Apagón, día tres
El blog ha vuelto a sus orígenes. Hacía cinco años que no había un día con tan pocas visitas, apenas 2.000. Ya que cabrearme más no sirve para mucho, intentaré tomármelo por el lado bueno. Ahora que no me lee casi nadie, es todo como más familiar.
Yo no creo en la suerte, creo en la estadística. Y como la estadística dice que las desgracias nunca vienen solas, ahora mismo estoy esperando que llegue la grúa para recargar las baterías de mi coche, que ayer me dejé las luces encendidas y ahora no arranca.
¿Y el DNS? Pues también a la espera de la grúa. Ayer, tras varios correos electrónicos, llamadas de teléfono y faxes, los listos de Mydomain.com quedaron en que hoy estaría arreglado (a todo esto, el error también afecta a mi correo electrónico; me siento como cuando EEUU bombardeó Afganistán y lo mandó de vuelta a la edad de piedra). A estas alturas, ya me conformo con que el problema se arregle antes del fin de semana.