Los gastos del lobby de ultrarricos que fichó a Lasquetty: 1.250 euros al mes para su presidente por revisar una newsletter
1.250 euros al mes por la “revisión editorial” de una newsletter semanal. Es uno de los gastos cargados por Julio Pomés, presidente de Fundación Civismo, a este ‘think tank’ de orientación marcadamente derechista que apadrinan ultrarricos como Juan Abelló o la dueña de Prosegur, Helena Revoredo, y que en 2024 fichó como patrono a Javier Fernández-Lasquetty, ideólogo de las privatizaciones sanitarias de Esperanza Aguirre en Madrid y ex gurú económico de Isabel Díaz Ayuso.
elDiario.es ha tenido acceso a una factura de 7.500 euros brutos emitida a Civismo por su presidente y fundador el 28 de septiembre de 2023. El concepto o “referancia [sic] del trabajo” que figura es: “Revisión editorial de la newsletter semanal de la Fundación Civismo durante el primer semestre de 2023”. Equivale a 1.250 euros brutos al mes solo por revisar esa lista de distribución de noticias que la entidad lleva tiempo sin enviar a sus suscriptores.
Preguntado por este asunto, Pomés reconoce la existencia de esos pagos y asegura que sus trabajos para Civismo van mucho más allá de revisar esas newsletter. “Las hago yo también”, dice al teléfono. “Aparte de ese trabajo”, afirma, hace “muchísimas más cosas” para la fundación. “Dedico 24 horas al día a la Fundación Civismo y dedico un montón de gastos a vivir en Madrid”, indicó en una breve conversación con este medio antes de colgar el teléfono.
Preguntado por este medio, Pomés no responde a la pregunta de si Civismo ha pagado el alquiler de la vivienda en el Paseo de la Castellana de Madrid en la que el lobista residió durante años, inmueble que al mismo tiempo albergaba la anterior sede de la entidad. “Solo había un baño que tenía dos puertas, una que daba a la oficina y otra a su casa”, explica una fuente con conocimiento directo del asunto, que pide el anonimato.
Pomés tampoco confirma que Civismo le comprase a su presidente durante años los ISBN (códigos identificativos de una publicación que funcionan como su DNI) para informes que publicaba la entidad. Según algunas fuentes, el 'think tank' adquiría esos ISBN (con el correspondiente sobreprecio) a una sociedad británica ya extinta, Economic Reviews LTD.
Esa sociedad pertenecía a Pomés, tal y como recoge el Registro Mercantil de Reino Unido. En el catálogo de la Biblioteca Nacional hay cerca de una decena de publicaciones editadas por Civismo con su propio ISBN: de estudios firmados por su presidente a un informe sobre el sector del vapeo y una monografía firmada por Agustín García Inda, actual CEO de la Corporación Empresarial Pública de Aragón (CEPA).
Pomés, que el mes pasado cumplió 76 años, está muy vinculado a Navarra (la única vivienda que tiene a su nombre es un céntrico piso en Pamplona). Su 'think tank' ha situado sistemáticamente a la Comunidad de Madrid a la cabeza del “Índice de Libertad Económica” de Civismo, que mide aspectos como el esfuerzo fiscal, el gasto público o el empleo público. En 2021, el propio Pomés entregó a Ayuso el premio anual de Civismo por convertir la región “en un inestimable reducto de libertad”.
La factura a la que ha tenido elDiario.es es posterior al fuerte incremento de las donaciones a Civismo que se produjo entre 2019 y 2022. Ese año la entidad registró un récord de gastos de 304.677 euros, con una importante desviación del 24% respecto a los 245.000 euros inicialmente presupuestados.
Así lo reveló un análisis de las cuentas del 'think tank' realizado en 2024 que confirmó que entre sus donantes estaban Abelló, Prosegur o el multimillonario Víctor de Urrutia, otro de sus patronos ultrarricos. La memoria anual que la entidad publica en su web no detalla cifras económicas.
Pomés, que compara a Pedro Sánchez con el ministro de Propaganda nazi, Joseph Goebbels, se dedicaba en los 90 a dar clases de Química (disciplina de la que es doctor) en la Universidad Pública de Navarra. A principios de siglo se recicló como lobista. Con un diploma en Alta Dirección de Empresas por el IESE, la escuela de negocios de la Universidad de Navarra (del Opus Dei), montó un 'think tank' allí (Institución Futuro) y luego Civismo, cuya primera sede estaba en Navarra.
Su hermano es Javier Pomés, ex eurodiputado de UPN-PP y ex consejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Navarra, que fue imputado en 2025 por un delito contra la seguridad vial por conducir sin puntos en su carnet en Pamplona y en 2018 aceptó una condena de 16 meses de cárcel por alzamiento de bienes al ayudar a un jeque árabe a eludir una deuda millonaria con la Seguridad Social. Poco después, trascendía que Julio Pomés estaba pidiendo dinero por carta a empresarios de Navarra para financiar un informe contrario al gobierno que entonces lideraba Uxue Barcos, nacionalista de izquierdas.
“Estado limitado”
Civismo se define como “catalizador de ideas que trabaja en defensa de la libertad” y aboga por un “Estado limitado”. Forma parte de Atlas Network, red global de fundaciones y 'think tanks' de corte conservador y libertario impulsada por multimillonarios y fundaciones de derecha como la Fundación Koch, la Heritage Foundation y Templeton, así como grandes corporaciones de sectores como el petróleo, el tabaco y el farmacéutico.
Civismo lleva años calificando a España como “un infierno fiscal”, tal y como defiende Alberto Núñez Feijóo, líder del PP. Hace unos días organizó un encuentro sobre esta cuestión en el que un fiscalista que lleva meses acusando a Hacienda de “carterista” declaró que España se ha convertido en una “Corea del Norte en materia fiscal” y que la Agencia Tributaria es una “mafia”.
Los miembros del PP son habituales en actos del lobby, aunque también hay vínculos con la ultraderecha. Juan Ángel Soto, director de Civismo hasta 2021, fue luego director de Internacional de Disenso, la fundación de Vox. También estuvo muy vinculado a Civismo durante años Carlos Espinosa de los Monteros, ex Comisionado de Marca España y padre del exdiputado de Vox Iván Espinosa de los Monteros. El vicepresidente de la fundación es Juan Félix Huarte, heredero del constructor navarro Félix Huarte, que se hizo de oro durante la dictadura y construyó el Valle de los Caídos.
El actual director general de Civismo es Albert Guivernau, ex número dos en 2023 en las listas al Ayuntamiento de Barcelona por Valents, efímero partido conservador y constitucionalista. Hace un par de años El País lo incluyó en un reportaje sobre “los fans españoles” del histriónico presidente argentino, Javier Milei, en vísperas de su visita a España invitado por Ayuso. Economía Digital citaba hace unas semanas a Civismo entre los 15 think tanks “que marcan el pulso económico y político de España”.
La entidad tiene entre sus estudios más conocidos su “Día de la Liberación Fiscal”, cuándo calcula que un español deja de pagar impuestos cada año. En 2024, tras fichar a Lasquetty, otorgó su premio anual al juez jubilado Manuel García-Castellón.
Recientemente, ha lanzado un Centro de Análisis de la Sostenibilidad del Modelo Económico (CASME) del que forman parte figuras como Lasquetty, José Luis Feito (CEOE), Juan Iranzo (condenado por las tarjetas ‘black’) o Daniel Lacalle. Entre otras cuestiones se pregunta si “compensa no trabajar en España”: “En determinados contextos, no trabajar y depender de las ayudas sociales puede ser más ventajoso que aceptar un empleo formal con el SMI” por “la interacción” entre salario mínimo, subsidios por desempleo y trabajo sumergido, sostiene.
El director del CASME es el secretario general de la Fundación Civismo, el catedrático emérito de la Complutense Francisco Cabrillo, al que Ayuso nombró consejero de la Cámara de Cuentas madrileña junto al expresidente Joaquín Leguina. Allí cobra más de 124.000 euros anuales. Cabrillo ya fue colocado por Aguirre en 2004 para presidir el Consejo Económico y Social de la Comunidad de Madrid. Poco después de cesar en 2012 presidió brevemente Libertad Digital, de la que fue socio otro ultrarrico patrono de Civismo, Víctor Ruiz, accionista de Azkoyen y fundador de la quebrada ingeniería Eurofinsa.
Cabrillo también llegó a ser nombrado presidente del consejo asesor de Madrid Network, opaca asociación a la que la Comunidad de Madrid destinó decenas de millones de dinero público cuyo rastro se ha perdido. Su nombramiento se anunció en 2012 a bombo y platillo aunque el máximo órgano fiscalizador de Madrid ha asegurado que tal consejo asesor “nunca se llegó a constituir”.
Entre las personas que han asesorado a Civismo está el economista Javier Santacruz, asesor de la fundación del PP (Reformismo XXI) al que la Guardia Civil denunció en diciembre de 2024 por la supuesta extracción ilegal de tierras para Quantum Minería, que quiere abrir una mina de tierras raras en Ciudad Real.
Ex economista jefe de Civismo, administró brevemente (año y medio, hasta septiembre de 2018) la citada sociedad británica de Pomés, Economic Reviews LTD. Al teléfono, Santacruz vincula esa firma a la relación de Civismo con un 'think tank' de orientación similar en Londres, el Institute of Economic Affairs (IEA). Asegura desconocer esa operativa con los ISBN de los informes de Civismo.
Otras personas vinculadas a Civismo son el citado Lacalle (ex “jefe de Estrategia”), Cayetana Álvarez de Toledo, Fernando del Pino (de la familia dueña de Ferrovial), José María Rotellar (asesor a tiempo parcial del gobierno madrileño), Luis María Linde (gobernador del Banco de España con el PP) o Ignacio Ruiz-Jarabo, exdirector de la Agencia Tributaria con José María Aznar y columnista en medios de derechas.