Opinión y blogs

Sobre este blog

El talante

Al día siguiente de la victoria de Obama, las ventas de munición se dispararon. Muchos temían que el nuevo presidente prohibiese las armas, como decía FoxNews, a pesar de que durante la campaña no había parado de repetir su infinito respeto por el sagrado derecho de los estadounidenses a tener un arsenal en casa. Pudo más la propaganda. “La izquierda no sabe simplificar los mensajes tan bien como la derecha”, me explica un dirigente del Center for American Progress, un think tank progresista. Es una forma de verlo. La otra, que la izquierda pierde cuando no defiende sus ideas, cuando renuncia a sus banderas, cuando ignora las mentiras en lugar de responderlas.

El último ejemplo está en la reforma sanitaria de Obama, ese probable cadáver que hace unos días diseccionó la revista Newsweek con una encuesta afilada. El 60% de los estadounidenses apoya la idea de crear un seguro médico para todos, pagado por el Gobierno para las personas sin recursos; un 76% cree que hay que obligar a las aseguradoras a dar pólizas también a los que han sufrido una enfermedad; el 75% respalda que las empresas aseguren a sus trabajadores. Gustan los detalles por separado, pero fracasa su venta conjunta: cuando se pregunta a esos mismos encuestados qué opinan sobre la reforma sanitaria de Obama sólo el 40% está a favor, mientras que el 49% la rechaza.

more“La culpa la tiene Obama”, me explica John Aravosis, autor del progresista AmericaBlog, que está muy decepcionado con su presidente. “No ha defendido su reforma frente a las mentiras de los republicanos. Está más empeñado en gustar a todo el mundo que en cumplir sus promesas. Nada más sentarse a negociar, entrega la mitad del pastel, y al otro lado tiene a un partido que no quiere pactar y se ríe de él”. No sé por qué, la escena me resultó familiar.