¿Sigue siendo periodismo?
Si un político, ex presidente de gobierno, acude a un lugar en conflicto con un país extranjero para lanzar una soflama de propaganda electoral….
Si un político, antiguo representante de los electores, cobrando sueldo de los impuestos ciudadanos, se niega a responder preguntas de la prensa…
Si, a pesar de todo, los medios reproducen las declaraciones unilaterales y unidireccionales que quiera decir, sin derecho a la menor aclaración o réplica…
¿Podemos seguir llamando a esta labor periodismo? ¿No se parece más a la misión de las oficinas de prensa de los partidos?
Y ¿Podemos seguir hablando de que tenemos una política al servicio de los ciudadanos?
(Aznar se ha acercado a Melilla a lanzar un speech -esta vez supuestamente sin cobrar- y ocupa portadas en casi todos los medios. Yo no lo enlazo).
Esta vez, sí le pagaron.