Manifiesto en Rojigualda
Pilar Rahola
No entiendo por qué, a estas alturas de nuestra madurez social, aún respondemos de forma estomacal a los retos intelectuales que nos plantean. Por ello no considero de recibo algunos tonos chulescos, como el empleado por el conseller Bargalló, para denigrar la categoría intelectual de los firmantes del manifiesto Per un nou partit polític a Catalunya. Vaya por delante, pues, que mi análisis crítico no parte de las vísceras, sino de algún órgano situado, con más o menos suerte, en mi azotea física.