José Bravo Valverde, el asesor jurídico que huyó al exilio y fue acusado de pertenecer a la “Gran Logia del Nordeste de España”
José Bravo Valverde (1897-1961) fue asesor jurídico del Departamento de Obras Públicas. Pocos detalles se conocen de su biografía. Nació en Santander, donde su padre fungía como interventor del Estado en los Ferrocarriles del Norte. Pronto se mudó a Vitoria, donde cursó los estudios básicos y también el Bachiller. Mientras estudiaba, escribió también para el periódico vitoriano 'La Libertad', cuyo director era Luis Dorao. Bravo se licenció en Derecho y compuso una tesis doctoral para la que dispuso de la ayuda de Fernando de los Ríos, ministro de Justicia socialista.
Sus primeros pasos políticos los dio al afiliarse al Sindicato General de Abogados, controlado por la UGT. Como su padre, fue también interventor del Estado en asuntos de ferrocarriles. Se desempeñó, asimismo, como presidente de la Junta de Detasas de Gipuzkoa, una suerte de órgano de conciliación entre empresas de transporte y usuarios. Vivía entonces en Donostia, ciudad que abandonó ya durante la Guerra Civil, cuando se cernía la entrada de las tropas del bando sublevado. Estaba instalado en Bilbao cuando Juan de Astigarrabia Andonegui, consejero de Obras Públicas, lo nombró asesor jurídico del departamento. Otro consejero, en este caso el de Justicia y Cultura, Jesús María de Leizaola, lo designó vocal de la Comisión Jurídica Asesora de Euzkadi.
Tras diversos nombramientos como juez, tomó la vía del exilio: primero estuvo en Francia y más tarde se acercó a Marruecos, desde donde pudo zarpar rumbo a Veracruz, en México. El libro recoge que los franquistas, apoyándose en una acusación de haber pertenecido a la “Gran Logia del Nordeste de España”, ordenaron su busca y captura. No lograron apresarlo y falleció exiliado en la capital de México en 1961, a los 64 años.