Un plan que trastoca el concepto de redención
Marco Schwartz
El anuncio del Gobierno de que endurecerá la ley contra terroristas y violadores merece dos reflexiones: una política y otra técnica. Resulta evidente que el Ejecutivo, en un momento de flaqueza en el plano económico, ha pretendido contentar a sectores de la sociedad que reclaman más mano dura contra los dos tipos citados de delincuencia. El anuncio se produce el día en que el Poder Judicial saldaba con una multa irrisoria los errores judiciales cometidos en el caso Mari Luz, y cuando aún flota en el aire la indignación por la salida de prisión, sin gestos de arrepentimiento, del etarra De Juana. No es difícil colegir que ambos casos, y la necesidad de iniciativas en una coyuntura económica adversa, han precipitado una decisión que hubiera merecido un mayor debate público.