Pedro J. y el antiperiodismo
El mayor admirador del caso Watergate sigue empeñado en salvar a Nixon. Ayer El Mundo abría su portada con un titular tan espectacular como manipulador: Los partes del espionaje de Madrid son falsos o erróneos. La información se basaba en una fecha, el 13 de abril de 2008, en la que el ex consejero Alfredo Prada estaba en León mientras que Francisco Mercado en El País le colocaba, según los partes, en Chinchón. ¿La razón? Una errata. Según explica hoy El País, que enseña el parte en cuestión, Mercado se equivocó en la fecha y puso abril donde era mayo.
Los conspiranoicos dirán ahora: “una falsificación más”. Pues no, a no ser que en Miguel Yuste tengan también una máquina del tiempo para manipular los partes con efectos retroactivos. El parte de Chinchón, del que enseña copia El País, está depositado desde hace semanas en la Fiscalía de Madrid, con el resto de las pruebas del espionaje. El Gobierno de Madrid puede acceder a ellos cuando quiera, pero no lo ha hecho, pues no ha querido incorporarlos como prueba documental a ese paripé llamado comisión de investigación que se representa estos días en la Asamblea de Madrid.