones se han hecho evidentes a lo largo de esta semana. A última hora del miércoles, la SEPI comunicó al supervisor de los mercados que había “trasladado a Indra su preocupación por la influencia que el conflicto de interés está teniendo en el análisis de dicha operación, a pesar de las medidas de mitigación puestas en marcha”.
También, que había “manifestado” que “una eventual operación con EM&E no debe ser concebida como instrumento para resolver el conflicto de interés, ni debe verse influida por el mismo; por el contrario, este conflicto debería despejarse antes de acometer el análisis de la operación”. En ese momento, no daba la fusión por cancelada. “SEPI ha solicitado que este conflicto sea resuelto de cara a poder continuar el análisis de la operación y adoptar una decisión sobre la misma que sea lo más ventajosa para Indra”, indicó a la CNMV la sociedad pública presidida por Belén Gualda.
Desplome en bolsa
El anuncio se ha realizado aún con el mercado bursátil abierto y la acción de Indra ha reaccionado con una caída prácticamente inmediata, de más de un 16%. Finalmente, la acción de Indra ha concluido la sesión con un desplomen del 12.28%, dejando cada título a 50 euros.
Pone así fin a una escalada alcista, alimentada por el despegue del sector de la defensa. En concreto, en el último año, sus acciones acumulan (pese a esta caída) un repunte de más de un 86%. Actualmente, Indra vale en bolsa más de 8.800 millones de euros.
Este mismo jueves, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya había adelantado que la SEPI trabajaba en resolver la situación. “Eso es una cuestión que tiene que ver con un supuesto problema de conflicto de interés y es la SEPI quien está trabajando en Indra sobre esta cuestión”, ha indicado en respuesta a la prensa a su llegada al Consejo Europeo.
Antes de conocer el fin de las negociaciones, el presidente de Indra, según indicaron varias fuentes a elDiario.es, no tenía intención de abandonar el cargo que ocupa en la multinacional española, al considerar que cuenta con el respaldo tanto del consejo de administración como del capital de la compañía. Escribano entiende que ha sido refrendado en su cargo por más del 98% de la junta de accionistas, que se celebró el año pasado, y que hay motivos para dejar la presidencia.
Según las mismas fuentes, el directivo cuenta con el beneplácito de los distintos fondos de inversión que tienen presencia en el accionario de la firma, como Amber –controlado por el inversor francés Joseph Oughourlian, principal accionista del grupo Prisa–; o Third Point, que ya se expresó al respecto pidiendo que la operación con EM&E saliese adelante.