Las subidas del alquiler nos han hecho hasta un 19% más pobres en una década: el impacto, provincia por provincia

La subida de precio en los nuevos contratos de alquiler asfixia a las familias inquilinas españolas. Los caseros aprovechan el cambio de contrato para subir los precios de media un 37% en 2024 en comparación a los precios de 2015 y hacer que las familias pierdan de media un 11% de poder adquisitivo, según un nuevo informe del gabinete económico de Comisiones Obreras.

La Comunitat Valenciana es la que sale peor parada de esta situación: allí los nuevos contratos suben un 55% y eso conlleva una pérdida de poder adquisitivo del 19%.

Esta situación está provocada por el hecho de que, entre 2015 y 2024, los salarios han subido más (un 26%) que los contratos de alquiler existentes (un 21%), pero mucho menos que los nuevos contratos, que se han disparado un 37%.

Por ley, los caseros no pueden subir los precios por encima de lo que marca el IRAV (Índice de Referencia de Alquiler de Viviendas), que actualmente se encuentra en el 2%, o del IPC en los contratos anteriores a mayor de 2023. En cambio, para los nuevos contratos solo hay limitaciones en las zonas declaradas como tensionadas por las Comunidades Autónomas. En el resto, los caseros aprovechan los nuevos contratos para aplicar grandes subidas.

Las subidas en los nuevos contratos tienen impactos muy diferentes en función del territorio. Así, además de la provincia de Valencia, hasta 10 comunidades han experimentado subidas de precio superiores al 37% de la media española. En Balears, los precios han subido un 48% en los nuevos contratos desde 2015, en Málaga un 47% y en Guadalajara, un 44%. Incluso en las provincias menos asfixiadas por la subida de precio de los nuevos contratos, que son Ceuta y Melilla, estos han aumentado un 17 y un 14% sus precios, respectivamente.

Si lo medimos en comparación con los salarios, en este caso el estudio se centra en Comunidades Autónomas y no provincias: tan solo Melilla, Extremadura y Ceuta han conseguido que la subida de sueldos sea superior a la de los nuevos contratos de alquiler y, por tanto, que estos contratos no empobrezcan a sus ciudadanos.

De nuevo en la Comunitat Valenciana están los ciudadanos más empobrecidos, donde la diferencia entre los nuevos contratos y las subidas salariales resta un 19% del poder adquisitivo. Si, en cambio, se compara la subida salarial con la subida de precios de contratos de alquiler ya existentes, los ciudadanos se salvan y consiguen aumentar un 5% su poder adquisitivo.

En Madrid, los firmantes de nuevos contratos de alquiler pierden un 14% de poder adquisitivo en comparación con los sueldos medios, lo mismo que en Baleares y por encima de Castilla-La Mancha y Aragón (-13% ambas), que también están por encima de la media española del 11%, que es la misma que tiene Cantabria.

Las cifras desde 2015 del Instituto Nacional de Estadística se consiguen a partir de estimaciones estadísticas obtenidas de 2020 hacia atrás, puesto que el desglose se realiza desde 2020.

Por eso, el estudio de Comisiones Obreras también calcula la pérdida de poder adquisitivo entre 2020 y 2024 basándose en la diferencia de las subidas salariales y los precios de nuevos contratos de alquiler.

En este último periodo, la Comunitat Valenciana sale aún peor parada con un 20% de pérdida de poder adquisitivo, pero Melilla y Asturias ocupan el segundo y el tercer lugar respectivamente con una caída del 15% y del 14%, respectivamente, con nuevos contratos. La pérdida de poder adquisitiva de los españoles que firman nuevos contratos sería del 6% a tenor de las subidas salariales medias y los aumentos de precio de los nuevos contratos de alquiler.