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Por qué deberías hacer hueco en tu agenda para visitar los diez CaixaForum de España

Tomás Muñoz M.

El pasado 21 de junio abrió sus puertas el nuevo CaixaForum València, situado en el interior del Ágora de la Ciutat de les Arts i les Ciències. Tras casi cuatro años de trabajos, la red de centros culturales más amplia del país cuenta por fin con una sede permanente en la capital valenciana, ciudad que se une así a otras como Madrid, Barcelona o Palma que ya contaban con su propio emplazamiento. En total, diez edificios emblemáticos y distribuidos por toda España, que configuran una verdadera ruta en la que el entorno es tan importante como la propia muestra.

Y es que los CaixaForum son museos y salas de exposiciones de primer nivel, pero sus sedes también son obras dignas de visitarse por sí mismas. La conjugación de ambos factores convierte estos espacios en parada obligatoria y los hace dignos de ser incluidos en la nómina de monumentos de las ciudades que los albergan.

1. CaixaForum València: devolviendo el Ágora a la vida

Pese a ser el último en completar la lista, el de Valencia es uno de los CaixaForum más impresionantes. El edificio que lo acoge, el Ágora, es una inmensa plaza cubierta diseñada por el arquitecto Santiago Calatrava y situada entre el puente Assut de l’Or y el Oceanogràfic. Para adaptar la construcción a su nuevo uso, tras permanecer cerrada al público desde 2015, la Fundación “la Caixa” recurrió a Enric Ruiz-Geli y su estudio, Cloud 9. El centro fue concebido como “una enorme ballena a la que había que dotar de vida”. Para ello, Ruiz-Geli planificó la distribución de los diferentes espacios sobre una superficie útil de 6.500 metros cuadrados. El resultado son dos enormes salas de exposiciones, varias aulas polivalentes, un auditorio con capacidad para 300 espectadores, una librería e, incluso, un restaurante. Para inaugurarlo, las tres primeras muestras han seguido temáticas tan ambiciosas como interesantes: Horizonte y límite. Visiones del paisaje (hasta el 8 de enero de 2023), Faraón. Rey de Egipto (hasta el 26 de febrero de 2023) y #LaNube{IA} (hasta el 23 de julio de 2023). Además, los visitantes podrán disfrutar de dos esculturas permanentes obra de las artistas Inma Femenía y Anna Talens, ambas de origen valenciano.

2. CaixaForum Barcelona: el mayor bosque vertical

Con sede en la antigua fábrica textil Casaramona —diseñada por Josep Puig i Cadafalch—, el de la Ciudad Condal es una de las joyas de la Fundación “la Caixa”. Su primer atractivo es el propio edificio, ejemplo vivo de la arquitectura modernista industrial catalana de principios del siglo pasado. Aquí el visitante puede detenerse a contemplar su bóveda catalana con jácenas y pilares de hierro, todo acompasado con materiales tan selectos como el trencadís, la vidriera o la cerámica. El conjunto se completa con un mosaico modernista del autor Lluís Bru i Salelles, así como con las obras de Lucio Fontana, Sol LeWitt y Joseph Beuys. Entre las exposiciones actuales, destaca la exhibición del tapiz de Joan Miró, recientemente restaurado y que incluye la famosa estrella azul símbolo de la Fundación “la Caixa”. Por si esto fuera poco, la antigua pared del Palau de la Metal·lúrgia del recinto lucirá a partir de diciembre el mayor bosque vertical de España, con 12 metros de altura, 50 de anchura y más de 22.000 plantas de 40 especies vegetales, 15 de ellos árboles de grandes dimensiones.

3. CaixaForum Madrid: en el corazón del arte

En pleno centro del llamado triángulo del arte madrileño —formado por el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza y el Reina Sofía— se encuentra el CaixaForum de la capital de España. Desde su reforma en 2002 de la mano del estudio Herzog y De Meuron, su edificio vanguardista se ha consolidado como referencia del arte de contraste, donde ladrillo y metal se funden con uno de los jardines verticales más populares. Esta obra del paisajista francés Patrick Blanc incrementa la belleza del recorrido histórico y monumental que es el Paseo del Prado, recientemente incluido en el listado del Patrimonio Mundial de la Unesco y completa la oferta de las tres grandes pinacotecas.

4. CaixaForum Lleida: ‘The show must go on’

El antiguo Teatro Viñes, de estilo modernista y situado en la avenida de Blondel, es la sede del CaixaForum ilerdense. Su vinculación con el espectáculo viene de antiguo, ya que acogió durante años eventos de diferente índole a principios del siglo XX, hasta que se convirtió en sala de cine mudo. Tras una decadencia paulatina, el inmueble fue recuperado por la Fundación “la Caixa”, entidad que encargó al arquitecto Juan de Ramos su restauración, respetando al máximo su característica fachada.

5. CaixaForum Palma: más de un siglo de historia

La capital balear acoge uno de los CaixaForum más peculiares de toda España. Su edificación principal fue el conocido Gran Hotel de Palma, abierto en 1903 y uno de los ejemplos paradigmáticos del modernismo catalán. Pese a que usos posteriores ocultaron algunos de los elementos ornamentales que hoy lo definen, durante la rehabilitación llevada a cabo por Domènech i Montaner se dio prioridad a su recuperación. El resultado es un edificio emblemático que, además, está reconocido como bien de interés por parte del Ministerio de Cultura.

6. CaixaForum Girona: el encanto de la Edad Media

Visitar el recinto del CaixaForum de Girona lleva directamente a la época medieval, ya que la primera reseña de la que se tiene constancia data del siglo XI. Sin embargo, el característico soportal de su patio interior es del siglo XIII. Tras pasar por diferentes manos y experimentar varias remodelaciones, el inmueble terminó recibiendo el nombre de Fontana d’Or, que es cómo todavía se le conoce actualmente. Con el paso de los años se fueron incorporando obras originales del periodo medieval procedentes de otras zonas de la ciudad para completar la propuesta.

7. CaixaForum Tarragona: trabajo y ahorro en el campo y el mar

La sede del CaixaForum tarraconense cautiva por lo imponente de su aspecto. Al monumental tamaño del edificio que la alberga, hay que sumar su particular estilo neoclásico y su distintivo torreón. Todo ello vigilado atentamente por cuatro esculturas de Salvador Martorell: dos de ellas, en las alturas, representan el trabajo y el ahorro, mientras que las dos restantes, custodiadas por columnas dóricas, simbolizan el campo y el mar, iconos de la ciudad.

8. CaixaForum Sevilla: la inundación de color

Junto al gran rascacielos de la capital andaluza, en plena isla de la Cartuja, se ubica el moderno CaixaForum de Sevilla. De nuevo se trata de un centro atrevido y rompedor. Tanto es así, que la recepción exterior está conformada por una marquesina plateada, realizada en espuma de aluminio, que guía la luz hacia el interior de la construcción, coloreando de esta forma todo el espacio. Al mismo tiempo, el emplazamiento cultural puede presumir de contar con más de 8.000 metros cuadrados destinados a acoger exposiciones y celebrar eventos, entre otras prestaciones y servicios públicos.

9. CaixaForum Zaragoza: un árbol para unir la ciudad

La antigua estación de tren de El Portillo se rehabilitó a finales de la década de 2000 para acoger el CaixaForum de la Fundación “la Caixa”. De esta forma, la arquitecta Carme Pinós decidió romper con la frontera invisible que dividía en dos la capital aragonesa y recuperar este espacio para las personas. Los recorridos que realizan el hormigón y el acero terminan constituyendo un edificio en forma de árbol, cuyas hojas se iluminan con luces azules ofreciendo un gran espectáculo al anochecer. En el interior, dos grandes salas —de 760 y 438 metros cuadrados— garantizan el vínculo entre visitantes y arte a lo largo de todo el año.

10. CaixaForum Macaya, una joya modernista

El recinto que alberga el CaixaForum Macaya contiene muchas de las características de sus hermanos pequeños: se ubica en una ciudad catalana —Barcelona—, tiene más de cien años, es una joya del modernismo y cuenta con varios reconocimientos y niveles de protección histórica. Situado en la Casa Macaya, su diseñador fue Puig i Cadafalch, a la vez autor de la famosa Casa Amatller, construida en las mismas fechas. En 1947, “la Caixa” compró el edificio y en 1976 instaló un espacio de exposiciones inicial que se mantuvo abierto hasta la inauguración de CaixaForum Barcelona en 2002. Desde ese año y hasta 2004, Macaya fue sede de CosmoCaixa. Entre las particularidades de su oferta se encuentra el hecho de que es el único centro de la red que abarca el ámbito de las ciencias sociales, razón por la que fue reconocido como Centro Internacional Unesco.

…Y una visita científica: CosmoCaixa Barcelona

Además de los diez CaixaForum, la Fundación “la Caixa” también ofrece al público la posibilidad de visitar uno de los museos de ciencia pioneros en Europa: CosmoCaixa Barcelona. Con más de 30.000 metros cuadrados dedicados a la divulgación científico-técnica y ubicado en una construcción modernista en un excelente estado de conservación, este espacio puede presumir, además, de ser cada vez más sostenible. Entre sus grandes atractivos, al margen de las muestras temporales y las exposiciones permanentes, se encuentran dos llamativas zonas verdes —el Bosque Inundado y el Jardín Vertical—, así como un cubo de cristal flotante entre el edificio principal y la Plaza de la Ciencia.

El pasado 21 de junio abrió sus puertas el nuevo CaixaForum València, situado en el interior del Ágora de la Ciutat de les Arts i les Ciències. Tras casi cuatro años de trabajos, la red de centros culturales más amplia del país cuenta por fin con una sede permanente en la capital valenciana, ciudad que se une así a otras como Madrid, Barcelona o Palma que ya contaban con su propio emplazamiento. En total, diez edificios emblemáticos y distribuidos por toda España, que configuran una verdadera ruta en la que el entorno es tan importante como la propia muestra.

Y es que los CaixaForum son museos y salas de exposiciones de primer nivel, pero sus sedes también son obras dignas de visitarse por sí mismas. La conjugación de ambos factores convierte estos espacios en parada obligatoria y los hace dignos de ser incluidos en la nómina de monumentos de las ciudades que los albergan.

1. CaixaForum València: devolviendo el Ágora a la vida

Pese a ser el último en completar la lista, el de Valencia es uno de los CaixaForum más impresionantes. El edificio que lo acoge, el Ágora, es una inmensa plaza cubierta diseñada por el arquitecto Santiago Calatrava y situada entre el puente Assut de l’Or y el Oceanogràfic. Para adaptar la construcción a su nuevo uso, tras permanecer cerrada al público desde 2015, la Fundación “la Caixa” recurrió a Enric Ruiz-Geli y su estudio, Cloud 9. El centro fue concebido como “una enorme ballena a la que había que dotar de vida”. Para ello, Ruiz-Geli planificó la distribución de los diferentes espacios sobre una superficie útil de 6.500 metros cuadrados. El resultado son dos enormes salas de exposiciones, varias aulas polivalentes, un auditorio con capacidad para 300 espectadores, una librería e, incluso, un restaurante. Para inaugurarlo, las tres primeras muestras han seguido temáticas tan ambiciosas como interesantes: Horizonte y límite. Visiones del paisaje (hasta el 8 de enero de 2023), Faraón. Rey de Egipto (hasta el 26 de febrero de 2023) y #LaNube{IA} (hasta el 23 de julio de 2023). Además, los visitantes podrán disfrutar de dos esculturas permanentes obra de las artistas Inma Femenía y Anna Talens, ambas de origen valenciano.

2. CaixaForum Barcelona: el mayor bosque vertical

Con sede en la antigua fábrica textil Casaramona —diseñada por Josep Puig i Cadafalch—, el de la Ciudad Condal es una de las joyas de la Fundación “la Caixa”. Su primer atractivo es el propio edificio, ejemplo vivo de la arquitectura modernista industrial catalana de principios del siglo pasado. Aquí el visitante puede detenerse a contemplar su bóveda catalana con jácenas y pilares de hierro, todo acompasado con materiales tan selectos como el trencadís, la vidriera o la cerámica. El conjunto se completa con un mosaico modernista del autor Lluís Bru i Salelles, así como con las obras de Lucio Fontana, Sol LeWitt y Joseph Beuys. Entre las exposiciones actuales, destaca la exhibición del tapiz de Joan Miró, recientemente restaurado y que incluye la famosa estrella azul símbolo de la Fundación “la Caixa”. Por si esto fuera poco, la antigua pared del Palau de la Metal·lúrgia del recinto lucirá a partir de diciembre el mayor bosque vertical de España, con 12 metros de altura, 50 de anchura y más de 22.000 plantas de 40 especies vegetales, 15 de ellos árboles de grandes dimensiones.

3. CaixaForum Madrid: en el corazón del arte

En pleno centro del llamado triángulo del arte madrileño —formado por el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza y el Reina Sofía— se encuentra el CaixaForum de la capital de España. Desde su reforma en 2002 de la mano del estudio Herzog y De Meuron, su edificio vanguardista se ha consolidado como referencia del arte de contraste, donde ladrillo y metal se funden con uno de los jardines verticales más populares. Esta obra del paisajista francés Patrick Blanc incrementa la belleza del recorrido histórico y monumental que es el Paseo del Prado, recientemente incluido en el listado del Patrimonio Mundial de la Unesco y completa la oferta de las tres grandes pinacotecas.

4. CaixaForum Lleida: ‘The show must go on’

El antiguo Teatro Viñes, de estilo modernista y situado en la avenida de Blondel, es la sede del CaixaForum ilerdense. Su vinculación con el espectáculo viene de antiguo, ya que acogió durante años eventos de diferente índole a principios del siglo XX, hasta que se convirtió en sala de cine mudo. Tras una decadencia paulatina, el inmueble fue recuperado por la Fundación “la Caixa”, entidad que encargó al arquitecto Juan de Ramos su restauración, respetando al máximo su característica fachada.

5. CaixaForum Palma: más de un siglo de historia

La capital balear acoge uno de los CaixaForum más peculiares de toda España. Su edificación principal fue el conocido Gran Hotel de Palma, abierto en 1903 y uno de los ejemplos paradigmáticos del modernismo catalán. Pese a que usos posteriores ocultaron algunos de los elementos ornamentales que hoy lo definen, durante la rehabilitación llevada a cabo por Domènech i Montaner se dio prioridad a su recuperación. El resultado es un edificio emblemático que, además, está reconocido como bien de interés por parte del Ministerio de Cultura.

6. CaixaForum Girona: el encanto de la Edad Media

Visitar el recinto del CaixaForum de Girona lleva directamente a la época medieval, ya que la primera reseña de la que se tiene constancia data del siglo XI. Sin embargo, el característico soportal de su patio interior es del siglo XIII. Tras pasar por diferentes manos y experimentar varias remodelaciones, el inmueble terminó recibiendo el nombre de Fontana d’Or, que es cómo todavía se le conoce actualmente. Con el paso de los años se fueron incorporando obras originales del periodo medieval procedentes de otras zonas de la ciudad para completar la propuesta.

7. CaixaForum Tarragona: trabajo y ahorro en el campo y el mar

La sede del CaixaForum tarraconense cautiva por lo imponente de su aspecto. Al monumental tamaño del edificio que la alberga, hay que sumar su particular estilo neoclásico y su distintivo torreón. Todo ello vigilado atentamente por cuatro esculturas de Salvador Martorell: dos de ellas, en las alturas, representan el trabajo y el ahorro, mientras que las dos restantes, custodiadas por columnas dóricas, simbolizan el campo y el mar, iconos de la ciudad.

8. CaixaForum Sevilla: la inundación de color

Junto al gran rascacielos de la capital andaluza, en plena isla de la Cartuja, se ubica el moderno CaixaForum de Sevilla. De nuevo se trata de un centro atrevido y rompedor. Tanto es así, que la recepción exterior está conformada por una marquesina plateada, realizada en espuma de aluminio, que guía la luz hacia el interior de la construcción, coloreando de esta forma todo el espacio. Al mismo tiempo, el emplazamiento cultural puede presumir de contar con más de 8.000 metros cuadrados destinados a acoger exposiciones y celebrar eventos, entre otras prestaciones y servicios públicos.

9. CaixaForum Zaragoza: un árbol para unir la ciudad

La antigua estación de tren de El Portillo se rehabilitó a finales de la década de 2000 para acoger el CaixaForum de la Fundación “la Caixa”. De esta forma, la arquitecta Carme Pinós decidió romper con la frontera invisible que dividía en dos la capital aragonesa y recuperar este espacio para las personas. Los recorridos que realizan el hormigón y el acero terminan constituyendo un edificio en forma de árbol, cuyas hojas se iluminan con luces azules ofreciendo un gran espectáculo al anochecer. En el interior, dos grandes salas —de 760 y 438 metros cuadrados— garantizan el vínculo entre visitantes y arte a lo largo de todo el año.

10. CaixaForum Macaya, una joya modernista

El recinto que alberga el CaixaForum Macaya contiene muchas de las características de sus hermanos pequeños: se ubica en una ciudad catalana —Barcelona—, tiene más de cien años, es una joya del modernismo y cuenta con varios reconocimientos y niveles de protección histórica. Situado en la Casa Macaya, su diseñador fue Puig i Cadafalch, a la vez autor de la famosa Casa Amatller, construida en las mismas fechas. En 1947, “la Caixa” compró el edificio y en 1976 instaló un espacio de exposiciones inicial que se mantuvo abierto hasta la inauguración de CaixaForum Barcelona en 2002. Desde ese año y hasta 2004, Macaya fue sede de CosmoCaixa. Entre las particularidades de su oferta se encuentra el hecho de que es el único centro de la red que abarca el ámbito de las ciencias sociales, razón por la que fue reconocido como Centro Internacional Unesco.

…Y una visita científica: CosmoCaixa Barcelona

Además de los diez CaixaForum, la Fundación “la Caixa” también ofrece al público la posibilidad de visitar uno de los museos de ciencia pioneros en Europa: CosmoCaixa Barcelona. Con más de 30.000 metros cuadrados dedicados a la divulgación científico-técnica y ubicado en una construcción modernista en un excelente estado de conservación, este espacio puede presumir, además, de ser cada vez más sostenible. Entre sus grandes atractivos, al margen de las muestras temporales y las exposiciones permanentes, se encuentran dos llamativas zonas verdes —el Bosque Inundado y el Jardín Vertical—, así como un cubo de cristal flotante entre el edificio principal y la Plaza de la Ciencia.

El pasado 21 de junio abrió sus puertas el nuevo CaixaForum València, situado en el interior del Ágora de la Ciutat de les Arts i les Ciències. Tras casi cuatro años de trabajos, la red de centros culturales más amplia del país cuenta por fin con una sede permanente en la capital valenciana, ciudad que se une así a otras como Madrid, Barcelona o Palma que ya contaban con su propio emplazamiento. En total, diez edificios emblemáticos y distribuidos por toda España, que configuran una verdadera ruta en la que el entorno es tan importante como la propia muestra.

Y es que los CaixaForum son museos y salas de exposiciones de primer nivel, pero sus sedes también son obras dignas de visitarse por sí mismas. La conjugación de ambos factores convierte estos espacios en parada obligatoria y los hace dignos de ser incluidos en la nómina de monumentos de las ciudades que los albergan.