Seis pistas sobre los espías de Madrid
1- ¿Para qué sirve la Consejería de Interior del Gobierno de Esperanza Aguirre? A diferencia de otras comunidades, Madrid no tiene transferidas las competencias sobre seguridad; no existe una policía autonómica ni podría existir sin reformar el Estatuto. Las funciones relativas a seguridad que administra la Comunidad de Madrid son bastante escasas. Se limitan, en teoría, a la protección de los edificios y altos cargos de esta administración, y también a unas muy laxas funciones de coordinación y formación de las distintas policías municipales de Madrid. ¿Servicios de inteligencia? En el presupuesto no aparecen, ni tampoco fondos reservados.
2- La Consejería de Justicia e Interior nació en el primer Gobierno de Esperanza Aguirre, tras al tamayazo de 2003. Su fundador y primer titular fue Alfredo Prada, que también era vicepresidente segundo. Tras Prada llegó a Interior, Francisco Granados, que se quedó con Interior en 2007, mientras Prada conservaba la Consejería de Justicia. Alfredo Prada fue destituido por Esperanza Aguirre en junio del año pasado, cinco días después de que aceptase entrar en la lista de Mariano Rajoy, como vocal de la nueva ejecutiva del PP. Tras su cese, Rajoy le rescató con otro cargo en Génova: responsable de Emigración.
3- No es la primera vez que una denuncia por espionaje salpica a la Comunidad. La Fiscalía investigó hace unos meses el robo del ordenador de un alto cargo de la Consejería de Justicia, Juan Carlos Fernández. Fue él quien presentó la denuncia. A Fernández le robaron su ordenador de su mismísimo despacho el 26 de junio de 2008, justo el día en el que Esperanza Aguirre cesaba a su jefe, Alfredo Prada. La Fiscalía investigó el caso y lo cerró, a finales de octubre, por falta de pruebas. El juzgado pidió al Gobierno regional que aportase las cintas de las cámaras de seguridad de la oficina, pero su respuesta fue que el material había sido ya borrado porque se había superado el plazo mínimo de conservación. Tres testigos fueron interrogados pero ninguno de ellos quiso o supo señalar al responsable del robo.
4- Tampoco es la primera vez que a Manuel Cobo le crecen los dossiers. En el año 2004, cuando el número dos de Gallardón peleó contra Esperanza Aguirre por la presidencia regional del PP en Madrid, circuló entre las redacciones un informe donde le buscaban las cosquillas por unas empresas de su padre. Una revista llegó a imprimir miles de ejemplares con una portada dedicada al vicealcalde, pero la tirada nunca llegó a los kioscos. Poco antes, Cobo retiró su candidatura tras pactar con Aguirre.
5- De paisaje de fondo, una batalla, la que divide al PP por el control de Caja Madrid. Entre el PSOE madrileño circula un rumor, que el PP niega: que Esperanza Aguirre reunió a Ignacio González y Francisco Granados el pasado 22 de diciembre, el día de la lotería, y les anunció que uno presidiría la caja y el otro sería su sucesor al frente del Gobierno regional. El problema, al parecer, es que ambos políticos aspiran a lo mismo: ser Esperanza en lugar de Esperanza. ¿Y dónde quiere ir la lideresa? O a La Moncloa... o al Ayuntamiento de Madrid.
6- La Fiscalía, de momento, no se moja, aunque el caso aún puede dar mucho más de sí. Hay un precedente histórico de qué debe pasar en una democracia cuando el gobierno utiliza su poder para espiar a sus rivales políticos. Se llamó Watergate.