‘España Directo’ como síntoma
Fernando González Urbaneja
En RTVE han decidido llevar a delante un proyecto interesante, de los que podrían justificar una televisión pública subvencionada. El formato de España Directo, al modo del Madrid Directo (uno de los mejores programas de Telemadrid), merece la pena; aunque destinado a un horario de segunda, tras unos primeros ensayos podría proporcionar oportunidades interesantes como para acreditar que la televisión no está reñida con calidad, con interés y con una audiencia que renuncia a banalidades o excentricidades.
Tanto merecía la pena el formato que la dirección de RTVE decidió encargarlo a una productora externa. La estructura interna de RTVE con sus diez mil empleados y su cacareada competencia y eficacia no merece la confianza de la dirección para producir un programa semejante. La estructura de centros territoriales, la más costosa y dotada de cualquier medio informativo español, no se ha considerado que sea capaz de asumir la responsabilidad que producir los materiales para completar España Directo. Quienes defienden la liquidación de esa estructura tienen más razones para ello: la dirección la considera cara y poco capaz.