¿Cuánto cuestan en España los relojes de lujo que futbolistas como Carvajal, Silva o Cazorla compraron a la empresa andorrana?
Si alguien quisiera hacerse con un Rolex Daytona como el que popularizó Paul Newman en los 70, con las subesferas en contraste y números con tipografía art dèco, no solo tendría que desembolsar los 200.000 euros que puede costar una pieza de estas características. Los relojes de gama alta de Rolex o los Patek Philippe, como los que los futbolistas Dani Carvajal (Real Madrid), Santi Cazorla (Oviedo), Giovani Lo Celso (Betis), Thomas Teye Partey (Villarreal), César Azpilicueta (Sevilla) y Juan Bernat (Eibar) compraron a una empresa andorrana que ahora un juez del principado investiga por supuesto contrabando, requieren mucho más que una cuenta corriente bien engrasada.
Como ocurre con otros artículos de lujo, como el codiciadísimo bolso Birkin de Hermés, en la lista de espera para hacerse con uno de ellos lo que importa no es el orden de llegada, sino la buena relación que se llegue a establecer con el vendedor. “Tú te puedes apuntar a una lista de espera y puede seguirla tu hijo, tu nieto… Si es lujo, no es accesible”, explica Santiago Tejedor, fundador y editor de Horas y Minutos, web española especializada en relojes. Lo que hacen las marcas para alimentar su exclusividad es fabricar poco: “Mantienen el nivel de stock bajo para que siga siendo un objeto deseado y al que solo tienen acceso los verdaderos clientes”.
Aquí, el interés de la marca por alinearse con la imagen del comprador o la valoración exhaustiva que hacen de sus potenciales clientes son fundamentales con el fin de evitar que sus productos acaben a la venta en el mercado gris: “Los relojes tienen trazabilidad y las tiendas hacen una auténtica inspección de los clientes a los que van a vender”, explica Tejedor poniendo como ejemplo la forma en que trabajan en joyerías como Rabat, en Madrid, distribuidor oficial de Rolex. “Las marcas lo que intentan evitar es que llegue un tío, lo compre y a las dos semanas lo revenda por el doble. Quieren que su cliente esté mimado, que se sienta privilegiado y no quieren flippers [compradores que revenden rápidamente]”.
¿Por qué cuestan tanto? Además de su valor monetario y detrás de la dificultad para hacerse con ellos, está el valor simbólico; asociándolos a la riqueza, el poder y la masculinidad. “Rolex se ha convertido en símbolo de estatus, pero no es alta relojería como sí es Patek; en España tú tienes un Rolex y dices ‘esa persona ha llegado’, son relojazos pero se fabrican de manera industrial, no es artesanía”, apunta el experto, que señala cómo Patek Philippe, que sí es alta relojería, se ha convertido en otra de esas marcas fetiche mientras firmas como la alemana Lange & Söhne “puede mirar a los ojos a Patek pero sin embargo los jugadores o músicos no la compran porque no representa ese ‘yo tengo una pasta y me lo puedo comprar”.
Rolex se ha convertido en símbolo de estatus (...) en España tú tienes un Rolex y dices ‘esa persona ha llegado
En el primer episodio de Succession, esa serie de ultrarricos estadounidenses que puso en nuestro imaginario la idea del lujo silencioso –la vestimenta y accesorios nada ostentosos que sin embargo un ojo entrenado sabrá reconocer como caro y exclusivo–, Tom Wambsgans, el yerno trepa del poderoso Logan Roy, intenta ganarse su respeto regalándole un Patek Philippe. “Cada vez que lo miras te dice exactamente lo rico que eres”, le dice. Será uno de los muchos relojes cargados de simbolismo que desfilarán por pantalla a lo largo de sus cuatro temporadas y que los entusiastas de la muñeca han listado. Algunos de ellos, curiosamente, coinciden con los adquiridos por los futbolistas mencionados anteriormente según ha podido comprobar este medio al acceder al sumario del caso.
El Rolex Daytona de acero que Carvajal adquirió en 2021 por 64.800 euros, iniciándose así en el coleccionismo, según explicó a la revista Esquire, y por el que ahora tendrá que dar explicaciones ante un juez de Andorra, pertenece a la gama más codiciada de la firma. El Patek Philippe Nautilus, en el que coinciden en gusto Thomas Partey y Juan Bernat con diferentes referencias, comenzó comercializándose como un reloj deportivo de lujo y, según explica Santiago Tejedor de Horas y Minutos, ha acabado convirtiéndose en un imposible: “Para conseguirlo, antes tienes que hacerte con otros grandes complicaciones [relojes que incluyen funciones mecánicas avanzadas] como el Perpetual Calendar”. Esta es otra de las prácticas habituales del sector: para alcanzar tu verdadero objeto de deseo, tendrás primero que fidelizarte como cliente adquiriendo otras piezas menos demandadas. Otros, como el Patek Philippe Aquanaut que compró también Thomas Partey en 2022 por la friolera de 175.000 euros a través de la empresa andorrana imputada, y que ahora ronda los 125.000-155.000 euros en el mercado de segunda mano, sirven como ejemplo para identificar la burbuja que se creó en torno a este modelo concreto a raíz de la pandemia. “Una prueba de que, incluso con modelos de éxito, invertir en relojes no es aconsejable”, opina Tejedor.
A continuación, el listado completo de relojes adquiridos por los siete futbolistas citados, con la excepción de Santi Cazorla González, que pagó 58.000 euros por un modelo que no aparece identificado.
Dani Carvajal pagó 60.000 euros y un pago adicional de 4.800 euros por su Rolex Daytona Platinum (Ref. 116506). Pero en el mercado, casi siempre de segunda mano porque es prácticamente imposible encontrarlo en retail debido a que es uno de los modelos más exclusivos de Daytona, su precio más bajo alcanza los 75.000 y el más alto unos 100.000 euros (si se adquiere nuevo); lo habitual es encontrarlo entre los 80.000 y 95.000 euros. Es una pieza especial, no está entre los clásicos de Daytona y se lanzó en 2013 para conmemorar los 50 años de la gama, siendo el primero en platino macizo, mucho más denso que el acero o el oro. Podría decirse que es como llevar un lingote en la muñeca.
Giovani Lo Celso adquiere dos relojes. El primero, este Patek Philippe Aquanaut (Ref. 5167A), por 41.000, importado desde Andorra en noviembre de 2021 por un valor de 31.200, mientras que en el mercado español, este mismo modelo es prácticamente imposible de conseguir en boutique porque hay listas de espera muy cerradas. En condiciones de bastante uso, puede costar en torno a los 60.000 euros, pero piezas en muy buenas condiciones o prácticamente nuevas rondan los 75.000-80.000 euros. Es lo que se conoce como un entry level, de una gama media y coste no tan elevado, con una estética menos ostentosa pero de altísima demanda.
Lo más peculiar de este modelo de Patek, lanzado en 1997, es que se asocia con la riqueza joven. Primero rechazado por los más puristas por su estética deportiva, han contribuido a popularizarlo artistas como Drake o Travis Scott y en los últimos años ha multiplicado por dos su precio por el hype.
El segundo reloj adquirido por el jugador del Betis es un Rolex Day-Date 40 (Ref. 228235), una pieza en oro rosa menos exclusiva y más accesible en boutique, aunque ligeramente más barata que la anterior y con historia. El conocido como “Rolex de presidente”, popularizado primero por Lyndon B. Johnson en Estados Unidos, ha sido también visto en la muñeca de Donald Trump en su versión de oro amarillo y ronda los 45.000-60.000 euros, pero es cierto que su precio puede variar y elevarse considerablemente si se adquiere, por ejemplo, con esfera de diamantes.
Las de Thomas Partey son las compras más cuantiosas de todo el listado de futbolistas. Con un abanico que va desde el modelo más clásico y representativo del dominio técnico de la marca, con el Patek Philippe Perpetual Calendar (Ref. 5270P); a los modelos más deportivos alineados con la imagen del joven rico y exitoso como el Patek Philippe Nautilus (Ref. 5711/1R) en oro rosa, un modelo descatalogado visto en las muñecas de Leonardo Dicaprio, Jay-Z o LeBron James; y el Patek Philippe Aquanaut (Ref. 5968A), también representativo de ese lujo visible más casual, llevado por Drake o el actor Mark Wahlberg, coleccionista de altísimo nivel –“salió el Patek Philippe de Tiffany’s y lo tenía al día siguiente en Instagram”, apunta Santiago Tejedor.
De estas compras, como señalábamos anteriormente, llama la atención la devaluación del precio del modelo Aquanaut respecto a los 175.000 euros por los que lo adquirió el centrocampista del Villarreal C.F.
César Azpilicueta compró dos piezas similares en precio pero que para los expertos en materia representan casi dos opuestos. Por un lado, el Patek Philippe Annual Calendar (Ref. 5905/1A-001), que encaja con perfiles más discretos pero conocedores del mundillo –podría resumirse con el anglosajón “if you know, you know (IYKYK)”, si sabes, sabes–. En segundo lugar, se hizo con el Audemars Piguet Royal Oak Chronograph, prácticamente lo contrario al lujo silencioso que ha jugado simbólicamente ese papel en la ficción vestido por el ya mencionado Tom Wambsgans de Succession.
La de Juan Bernat, el futbolista del Eibar, es otra de las compras más voluminosas. Con modelos que ya hemos visto de Patek Philippe, como el Aquanaut o los Nautilus –aunque con diferentes referencias: 5167R-001,5712/1A y 5811/1G, respectivamente– y el Day-Date de Rolex (Ref. 228206) condensa bien la tendencia hacia modelos icónicos consolidados como signos de estatus y un corte más deportivo. El Nautilus de oro blanco también tuvo su cameo en Succession de la mano de Kendall Roy (Jeremy Strong).
La del exfutbolista David Silva es una compra más alineada con el coleccionismo clásico. El Patek Philippe Perpetual Calendar (Ref. 5270J), que adquirió por 120.000 euros, a un precio cercano al que se vende en el mercado de segunda mano (150.000–180.000 euros si hablamos de relojes nuevos o en muy buenas condiciones), se le ha visto puesto a Eric Clapton. El Patek Philippe Perpetual Calendar (Ref. 5236P-001), con caja de platino, se mueve en las mismas aguas. Y las dos últimas piezas, el ya visto Patek Philippe Aquanaut (Ref. 5167/A-001) y el Patek Philippe Annual Calendar Moon Phase (Ref. 4947/1A) que ha llevado la presentadora Ellen DeGeneres, suponen un desembolso menor (17.000 y 38.000 euros respectivamente). En total, la compra por la que el antiguo centrocampista tendrá que dar explicaciones ante la justicia asciende a 271.000 euros.