Acaban sin acuerdo las consultas del ERE de Tubos Reunidos, pero habrá reuniones el viernes en medio de la división sindical
El periodo de consultas del ERE de Tubos Reunidos ha finalizado este lunes sin acuerdo. Al menos el periodo oficial, porque las partes volverán a reunirse el viernes 13, después de que hayan decidido darse un nuevo margen para que las centrales analicen con la plantilla la “última y definitiva oferta” que la dirección les ha puesto sobre la mesa: prejubilaciones desde los 57 con un plan de rentas al 70% del salario bruto, un convenio especial con la Seguridad Social a partir de los 63 años y, para las salidas voluntarias, una indemnización de 45 días por año trabajado con máximo de dos años, más 1.500 euros adicionales por año de trabajo hasta un máximo de diez años. Es una mejora sustancial de las condiciones iniciales del ERE que, sin embargo, no mueve ni un ápice el número de los despidos ni la decisión de cerrar la acería de Amurrio, las dos condiciones que planteaban los sindicatos como indispensables para dar por buena la negociación y lo que ha motivado la clara división entre las centrales ante la recta final del proceso de consultas.
La dirección de la empresa se ha negado en redondo durante todo el proceso de negociación a reducir los despidos ni a rectificar en el cierre de la acería porque considera que no puede salirse de la reestructuración que ha planteado para poder pasar al siguiente paso de negociar la deuda de 244 millones de euros con la Sepi y resto de instituciones y la banca, y garantizar la continuidad de la empresa. También se ha negado en la reunión de este lunes, la que en principio era la última.
A partir de ahí ha empezado la división de las centrales que han votado si seguir negociando o no divididas entre los sindicatos que conforman la mesa negociadora del ERE y también entre los representantes de las plantas de Amurrio y de Trápaga, afectados de forma muy diferente por los despidos. En concreto, de las 301 salidas 274 trabajadores son de Amurrio y 27 Trápaga, lo que ya les lleva a posicionamientos radicalmente diferentes.
A la hora de votar si continuar con las negociaciones o no, CCOO y UGT de ambas plantas han votado a favor de volver a reunirse el viernes, además de la representación de ELA en Trápaga. El resto de los sindicatos se han mostrado en contra de alargar el periodo de consultas. Son ELA de Amurrio y los sindicatos LAB y ESK de ambas plantas, que dan por finalizado el periodo de consultas y sin acuerdo, pese a que la dirección ha decidido citarles el viernes tras haberse registrado un empate en la votación de los sindicatos, para que “puedan analizar la oferta, consultar con la plantilla y decidir si la aceptan”, han señalado desde la empresa.
Los sindicatos que han votado en contra de seguir con la negociación porque no quieren negociar nada que no sea retirar el ERE, han reiterado en sendos comunicados tras el encuentro que las conversaciones están finalizadas. ELA ha denunciado también que la empresa “ha querido dividir a los y las trabajadoras de Amurrio y Trápaga, intentando facilitar así el acuerdo a la hora de ejecutar los despidos”. Esa división se ha plasmado precisamente en el voto de este sindicato. ESK ha abogado por “intensificar la lucha” y pedir la implicación de las instituciones. LAB también ha denunciado la “preocupante pasividad de las instituciones”, que siguen sin asumir su papel, han señalado.
La plantilla volverá a movilizarse este martes, y realizarán asambleas a lo largo de la semana con sus afiliados y con la plantilla para clarificar posturas. Coincidiendo con la reunión de este lunes han realizado manifestaciones y cortes de tráfico en varios puntos de Bilbao cercanos al Palacio Euskalduna, donde se ha celebrado el encuentro con la dirección.